
Menem prepara el relanzamiento político desde su propia fundación
Quiere abandonar el bajo perfil que adoptó desde que dejó la Casa Rosada
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Carlos Menem quiere recorrer el mismo camino que hace nueve años. En menos de un mes, relanzará la Fundación de Estudios para la Argentina en Crecimiento (Fepac), la misma estructura que le sirvió para preparar su candidatura presidencial justicialista en 1989.
Uno de sus hombres, representativo del menemismo y fiel a su amigo, el ex secretario general de la Presidencia Alberto Kohan está al frente de esta jugada pensada como el regreso político del ex presidente.
El dirigente riojano aún no se acostumbró a estar lejos de la residencia de Olivos. Prepara su relanzamiento para el 29 del mes próximo. Está ansioso. Desde que dejó el poder, su propio partido no lo reconoció como líder y no se convirtió en interlocutor del presidente Fernando de la Rúa.
Nunca logró ejercer el único cargo que pretendía que fuera del poder: ser el jefe de la oposición. Un sector de su partido no reconoció su conducción, y los dirigentes justicialistas que no se enfrentaron con él tampoco se esforzaron demasiado por rescatarlo.
Ahora el ex presidente quiere recuperar espacio político, rodeado de sus hombres fieles. Las Fepac funcionará en el segundo piso en la avenida Las Heras y Callao. Las oficinas, que prometen ser imponentes, están en plena remodelación.
Rodeado de espejos -así estará decorado su despacho-, Menem recibirá a empresarios, técnicos y políticos que integrarán su fundación.
Kohan, el operador más cercano al ex presidente, se resiste a dar a conocer la nómina de los que apoyarán la primera jugada política menemista desde que dejaron el poder, después de ejercerlo durante 10 años. Armando Gostanian, ex titular de la Casa de Moneda y creador del cotillón reeleccionista, prometió que agregará su particular sello en el relanzamiento de su amigo riojano.
La fundación
La Fepac original se formó en 1985, pero se consolidó tres años después para las elecciones internas en las que Menem se quedó, en 1988, con la candidatura presidencial del PJ.
Estaba dividida en comisiones técnicas que elaboraron el programa de gobierno de Menem, pero la función clave era el diseño de la campaña publicitaria y el reclutamiento de fondos para financiarla.
"Será su cuartel general", resumió Kohan a La Nación , es decir, desde donde pretenderá construir la candidatura presidencial de Menem para 2003. La argumentación oficial será que en la Fepac se trabajará para "definir políticas y planificar programas para el partido".
Los menemistas quieren que la reaparición política de su jefe sea un éxito y esperan contar con la presencia de los principales hombres del PJ en las espejadas oficinas porteñas.
Pero en el PJ no son muchos los que apuestan a la reconstrucción de la figura del ex presidente.
Los gobernadores con más peso político del PJ por las provincias que administran, Carlos Ruckauf (Buenos Aires), José Manuel de la Sota (Córdoba) y Carlos Reutemann (Santa Fe) resisten la conducción menemista sin resignar poder interno.
Los tres tienen ambiciones presidenciales, ponen énfasis en una pacífica convivencia política con el Presidente (ahora con más exigencias) y están en contra de que Menem concentre el diálogo con De la Rúa. Menos De la Sota, que aún conserva lazos con el menemismo, Ruckauf y Reutemann buscan desplazar al ex gobernador de La Rioja.
"Carlos Menem es para el justicialismo como un jarrón chino... es importante, pero nadie sabe dónde ponerlo", bromeó ante La Nación uno de los hombres que más conocen al ex presidente y que lo visita todos los viernes en su casa de Belgrano.
La rutina fuera del poder
Después de haber estado 10 años en el poder, Menem se quedó con la cortesía de sus colaboradores que lo siguen llamando "presidente". Conservó las riendas del partido hasta 2003, pero tuvo poca injerencia en las posturas del PJ frente a la Alianza.
Esta situación lo llevó muchas veces a quejarse delante de los suyos, por lo que supone un desprecio en su propio partido. Incluso, eligió cultivar un bajo perfil desde que dejó la residencia presidencial de Olivos, lugar que consideraba su casa.
En las esporádicas apariciones públicas de Menem no hubo conferencias de prensa ni exposición ante los medios periodísticos. El ex presidente se moviliza en auto y apurado.
El único lugar donde continúa con muchos de sus hábitos presidenciales es en su tierra natal, La Rioja. Visita seguido La Rosadita, en Anillaco, aunque no le resulta fácil acomodarse a la soledad del poder.
Kohan es uno de los únicos menemistas que lo visitan en su casa de Belgrano casi todos los días. Juegan al golf, como antes. "Menem siempre fue consciente de que lo único permanente en la Casa Rosada eran los muebles y las palomas", bromeó. Pero el ex presidente intentó hasta forzar la Constitución para retener su sillón con su re-reelección.
Ahora le molesta "la ingratitud" de su partido, que no lo defiende de las críticas de la Alianza sobre la herencia económica del menemismo.
De las conversaciones en el living con sillones amarillos de la casa de Menem surgió la idea de rescatar del pasado la Fepac. El riojano busca conducir un partido que no lo reconoce como líder. Y cree que la fundación le devolverá algo del poder perdido.



