Massa relanzó su campaña con propuestas económicas
Afirmó que en los primeros 100 días de gobierno eliminará el cepo y Ganancias
1 minuto de lectura'

Con un enérgico discurso y rodeado de la primera plana de sus apoyos políticos, Sergio Massa relanzó ayer su campaña de cara a la elección presidencial de octubre anunciando una serie de propuestas y metas que intentará cumplir en caso de llegar a la Casa Rosada.
En un claro intento por diferenciarse de los otros dos principales competidores electorales, Daniel Scioli (FPV) y Mauricio Macri (Pro), a quienes acusa de no tener propuestas, el ex intendente de Tigre lanzó una amplia batería de iniciativas, entre las que se destacaron la eliminación de "la vergüenza del cepo" cambiario en los primeros 100 días de gobierno, del impuesto a las ganancias a los trabajadores y de las retenciones agropecuarias a las economías regionales.
El paquete de medidas incluyó también mensajes para todos los sectores sociales. Así, a los jubilados les prometió otorgarles el 82% móvil a partir del 1° de enero y el pago antes del 30 marzo de las sentencias de los juicios por reajustes de haberes existentes; a los que alquilan, el otorgamiento de 1,1 millones de créditos hipotecarios, y a los jóvenes, crear un millón de empleos a partir de la sanción de una ley del aprendiz.
Massa fue el único orador del acto celebrado anoche en el teatro Broadway. A escasas dos cuadras de allí, también en un teatro de la avenida Corrientes y casi a la misma hora, el oficialista Scioli también abrió el tramo final de su campaña.
El candidato de UNA habló apenas unos 25 minutos, casi lo que duró el acto, desde un atril frente a un teatro colmado de referentes políticos y militantes. Atrás, en un lugar destacado, lo acompañaron su compañero de fórmula, el intendente electo de Salta, Gustavo Sáez; su principal socio político a nivel nacional, el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, y su más importante referente en materia económica, Roberto Lavagna.
A los últimos dos políticos les dedicó los principales elogios de la noche. "Voy a gobernar con José Manuel de la Sota para construir un país de respeto por el federalismo y la cultura democrática", dijo sobre el cordobés. La mención al economista estuvo condimentada con un intento de desmitificar el relato kirchnerista. "Voy a gobernar con Roberto Lavagna, que sin dudas sacó a la Argentina del desastre y la puso de pie", afirmó, ensalzando el papel que Lavagna tuvo como ministro de Economía en los gabinetes de Eduardo Duhalde y de Néstor Kirchner tras la crisis de 2001.

A pesar de que en los últimos días mantuvo un fuerte duelo verbal con Macri por el affaire Fernando Niembro, el discurso de Massa estuvo cargado de cuestionamientos a los doce años de administraciones kirchneristas.
Así, se propuso "combatir el miedo del que siente que vive en un país sin reglas jurídicas", terminar "con la bronca de los jubilados porque cobran menos que un preso" y prometió devolver "la paz social y el respeto por el otro, aunque piense distinto".
"Nuestra economía necesita un gobierno serio para recuperar el superávit y el empleo", agregó.
En su relanzamiento de la campaña, Massa sumó nuevas propuestas a las que ya había desgranado desde el inicio del año electoral, como su ya conocida "declaración de guerra contra el narcotráfico", que trae el recuerdo de las declaraciones realizadas por los presidentes norteamericanos Richard Nixon y George Bush.
Por ejemplo, la de asignar el 1,5% del PBI "al desarrollo infantil" a través de la aplicación de controles sanitarios y alimentarios para los niños en sus primeros 1000 días de vida. También prometió "bajar la presión impositiva un 30%", para lo cual sumó, a la eliminación de retenciones y del impuesto a las ganancias, la "rediscusión del impuesto al cheque". Y en un claro gesto al electorado de los sectores más humildes, les pidió que no tengan miedo, porque sus planes sociales seguirán en pie.
Por último, prometió declarar imprescriptibles los delitos de corrupción y reglamentar el derecho a la protesta. "No vamos a permitir más la extorsión piquetera", concluyó.






