Medidas contra el empleo en negro
El Gobierno apunta a reforzar los controles a las empresas y a simplificar los trámites de registro de los trabajadores.
1 minuto de lectura'

El Gobierno comenzó a planificar medidas complementarias a la reforma laboral, actualmente en discusión en la Cámara de Diputados. Atento a las alarmantes cifras que dan cuenta del fuerte crecimiento del empleo "en negro" en el país, el Ministerio de Trabajo impulsará una serie de medidas que apuntarán a un doble propósito: reforzar el control en las empresas y, al mismo tiempo, simplificar el trámite del registro de los nuevos empleados.
Esta última iniciativa se traducirá en la creación de un Registro Unico de Altas y Bajas Laborales, ideado para agilizar el trámite de inscripción y de despidos laborales por parte del empleador. En un principio, la pretensión del Gobierno era impulsar esta herramienta una vez aprobada la reforma laboral en el Congreso; sin embargo, a último momento, el Ministerio de Trabajo decidió incluirla en el texto de la reforma, con el propósito explícito de conseguir un mayor respaldo a aquella norma. No sólo de parte del justicialismo; dentro de las filas de diputados de la Alianza algunas voces disonantes habían alertado en voz baja que la reforma nada preveía sobre el flagelo del trabajo en negro en el país y que el Gobierno demostraba pocos reflejos para combatirlo.
Grave diagnóstico
El problema es preocupante: la Argentina registró en la década del noventa un crecimiento del 46 por ciento del empleo informal entre los asalariados, según un informe de la consultora Equis publicado el lunes último en La Nación . Otro relevamiento, realizado por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), consigna que en octubre de 1999 se registró un 37,1 por ciento de trabajadores "en negro" en todo el país. El Ministerio de Trabajo considera que una medida eficaz para combatir este flagelo es erradicar los actuales trámites burocráticos que se exigen al inscribir un nuevo trabajador en los registros oficiales.
"En la actualidad, un empleador debe someterse a un desgastante recorrido por la Anses, la obra social, el sindicato o la aseguradora de riesgo de trabajo para realizar el registro pertinente. La simplificación del trámite alentará a los empleadores a anotar a sus trabajadores como corresponde", confía el viceministro de Trabajo, Jorge Sappia, en diálogo con La Nación .
La idea del Gobierno es que el empleador pueda, por medio de un único formulario, registrar formalmente a su trabajador. Dicho trámite se realizaría ante una sola ventanilla en forma personal, por teléfono o incluso por correo electrónico.
¿Dónde se ubicarían las oficinas? "Aún está en estudio, pero pensamos que el trámite podría realizarse en las sucursales de correos de todo el país, bancos o incluso organizaciones no gubernamentales", se entusiasma Sappia.
El proyecto del registro único es aún un puñado de ideas en borrador. En el texto de la reforma laboral se le otorga al Poder Ejecutivo un plazo máximo de 180 días para que lo diseñe. "Parece demasiado, pero para instrumentar el registro es necesario modificar una serie de leyes. Y llevará su tiempo", opinó el funcionario.
Reforzar el control
Paralelamente a la simplificación del trámite de registro, el Gobierno planea reforzar el control a las empresas para verificar que la situación de sus trabajadores se ajuste a la ley. En este sentido, piensa reformular la Policía del Trabajo, un organismo que en la actualidad se encuentra prácticamente desarticulado.
"Para tener una idea, basta lo que sucede en la Capital Federal. Aquí se cuenta con una dotación de 48 agentes; sin embargo, sólo se realiza una inspección por semana", indicó el subsecretario de Relaciones Laborales, Enrique Espínola Vera.
El funcionario anticipó que los controles, si bien incipientes, ya comenzaron. "En la terminal de ómnibus de Retiro, por caso, los agentes detectaron que 47 choferes no gozaban de su correspondiente descanso, entre otras tantas irregularidades", comentó.
El tema de la Policía del Trabajo será el eje central del debate del Consejo Federal del Trabajo, que se reunirá en el mes actual. La intención gubernamental es firmar convenios con las restantes provincias para que éstas también refuercen su control con sus propias dotaciones de agentes.
"Sabemos que no basta reforzar el control. Lo fundamental es que se restablezcan las condiciones económicas favorables, único incentivo para que el empleador decida ajustarse a la ley", concluye Espínola Vera.



