
Misteriosa muerte de un exfuncionario acusado por la compra de un edificio de la Procuración General
Apareció muerto en la calle de una cuchillada en un supuesto suicidio; en 20 días debía enfrentar un juicio oral junto con la exprocuradora Gils Carbó
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Un exfuncionario de la Procuración General de la Nación que iba a ser juzgado en 20 días junto con la exprocuradora general de la Nación Alejandra Gils Carbó en 20 días, apareció muerto en la calle en La Plata de una cuchillada, en lo que la Policía investiga como un posible suicidio.
Se trata de Guillermo Bellingi, quien era el subdirector general de la Procuración General de la Nación en la gestión de Gils Carbó.
La procuradora hizo las gestiones para la compra de un nuevo edificio para el organismo. Hubo un llamado a licitación y en ese proceso intervino Bellingi y su medio hermano, Juan Carlos Thill, que intervino en la operación.
Thill cobró una comisión de 3 millones de pesos hace 13 años, por haber asesorado a la inmobiliaria que a su vez asesoró a la empresa Arfinsa, que fue la que le vendió a la Procuración el edificio de Perón 667 en $43.850.000.

Los contratos entre los que cobraron las comisiones millonarias se firmaron antes de que la licitación se hiciera pública con el nombre del ganador.
Por eso es que Gils Carbó y Bellingi fueron elevados a juicio oral por el juez Julián Ercolini. Pero ayer se encontró el cuerpo del exfuncionario en la calle, con una cuchillada en el pecho.
De acuerdo con informes de la policía bonaerense, Bellingi, de 55 años, fue encontrado en la calle 8, entre 406 y 407, de Villa Elisa.
En el lugar se encontraron su billetera, su celular, un reloj y un “cuchillo del tipo criollo”, además de la vaina del cuchillo.
Una persona advirtió la presencia del cuerpo en la calle y llamó al 911. La Policía encontró el cadáver vestido con un buzo de color verde, jean y zapatos marrones.
Se observaron restos de sangre en la zona del tórax y a su lado se encontró un cuchillo de mango de madera tipo criollo y una mochila color azul. Por la herida en el pecho, la Policía sospecha que pudo haberse suicidado.

La herida era en la parte baja del tórax con inclinación hacia el lado izquierdo y, a simple vista, el cuerpo no presentaba signos de defensa u otras lesiones.
El tribunal oral a cargo del juicio es el 8 integrado por los jueces Gabriela López Iñiguez, Nicolás Toselli y Sabrina Namer, y la acusación está a cargo del fiscal general Marcelo Colombo.
La investigación gira en torno a la adquisición de un inmueble ubicado en Perón al 600, donde hoy funcionan dependencias de la Procuración.
Según la acusación, la operación habría sido direccionada para beneficiar a determinados intermediarios y permitir el pago de millonarias comisiones vinculadas al proceso de compra.
La Justicia sostiene que la licitación fue diseñada para favorecer al edificio finalmente adquirido y que existió una estructura previamente acordada para darle apariencia de legalidad a la operación.
Entre los principales cuestionamientos figura el pago de una comisión millonaria que terminó percibiendo Thill, señalado como intermediario en la operación y medio hermano de Bellingi, entonces subdirector de Administración de la Procuración y uno de los responsables de la licitación.
Para los investigadores esa relación constituyó uno de los elementos centrales para sostener la hipótesis de un proceso previamente acordado.
Gils Carbó fue procesada en 2017, antes de que presentara su renuncia al frente del Ministerio Público Fiscal.
Actualmente, la exprocuradora se dedica a la profesión de abogada y defiende al empresario Gerardo Ferreyra, de Electroingeniería, en el caso de los Cuadernos de las Coimas.
Desde su renuncia, el procurador adjunto Eduardo Casal está interinamente a cargo de la Procuración General de la Nación.


