
Los tentáculos de Scatturice, un oscuro abogado y la influencia de De Paul se filtraron en la pelea entre Tini Stoessel y sus padres
El empresario con vínculos con los servicios de inteligencia paralelos acercó un nombre al círculo de la cantante; temor sobre las consecuencias
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En la familia hay miedo. Detrás de las acciones de la cantante Martina Tini Stoessel contra sus padres aparece mucho más que una auditoría. Los nombres que salen a la luz detrás de los movimientos legales de la artista muestran empresarios ligados a los servicios de inteligencia paralelos, abogados con vínculos con el chavismo y con nexos con autoridades de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que son investigados por maniobras financieras durante el cepo.
En la red que comenzó a moverse alrededor de la ruptura comercial de la cantante con sus padres se destaca el nombre de Leonardo Scatturice, un exagente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que luego montó una agencia privada, C3 Consulting, con la que afrontó múltiples turbulencias. Entre ellas, una investigación judicial en la que salieron a la luz presuntas tareas de espionaje ilegal contra políticos, empresarios, periodistas, jueces y fiscales.
De su mano arribaron al círculo de la cantante colaboradores que aportaron consejos para poner en crisis la relación comercial con sus padres, quienes la habían representado desde el inicio de su carrera en la exitosa serie televisiva Violetta, cuando apenas tenía 14 años.

Radicado desde hace años en Estados Unidos, donde se casó con una estadounidense e intentó acceder a una “green card”, Scatturice se volcó a los negocios y a través de un viejo conocido, Manuel Vidal, accedió al “mago del Kremlin”, Santiago Caputo. Y así fue como acercó al Gobierno el nombre de Andrés Vázquez para liderar, primero, la Dirección General Impositiva (DGI) y, luego, ARCA.
Afanoso cultor de los vínculos con el trumpismo a través de la Conferencia de la Acción Política Conservadora (CPAC), Scatturice también se convirtió en uno de los protagonistas en las sombras del vuelo privado que en marzo de 2025 aterrizó en el área VIP de Aeroparque e ingresó 10 bultos sin control por la Aduana.

Durante las últimas semanas, Scatturice dio otro paso. Según reconstruyeron diferentes fuentes, fue quien recomendó al abogado tributarista Horacio Díaz Sieiro para analizar la situación contable y tributaria de Tini Stoessel y, de ser necesario, evaluar posibles acciones judiciales contra sus padres, Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera, por el entramado societario que montaron.
Hijo de Vicente Oscar Díaz, una leyenda del campo tributarista en la Argentina y el Cono Sur con el que mantuvo un crudo distanciamiento durante mucho tiempo, Díaz Sieiro acumula sus propias turbulencias en los tribunales. Entre otros motivos, porque su nombre apareció en algunos de los capítulos más escandalosos del kirchnerismo, desde Lázaro Báez a los negocios con el régimen bolivariano en Venezuela.

Consultado por LA NACION, Díaz Sieiro evitó responder preguntas. “Por mi condición de abogado y el secreto profesional, no puedo hacer ningún tipo de comentario sobre ninguna cuestión que tenga que ver con el ejercicio de mi profesión ni de mis clientes”, argumentó. Y frente a la consulta específica sobre su relación con Scatturice, no negó el vínculo, pero prefirió omitir cualquier respuesta.
LA NACION también procuró consultar a Scatturice, pero no respondió los mensajes enviados a su teléfono celular durante los últimos dos días.
Los antecedentes del abogado son voluminosos ¿Qué aportó Díaz Sieiro a Lázaro Báez, el presunto testaferro de la familia Kirchner? Lo asesoró para que se mudara el domicilio fiscal de varias de sus empresas de la Patagonia al partido de Avellaneda y, de ese modo, quedar bajo la órbita de la Regional Sur de la entonces AFIP, que en aquel momento lideraba Vázquez. Entre otras, Austral Construcciones, Epsur, Austral Agro, Misahar SA, Austral Atlántica, la Fiduciaria Edificio Northville SA y Austral Desarrollos Inmobiliarios, además de Invernes, la financiera de Ernesto Clarens, el financista que vinculaba la recaudación de sobornos con la obra pública.
Por ese y otros episodios en los que apareció su nombre, Díaz Sieiro figuró entre los presuntos “facilitadores profesionales” que asistieron o asesoraron a funcionarios acusados de cobrar coimas, fugar divisas y lavar activos en la Argentina y el exterior, como el financista Clarens.
Devenido “arrepentido” que colabora con la Justicia para exponer los negociados del kirchnerismo, Clarens había montado múltiples financieras como Credisol y empresas como Patagonia Financial Services y Excel Servicios Aéreos, junto al abogado Eduardo Roca. De la mano se convirtieron en dos eslabones de una cadena que abarca negocios en Venezuela chavista, de la mano de Díaz Sieiro, del empresario Juan José Levy, y el ya detenido José María Olazagasti, el hombre de confianza del pluricondenado exministro de Planificación Federal Julio De Vido.

Roca y Díaz Sieiro también quedaron bajo la lupa por sus vínculos con el extitular del Órgano de Contralor de las Concesiones Viales (Occovi) durante el kirchnerismo, Gustavo Gentili, quien se sentará en el banquillo de los acusados en un juicio oral por presunta corrupción y lavado.
El juez federal Sebastián Casanello llegó a procesar a ambos, Roca y Díaz Sieiro, por su participación en la trama bajo sospecha de Gentili, pero luego fueron beneficiados por la Cámara Federal, que aplicó un criterio restrictivo sobre los “facilitadores profesionales”. Ambos se encuentran bajo el paraguas de una “falta de mérito” para procesarlos o sobreseerlos. Y una situación similar sobrellevó en el fuero en lo Penal Económico, en la pesquisa sobre el “clan Levy” que amasó cientos de millones de dólares en negocios sospechados con Caracas.
Eran los tiempos en que Hugo Chávez estaba en el poder y el kirchnerismo había montado un puente de comercio paralelo con Venezuela, que volvió millonarios a sus intermediarios. Allí aparecían Díaz Sieiro y Levy, incluso existen testimonios que ubican al propio Scatturice en la trama chavista, pero los datos
El origen
Pero, ¿cómo llegaron Scatturice y Díaz Sieiro al entorno de Tini Stoessel? Todos los consultados por LA NACION apuntan a los amigos del futbolista de la Selección y prometido de la cantante, Rodrigo de Paul. Y al momento de unir cabos destacan la figura de Alejandro Omar Calián, “El Turco”.

Calián, como contó el periodista Nicolás Pizzi, fue allanado en marzo pasado en la causa que investiga la supuesta connivencia de exfuncionarios del Banco Central con financistas como Elías Piccirillo y Francisco Hauque para la compra del dólar oficial en tiempos de cepo cambiario.
El amigo de Rodrigo de Paul también frecuenta Miami, recibió en su momento una condena por contrabando de motos de alta gama y fue blanco de la investigación en torno a los financistas que, con complicidad del Estado, recibían dólares a precio oficial y lo revendían a valor de mercado.

A través de “El Turco”, Scatturice se acercó a De Paul, el prometido de Tini Stoessel, y sugirió el nombre de Díaz Siero, según reconstruyen los conocedores del vínculo.
Ahora, la cofradía de servicios de inteligencia paralelos, financistas denunciados y operadores con vínculos con la cúpula de la ARCA extendieron el pavor entre los tradicionales colaboradores de la cantante. Muchos sospechan que la auditoría sobre las empresas es apenas la punta del iceberg de sus verdaderas intenciones.
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