Los radicales elegirán hoy su candidato
En medio de la peor crisis de su historia, afiliados e independientes decidirán si será Moreau o Terragno el que competirá en 2003
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Después de una campaña previa sin sorpresas, que no logró entusiasmar ni a sus afiliados ni al electorado independiente, el radicalismo elegirá hoy candidato presidencial para las elecciones programadas para abril del año próximo.
Dos listas competirán por representar a la UCR en los comicios: la número 15, encabezada por Leopoldo Moreau y Mario Losada, y la número 11, que postula la fórmula Rodolfo Terragno-Jaime Linares.
Las elecciones internas radicales serán inéditas, por lo menos en lo formal: será la primera vez en su historia en la que podrán tomar parte votantes independientes, es decir, que no estén afiliados a ningún partido.
A pesar de la novedad, los ciudadanos parecen no perdonarle al radicalismo el reciente fracaso de Fernando de la Rúa al frente del gobierno nacional: una encuesta realizada por Ibope, y publicada anteayer por LA NACION, ponía de manifiesto que sólo el 8,4 por ciento de los consultados consideraba como "muy probable" concurrir a alguna de las 8240 mesas que estarán disponibles durante la jornada para emitir su voto en cualquier lugar del país.
La encuesta motivó el optimismo de Terragno, quien confía en que "un aluvión de independientes" vuelque los cómputos en su favor. De hecho, la encuesta determinó que el 35,2 por ciento de los votantes se inclinaría por él, contra un 13,9 por ciento que apoyaría a Moreau.
Al diputado no le gustó la encuesta, a la que calificó de "fantasiosa" y "falsa". De todos modos, el sondeo no hizo más que confirmar que su fuerte está en los abrumadores apoyos partidarios que ha cosechado: desde dirigentes de enorme peso en las decisiones partidarias, como Raúl Alfonsín y Enrique Nosiglia, hasta la mayoría de las dirigencias partidarias en las provincias, el denominado aparato partidario se volcará por su candidatura.
Para sus colaboradores, la fórmula que integra con el senador misionero Mario Losada es "auténticamente federal", en contraposición con la lista de Terragno, que es considerada "demasiado porteña".
Para Terragno, un triunfo significaría la continuidad de un proyecto político propio, al que le agregaría el sello partidario que tantas veces se le ha negado, por parte de muchos dirigentes que aún lo ven como alguien "fuera del partido".
Lo acompañan esta vez dirigentes como Federico Storani en la provincia de Buenos Aires y Jesús Rodríguez, con su Ateneo del Centenario, en la Capital. La inclusión de Jaime Linares le asegura, según sus allegados, el apoyo de los más de 600 intendentes radicales del país.
Cruces verbales
Terragno y Moreau tuvieron algunos cruces verbales al final de la campaña, mientras intentaban quedar mejor ubicados.
El clima comenzó a enrarecerse el miércoles último, cuando ambos candidatos debatieron ideas en el programa "A dos voces", en el canal de cable TN. El programa mostró a dos dirigentes que eludieron atacarse en forma personal, pero fuera de cámara las sensaciones fueron otras. Moreau llegó puntual, relajado y sonriente, y bromeó con los periodistas sobre la tardanza de su adversario.
"Ya estaba pidiendo los puntos", le dijo a Terragno cuando éste ingresó al estudio, veinte minutos más tarde de lo previsto.
El saludo fue breve y las sonrisas, escasas. De inmediato, el senador se concentró en la lectura del material que había traído consigo. Del otro lado de la larga mesa, Moreau parecía más relajado, a pesar de que debía estar en un acto de cierre de campaña dos horas más tarde, en el conurbano bonaerense.
El debate transcurrió sin sorpresas, pero el jueves último fue Cristian Caram, legislador porteño y aliado de Terragno, quien encendió la mecha.
"El domingo (por hoy) los radicales elegimos entre dos proyectos muy claros: una gran UCR como la que quiere Terragno o un partidito que se limita a discutir cargos en la Anses o algún otro organismo o ente como pretende Moreau", dijo Caram en un comunicado en el que acusó directamente al diputado de tener un pacto con el peronismo bonaerense.
"Está claro que está preparándose para repetir los pactos con Menem y Duhalde que tanto daño le hicieron al radicalismo", agregó el legislador.
El propio Moreau se encargó de responder. "Lamento que una elección interna que hasta aquí se ha desarrollado sin ningún tipo de descalificación personal, ni de sospechas, se pueda empañar por los nervios de quienes se ven perdedores", dijo el diputado, que calificó la jugada de "golpes teatrales propios de dirigentes más afectos al marketing que a las ideas y el compromiso".
Fuentes cercanas a Moreau también negaron que el presidente Eduardo Duhalde movilice su aparato en la provincia de Buenos Aires para asegurar el triunfo de Moreau.
Vigilia y esperanza
Ajena a los choques verbales, la sede del comité nacional de la UCR estuvo ayer tranquila. En el edificio semivacío de Alsina al 1700, miembros de la junta electoral partidaria afinaban los últimos detalles técnicos, mientras aseguraban que los padrones habían llegado a tiempo, y que todo estaba en orden.
Nadie cree, como afirmó Moreau, que el número final de votantes llegue al medio millón. "Ojalá lleguemos, pero tengo mis dudas", se lamentaba con preocupación un dirigente informado del centenario partido.
Desgarrado por deserciones importantes en los últimos tiempos, como Elisa Carrió, Ricardo López Murphy y Melchor Posse, la elección interna será un intento por reposicionar al alicaído partido radical en la escena nacional.
Según miembros de ambas listas, un intento por volver a ser.
Amigos y enemigos
- El partido de Yrigoyen dividió sus preferencias. Terragno obtuvo el apoyo de Jesús Rodríguez (Capital) y Federico Storani (Buenos Aires). Contabiliza simpatías en Santa Fe, Córdoba, Mendoza, San Juan, La Pampa y Catamarca. Linares, intendente de Bahía Blanca, arrastra la ayuda de muchos jefes comunales. Moreau, candidato del llamado aparato partidario, tiene el guiño de Alfonsín y la mayoría de las provincias, incluidos los gobernadores Pablo Verani (Río Negro), José Luis Lizurume (Chubut) y Sergio Montiel (Entre Ríos). También el jefe del bloque radical en el Senado, Carlos Maestro.


