
"No hay fecha para salir del corralito"
Minimizó las diferencias entre el Banco Central y Economía sobre el mecanismo para superar las restricciones bancarias
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MADRID.- El presidente Eduardo Duhalde afirmó que aún no decidió el mecanismo para normalizar la actividad financiera y minimizó por "naturales y normales" las diferencias de criterio entre su gobierno y el Banco Central en pos de ese objetivo.
"Nadie está pensando en renunciar. He hablado por teléfono y mi impresión no es ésa. Es una discusión normal que está sobredimensionada", afirmó tras evaluar la puja que enfrenta al ministro de Economía, Roberto Lavagna, y al titular del Banco Central, Mario Blejer, para abrir el corralito financiero."
"Se hace un escándalo por borradores de trabajo que ni siquiera he visto. Es normal que haya criterios distintos en esa instancia. La decisión aún no está tomada ni se tomará antes de que yo regrese y no hay por qué suponer que será alguna de las dos en danza. Puede ser una tercera o incluso otra", dijo el Presidente.
"Quiero que algo quede claro: no hay fecha para salir del corralito. No es sencillo. No es sólo una cuestión del Ejecutivo sino que también debemos acordar con el Congreso y, en alguna medida, con el Poder Judicial, para saber qué pasos dar", añadió.
Duhalde terminó ayer su actividad oficial en España con una comida privada con el presidente José María Aznar en el Palacio de La Moncloa.
Antes, paseó con su mujer por Salamanca y hoy piensa descansar y asistir a una corrida de toros. Retomará la agenda mañana, cuando partirá hacia Italia.
El Presidente admitió su "preocupación" por la reciente escalada del dólar. "La flotación de la moneda nos tiene con el Jesús en la boca, pero se nos hizo esa exigencia y, aun con el riesgo que implicaba, la adoptamos", dijo. Y consideró que la divisa "seguirá con su valuación técnica superior" hasta tanto no se resuelvan el corralito y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
"Eso será el salvoconducto para la recuperación de la economía. Sólo entonces la Argentina dejará de ser una oveja negra y lograrlo es tarea de todos. Por eso pido a los dirigentes políticos y a la sociedad una posición más activa y el mes próximo estemos en condiciones de negociarlo", sostuvo.
"La Argentina es como una olla a presión", afirmó el Presidente, quien, en su balance de casi cinco meses de gestión, incluyó "una notoria disminución de la conflictividad social", algo que atribuyó a una "expectativa en la sociedad por ver qué hacemos".
Antes de su encuentro con Aznar, Duhalde habló con periodistas argentinos en su suite del hotel Ritz. Esta fue la síntesis de lo que comentó.
-¿Por qué defiende tanto el acuerdo con el Fondo?
-Debemos reinsertarnos en el mundo. No veo otra posibilidad. Sé que es difícil para un país con una depresión tan grande. Yo digo que en junio podremos negociar si todos, legisladores y políticos, nos ponemos a actuar.
-¿Cuál es el escenario posterior a la firma?
-Todo cambia. Se desbloquean créditos ya acordados. La ayuda tendrá otra dimensión si nos reinsertamos en la comunidad internacional. Italia nos abre mercado, pero de nada sirve si no tenemos capital. Es como darle una aspirina a quien tiene cáncer.
-¿Cuál es el monto de créditos que maneja?
-No es el mejor momento para hablar de cifras altas como lo fue en el caso de México o de Brasil.
-¿Cuál es su propuesta para salir del corralito?
-Es un tema difícil. El problema es que, como participa gente de muchos ámbitos -Banco Central, Economía, legisladores- se filtran borradores que luego aparecen en la tapa de los diarios. Aún no hubo decisión ni la habrá hasta que yo regrese.
-¿Habría renuncias en el Banco Central o en Economía?
-No, para nada. Es una puja que está sobredimensionada. Puntos de vista, nada más.
-Entre los dos caminos, bono compulsivo o bono voluntario, ¿cuál es el menos malo?
-Quizás el camino intermedio sea lo mejor.
-¿Una tercera propuesta?
-Al día de hoy yo no digo que haya sólo dos alternativas. Puede haber otras. El tema no se definirá antes de mi regreso. No es una decisión menor.
-Usted reprochó trabas para acordar con el Fondo. ¿Puede fracasar?
-Hay una minoría de izquierda que lo desea. Y otros, sólo por especulaciones electorales. La mayoría quiere el acuerdo y yo le pido una actitud más decidida. No me atañe lo que, por ejemplo, opine el Raúl Alfonsín sobre el gobierno de Washington. Pero sí que apoye las leyes que necesitamos.
-¿Cómo piensa abordar la suba de precios de bienes básicos?
-La devaluación, del 220 por ciento, fue muy competitiva contra una inflación del 20%, lo que no significa que no sea un problema. Pero este mes no se han detectado mayores subas.
-¿Puede haber cortes de servicios si no se ajustan las tarifas?
-No tenemos evidencias. Con una devaluación tan grande en algún momento habrá que actualizar tarifas.
-El gobierno de los Estados Unidos enfrenta una crisis de derivación impredecible. ¿Cómo afecta eso a la Argentina?
-No nos viene nada bien. Ya se ocupan bastante poco de nosotros y si encima tienen problemas domésticos serios estaremos más fuera de foco.
-¿Puede demorar esa crisis un acuerdo con el fondo?
-Quisiera pensar que no. Pero hay que ponerle un interrogante.




