
Los partidos, sospechados de corruptos
Así surge de un trabajo que mide en 69 países la percepción de los ciudadanos sobre la transparencia
1 minuto de lectura'
Los ciudadanos consideran a los partidos políticos -el fundamento sobre el que se apoyan nuestros sistemas democráticos- las instituciones más sospechadas de corrupción.
Esa es la conclusión que se desprende del Barómetro Global de la Corrupción 2005, un trabajo que Transparencia Internacional (TI) dará a conocer hoy en todo el mundo, sobre la base de una encuesta entre 54.000 entrevistados en 69 países por la consultora Gallup.
Según la investigación, por segundo año consecutivo, los partidos políticos son percibidos por la ciudadanía, en 45 de los 69 países relevados, como las instituciones más afectadas por la corrupción.
Ese resultado refleja que empeoró la opinión global sobre los partidos políticos, ya que el año pasado 36 países (de un total de 62) habían calificado a sus partidos políticos como las instituciones más corruptas.
"Muestra la falta de credibilidad en los partidos políticos como instituciones de la democracia capaces de canalizar la demanda de la ciudadanía, y eso es preocupante", señaló a LA NACION Pilar Arcidiácono, coordinadora del área Transparencia de Poder Ciudadano, capítulo argentino de TI.
Según la encuesta -realizada entre mayo y octubre de este año-, en una escala de 1 para las instituciones libres de corrupción y 5 para las más corruptas, los partidos políticos obtuvieron un promedio global de 4 puntos. En América latina, la calificación fue aún peor, con un promedio de 4,5 puntos.
Ecuador, con 4,9, es el país de la región donde la gente percibe mayores niveles de corrupción en los partidos políticos, seguido por Bolivia y Paraguay, con 4,8 ,y Panamá, con 4,7.
La Argentina también se ubica por encima del promedio regional, con 4,6, compartiendo el quinto lugar junto con Costa Rica y Nicaragua.
Venezuela, en cambio, con 3,7 puntos, es el país de la región en el que los partidos aparecen como menos corruptos.
Pero las agrupaciones políticas no fueron las únicas que salieron mal paradas de la medición. La segunda institución sospechada de corrupción es el Congreso, con un promedio global de 3,7, seguida por la policía (3,6) y el sistema jurídico legal (3,5).
El sector privado también aparece afectado por la corrupción, ubicado en el quinto lugar del ranking, con 3,4 puntos.
En niveles medios de la percepción de los encuestados está la prensa, el sistema educativo, el ejército y los servicios públicos (aunque en este último sector la sospecha de corrupción sube en América latina), mientras que las entidades religiosas y las organizaciones no gubernamentales son las menos cuestionadas, con 2,6 y 2,8 puntos, respectivamente.
Sin sobornos
En el caso de la Argentina, un dato llamó particularmente la atención de los investigadores: aunque el país está en niveles bastante altos en percepción de corrupción, sólo un 6% de los encuestados reconoció haber pagado sobornos el año último, una cifra muy por debajo del promedio de la región (alrededor del 20%) y sólo comparable a la de los países más transparentes del mundo.
"Los argentinos identifican a la corrupción con un problema ajeno, del que no se hacen responsables. No entienden que pagar una coima para tener una licencia de manejar también es un soborno", explicó Arcidiácono, que descartó de plano que ese 6% pudiera ser real.
El trabajo también preguntó a los encuestados cómo percibían el incremento o la disminución de la corrupción en los últimos tres años, y la respuesta en forma global fue negativa: un 57% de los encuestados consideró que había aumentado, ya sea un poco o mucho, mientras que sólo un 12% consideró que había disminuido.
Algo por debajo de la tendencia general mundial y de la región, el 17% de los argentinos sostuvo que la corrupción aumentó mucho en ese lapso, y otro 23% que aumentó un poco, lo que suma un 40% de ciudadanos que creen que la corrupción se incrementó. En cambio, el 39% piensa que se mantuvo igual, mientras que el 18% considera que disminuyó mucho o un poco.
1
2El Gobierno sigue de cerca el caso de Nahuel Gallo y confía en las gestiones de Estados Unidos
3El Gobierno confía en aprobar “rápido” el acuerdo Mercosur-Unión Europea en el Congreso, aunque aún faltan pasos legales
4Milei intentará seducir a banqueros e inversores antes de su exposición en el foro de Davos



