Los candidatos apuntan a los grandes centros urbanos

Pichetto, Vidal, Macri y Salvador, ayer, en La Plata
Pichetto, Vidal, Macri y Salvador, ayer, en La Plata Crédito: Télam
Para los especialistas, allí se define la elección; si bien en 2015 y 2017 se inclinaron por el oficialismo, hoy hay una paridad mayor; tanto Macri como Alberto Fernández los recorrerán en los próximos días
Alan Soria Guadalupe
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14 de julio de 2019  

Los grandes centros urbanos volverán a ser la batalla clave de la elección presidencial . Los votantes de las mayores ciudades del país tienen la llave para inclinar la balanza para un lado o el otro. Por esa razón, tanto Mauricio Macri como Alberto Fernández concentrarán allí sus mayores esfuerzos en los próximos días.

Si se coloreara un mapa de acuerdo con las preferencias electorales de cada región, el color del Presidente dominaría aquellas ciudades de menos de 100.000 habitantes y las zonas rurales. La posición del candidato del kirchnerismo no es tan estable en esas zonas, pero sí corre con ventaja en los conurbanos, donde la crisis económica impactó con más fuerza.

El centro del país, el más poblado y con mayor poder adquisitivo, representó buena parte del apoyo que recibió Macri en la elección de 2015 y de 2017. Esparcido como una diáspora desde la ciudad de Buenos Aires -el principal bastión del macrismo-, el apoyo a Cambiemos se hizo más fuerte en cada elección.

Pero la situación económica y la caída en los índices de popularidad del Gobierno pusieron un signo de pregunta en la región. Así quedó evidenciado en las primeras elecciones locales del año. El macrismo perdió en ciudades donde estaba asentado como Córdoba, Santa Fe, Paraná y Santa Rosa, lo que encendió luces de alerta. En 2015, Cambiemos ganó en 18 de los 24 distritos capitales.

Pero la lógica de las votaciones provinciales no es la misma que las nacionales, según analistas. "Hay una gran diferencia. Si hoy [las encuestas] fueran en línea con las elecciones provinciales sería desastroso para Cambiemos, pero ahora el macrismo está más fuerte sobre todo porque el clima con el Gobierno ha mejorado notablemente y crecieron las expectativas económicas", dijo a LA NACION el director de Aresco, Federico Aurelio.

La mayor polarización, debido a la implosión del tercer espacio (cuyos restos lidera hoy Roberto Lavagna), y la fidelidad del núcleo duro de Macri también explican esa mejora en los números como para volver a estar competitivos donde antes sonaban las alarmas. El tironeo por los votos se intensificó por estas horas, con Macri y Miguel Ángel Pichetto con el lanzamiento de su campaña en Córdoba y de próxima gira por Mendoza, y Fernández preparado para recorrer Córdoba y Santa Fe.

El último informe de Opinaia, de este mes, muestra una ventaja considerable de Macri sobre Fernández en el centro del país (33% a 24%). No ocurre así, por ejemplo, en el interior de la provincia de Buenos Aires, donde el Presidente desciende a 31% y el candidato peronista sube a 28%.

El panorama es muy distinto también en la ciudad, que gobierna Pro hace 12 años. Si las elecciones fueran hoy, Macri obtendría el 32% y Fernández, el 28%. En 2015, Cambiemos obtuvo el 64,8% en el ballottage y el 50,5% en la general. En el Gran Buenos Aires, una de las regiones de más peso electoral, es donde el Frente de Todos aún tiene la mayor ventaja frente a Juntos por el Cambio: Fernández tiene una intención de voto del 42% y Macri del 24%.

En las últimas mediciones de Aresco, en tanto, se ve que los números en la provincia comienzan a mejorar para Cambiemos y lo atribuyen a la irrupción de María Eugenia Vidal en los medios para defender su gestión.

"Salvo casos particulares donde haya tejidos industriales, [los conurbanos] son zonas donde la población está más vinculada al comercio y al consumo que a la producción. La situación económica fue adversa para el consumo. Los niveles de inflación en el conurbano fueron mucho más altos que a nivel nacional", señaló en diálogo con LA NACION Lucas Romero, director de Synopsis.

Para Romero, en la previa a la próxima elección, se vuelve a ver el peso que tiene el bolsillo en la decisión del votante y la estabilidad económica explica parte de la recuperación de la consideración del macrismo. "Hay una correlación entre ingresos y voto. Las zonas de altos ingresos son de votar a Cambiemos y las de bajos ingresos son zonas de voto al frente opositor, sobre todo el segundo y el tercer cordón del conurbano", sostuvo. Y agregó: "Los sectores que hayan tenido una mejor defensa al proceso económico, como el campo, tienen otra perspectiva política. La correlación explica por qué al peronismo le va bien en los suburbios y en las zonas de mejores ingresos Cambiemos empieza a recuperar terreno".

Fuera de los grandes centros urbanos, la fórmula de Fernández y Cristina Kirchner corre con ventaja, salvo en el sur, donde las dos partes tienen un 26% de intención de voto. En Cuyo, la intención es 27% y 23%; en el noroeste, 32% y 31%, y en el noreste, 39% a 31%.

Según Facundo Nejamkis, director de Opina Argentina, se están viendo movimientos en los números. El consultor, que coincide con que la debilidad del macrismo está en los conurbanos, considera que este "mejorará en el primer cordón del conurbano, donde ya es fuerte", mientras que "el voto del kirchnerismo se hace más fuerte en el segundo y tercer cordón, y en el norte del país".

"Hoy veo un crecimiento de Cambiemos en territorio adverso. Los centros urbanos son claves porque es donde se concentra mayor cantidad de votantes. Es importante la capacidad de ?resistir' en territorio adverso. Por ejemplo, cuántos votos va a sacar Fernández en Córdoba o qué porcentaje alcanzará Macri en la tercera sección electoral. Diferencias muy fuertes pueden tener consecuencias determinantes", explicó.

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