
Menem prometió respuestas por la muerte de Dagmar Hagelin
Rindió homenaje al ex premier Olof Palme; escepticismo de Ragnar Hagelin
1 minuto de lectura'
ESTOCOLMO (De un enviado especial) .- Carlos Menem ejecutó ayer un operativo político destinado a cambiar la imagen de la Argentina en Suecia, asociada a la represión antisubversiva del último gobierno militar (1976-1983). El Presidente le rindió un homenaje a Olof Palme, el líder de la socialdemocracia sueca que fue asesinado en 1986, cuando era primer ministro.
Pese a ese baño de progresismo que se dio Menem, casi al mismo tiempo unos 200 militantes de Hijos de desaparecidos y otras agrupaciones de derechos humanos se concentraron en la plaza Norlmalstorg y se dirigieron en protesta ante la embajada argentina.
Reclamaron la anulación de las leyes de obediencia debida y de punto final, que el Congreso derogó hace un mes en la Argentina. El orador principal de ese pedido fue Ragnar Hagelin, padre de Dagmar, desaparecida durante la represión.
El primer ministro sueco Goran Persson le había planteado anteayer a Menem que en este país interesa como prioridad que se esclarezcan las "últimas circunstancias" de la muerte de la joven hija de suecos. Esto es, que se conozca el responsable y el lugar donde se enterró a Dagmar Hagelin, que estuvo en cautiverio en el centro de detención que funcionaba en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Menem se comprometió a acelerar las investigaciones en la Justicia.
Pero Hagelin, que acusa del crimen de su hija al ex capitán Alfredo Astiz, no cree en la promesa de Menem. Ayer reiteró sus críticas al jefe del Estado, al decir que "el Presidente nunca hizo el intento de tener una respuesta". Agregó: "El podría llamar al comandante de la Armada para que le dé información y terminar con este problema bilateral con Suecia; es el jefe de las Fuerzas Armadas".
El padre de la joven desaparecida es escéptico porque sostiene que para que Menem cambie "tiene que modificar toda una política de derechos humanos, y no lo hará". En la marcha de Hijos hubo otras agrupaciones, como el Frente Latinoamericano Contra la Impunidad, la Asociación Sueca-Uruguaya, y 6 de Diciembre, de la Argentina.
Agradecimiento
Mientras tanto, Menem se dirigió, junto al canciller Guido Di Tella; el ministro de Economía, Roque Fernández, y el secretario general, Alberto Kohan, a la tumba de Palme. La colocación de una ofrenda floral de rosas y claveles con una bandera argentina había sido organizada por los dirigentes peronistas, que estuvieron exiliados, Jorge Raventos, Jacinto Gaibur, Osvaldo Agosto y Horacio Giraudo. Todos, menos Giraud, volvieron a la Argentina.
Con gratitud, Marten Palme, hijo del líder sueco, recibió a Menem. Y Gaibur arrancó con las palabras "Compañero presidente". Así se dirigió, en alarde a la condición común de peronistas otrora perseguidos.
"Esto nos trae a la memoria una cuestión común entre usted y nosotros. Usted en un calabozo, nosotros en el exilio. Y a Olof Palme, muchas gracias, porque nos albergó en el momento más difícil", prosiguió Gaibur. Luego leyó una placa, que no se pudo colocar, pero que dejarán en la embajada argentina: "Cuando la noche del autoritarismo cerró sus sombras sobre el cielo patrio, los argentinos exiliados fuimos protegidos por el fraterno abrazo de Suecia".
Palme murió asesinado hace 12 años, mientras salía de un cine y se disponía a tomar el subterráneo, medio que, además de la bicicleta, utilizaba en Estocolmo pese a su investidura de primer ministro. Su crimen nunca fue esclarecido.
Su austeridad podría ser imitada por otros políticos de países subdesarrollados; su falta de custodia personal le enseñó a Suecia a dotar de una lógica seguridad a los presidentes. Todos tienen enemigos.




