Menem se alineó contra Saddam

Afirmó que la Argentina respaldará las acciones de Estados Unidos o de las Naciones Unidas.
Afirmó que la Argentina respaldará las acciones de Estados Unidos o de las Naciones Unidas.
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7 de febrero de 1998  

"Si hay conflicto con Irak, la Argentina estará al lado de las medidas que tomen los Estados Unidos o las Naciones Unidas."

Esta definición, que el presidente Carlos Menem le formuló ayer al Diario de las Américas, en Miami, es quizá la muestra más clara de la política de alineamiento incondicional con los Estados Unidos.

Menem ya había acompañado la ofensiva militar que el entonces presidente George Bush desplegó contra Saddam Hussein en 1991: dos naves argentinas viajaron al Golfo para sumarse a una fuerza multinacional, cuya conformación había sido autorizada por el Consejo de Seguridad de la UN.

La nueva crisis se disparó por la negativa de Saddam a permitir el trabajo de los inspectores de la UN. A diferencia de lo que sucedió con la invasión de Irak a Kuwait, esta vez no existe un apoyo unánime de los integrantes del Consejo de Seguridad a la salida militar que impulsan los Estados Unidos y Gran Bretaña.

En ese debate, Menem fijó su orden de prioridades: primero los EE.UU., después la UN. La declaración del Presidente se produjo después de un esfuerzo realizado por la diplomacia norteamericana para cosechar apoyos a su postura entre los países latinoamericanos.

El embajador de los Estados Unidos ante la UN, Bill Richardson, viajó al Brasil, país que ocupa por dos años el asiento no permanente que le corresponde a la región en el Consejo de Seguridad.

El canciller brasileño Luiz Felipe Lampreia anticipó anteayer, tras un encuentro con Richardson, que Brasil votaría en la UN a favor de una acción militar, si fracasan las gestiones diplomáticas.

Un paso adelante

Pero Menem fue un paso más allá: comprometió el respaldo de la Argentina aún en el caso de que Bill Clinton decida atacar a Irak sin la autorización del Consejo de Seguridad, donde le resultaría difícil, sino imposible, imponer su criterio, ya que tres miembros permanentes con derecho a veto (Rusia, Francia y China) manifestaron su oposición a la salida militar.

El primer ministro británico,Tony Blair, es el único líder de peso mundial que hasta ahora apoyó en forma incondicional la ofensiva de Clinton contra Saddam (de lo que se informa en la página 3) El propio Menem había adoptado una posición más cautelosa la semana última, cuando se ocupó de suavizar una frase del canciller Guido Di Tella.

"Seguramente, la Argentina acompañará una intervención militar en el GolfoPérsico", dijo Di Tella. " La Argentina no asumió todavía una posición definitiva", lo corrigió Menem horas más tarde.

El Presidente estaba en Davos,Suiza, y la siguiente escala de su gira era el Líbano.

Un informe de inteligencia, avalado por la Cancillería, le había recomendado no pisar Beirut porque la crisis en MedioOriente podía importar un peligro para la seguridad de un mandatario alineado con los Estados Unidos.

Mientras permaneció en el Líbano y en Egipto, a donde viajó enseguida para inaugurar un reactor nuclear, Menem eludió definirse sobre la situación planteada en Irak.La liga de países árabes se había alineado con los miembros del Consejo de Seguridad que resisten la solución militar.

"O Saddam Hussein se allana a vivir civilizadamente y acepta las reglas del juego o estaremos frente a una nueva batalla, una nueva guerra", se soltó el Presidente apenas pisó Estados Unidos, para cumplir con la última etapa de su gira por el exterior.

En la misma entrevista, Menem reiteró sus críticas a Fidel Castro, a quien señaló como responsable de las dificultades económicas que atraviesa Cuba. Luego ponderó la reciente visita de Juan PabloII a la isla y dijo que el embargo debe ser reconsiderado, tal como pidió el Papa. Pero remarcó que "Cuba es la que tiene que abrirse primero, porque la única salida es la democrática".

"Puro seguidismo"

Durante el desayuno que ayer compartió con los editores del Diario de las Américas, Menem hasta se permitió criticar a Bush por no haber seguido "hasta el final" la Guerra delGolfo.

El ex presidente de los Estados Unidos cometió "un error de táctica", opinó Menem. No aclaró a qué se refería, pero los más extremistas postulan en los Estados Unidos que no habrá solución a la crisis mientras Saddam gobierne en Irak.

"Esto es puro seguidismo con los Estados Unidos. El Presidente se equivoca más que con la Guerra del Golfo", afirmó el ex canciller Dante Caputo, cuando La Nación consultó su opinión sobre las declaraciones de Menem.

La diferencia con lo que sucedió en 1991 -según Caputo- es que entonces "por lo menos existía unanimidad en occidente" sobre la represalia que merecía Saddam por haber invadido a Kuwait.

"Ahora no hay consenso, puede haber un conflicto con Rusia (que se opone a la salida militar) y la Argentina asume esta postura cuando no tiene intereses vitales en la zona", siguió el ex canciller de RaúlAlfonsín.

El costo -según Caputo- puede ser el de "llamar a los demonios, porque, aunque difíciles de probar, son atendibles las tesis que vinculan la participación argentina en el Golfo" con los atentados contra la embajada de Israel y la AMIA.

En 1991, cuando dispuso el envío de dos naves al Golfo,Menem lo hizo por decreto. La oposición sostuvo entonces que le correspondía al Congreso autorizar la participación argentina en la fuerza multinacional.

El Presidente declamó ayer su respaldo político a una eventual intervención militar de los Estados Unidos, pero no aclaró si piensa acompañarla con naves y soldados.

En este último caso, Menem debería pedir autorización al Congreso porque así lo dispone la Constitución, insistió ayer Caputo, aún en el caso -hipotético- de que fuera una ofensiva amparada por el Consejo de Seguridad.

El argumento que entonces esgrimieron en el Gobierno para justificar el decreto fue que la Argentina, como miembro de la UN, está obligada a cumplir con las disposiciones del Consejo de Seguridad.

Pero la resolución que dio inicio a la Guerra del Golfo "autorizó" el uso de la fuerza, y no todos participaron de la coalición liderada por los Estados Unidos, aunque tenían la obligación de cumplir con las sanciones económicas que se le impusieron al régimen de Saddam.

Advertencia

Menem contó ayer que, durante la Guerra del Golfo, le advirtió a George Bush que era conveniente "seguir hasta el final" con la ofensiva militar contra Saddam. "Dentro de poco tiempo vamos a tener nuevos problemas y, si no se va hasta el final, esto no acabará nunca", dijo Menem que le comunicó a Bush en 1991.Pero la ofensiva se detuvo cuando Irak aceptó retirarse de Kuwait.

Hoy finaliza la visita

En el segundo y último día de su gira por los Estados Unidos, el presidente Carlos Menem será recibido hoy, en Nueva York, por dirigentes de la comunidad israelíta local, quienes aguardaban con expectativa la llegada de la comitiva argentina.

Es que el jefe del Estado dijo el miércoles último, en la ciudad de El Cairo, que en los próximos días se conocerán novedades en las investigaciones que la justicia argentina lleva adelante para esclarecer los atentados contra la embajada de Israel y contra la AMIA.

Luego, Menem asistirá al Metropolitan Opera House, donde se realizará una función de gala en honor de la Argentina, en lo que será el primer reconocimiento de este tipo, y por parte de Estados Unidos, a un país de América latina por sus contribuciones al arte.

Los compromisos acordados con antelación en Nueva York trajeron más de un dolor de cabeza a los organizadores de la gira presidencial, ya que fueron canceladas dos de las actividades previstas: la reunión con el alcalde de la ciudad, Rudolph Giuliani, artífice de un plan que redujo los índices de la delincuencia, y con la cúpula de la policía local.

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