
Nueva estructura ministerial
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Fernando de la Rúa planea reformar la estructura del gabinete nacional para concentrar poder en la cúspide, volver a una política de planificación estatal, ahorrar gastos por superposición de tareas e imponer un más directo control anticorrupción.
Los cambios estarán incluidos en el proyecto de ley de ministerios que De la Rúa presentará la próxima semana. El presupuesto del 2000, que también debe ser acordado con el justicialismo en el Congreso, tendrá que prever partidas para solventar el nuevo organigrama.
Definida la estructura, De la Rúa dará a conocer unos días después los nombres de quienes integrarán su equipo de gobierno. La principal novedad es la creación de un poderoso consejo asesor, que se ocupará de la "planificación estratégica de las políticas del Estado", explicaron a La Nación allegados al presidente electo.
Probablemente encabezado por Fernando de Santibañes, amigo personal de De la Rúa, este consejo tendrá poder aun sobre los ministros y sólo reportará al nuevo presidente.
Todavía no existe una lista acabada de sus miembros, que serán seleccionados por su "capacidad de visión estratégica", según las fuentes.
Mientras que Nicolás Gallo y Jorge de la Rúa son los encargados de diseñarlo, los únicos nombres mencionados hasta ahora para integrarlo son el de Santibañes y el del economista Adalberto Rodríguez Giavarini.
El ejemplo alemán
Inspirado en el "modelo alemán" (según la definición de las fuentes), De la Rúa quiere recuperar para el Estado una visión de largo plazo que oriente las políticas específicas.
Un ejemplo: el consejo definiría qué perfil exportador tendría la Argentina en los próximos años (dejar el trigo y apostar al valor agregado), señalaría los mercados por conquistar y derivaría de ello las bases de una política exterior de apoyo, una interior de impuestos y subsidios, etcétera.
Mientras se reserva este papel planificador, De la Rúa librará a la Presidencia de buena parte de las secretarías que hoy dependen directamente de ella, como la de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la de Lucha contra el Narcotráfico, la de las Pyme, la de Turismo, entre otras.
Sólo conservará, dijeron las fuentes, las secretarías Legal y Técnica, General (alguna de las dos, o quizá la de Función Pública, quedaría en manos de Jorge de la Rúa), de Comunicaciones, de Inteligencia del Estado (SIDE) y la Casa Militar.
Las doce secretarías restantes que dependen de la Presidencia pasarán a hacerlo de los ministerios o serán eliminadas. Pyme y Turismo, por ejemplo, irán a Economía. Pero aún no se ha definido el destino de la mayoría de ellas.
Nuevas carteras
De la Rúa planea, asimismo, una poda de dependencias inferiores de los actuales ministerios. Buena parte del ahorro que espera lograr ocurrirá por la eliminación o fusión de subsecretarías y direcciones. Confía, además, en reducir así la corrupción, porque las compras del Estado serán concentradas en pocos lugares, más fáciles de controlar.
Se reservará, también, la supervisión directa (resta definir cómo) de organismos que manejan gran cantidad de dinero y que han sido tradicionales "cajas" partidarias, como el PAMI, la Aduana y el Anses.
Como adelantó La Nación la última semana, sólo creará uno o dos ministerios nuevos.
Obras Públicas alcanzará ese rango y se llevará consigo las áreas de Vivienda y Transporte, aunque el control de las tarifas quedará en manos del Ministerio de Economía.
Su titular será Gallo, ex secretario de Obras Públicas de la Jefatura de Gobierno porteño y amigo personal de De la Rúa, quien ya tiene listo un ambicioso plan para erradicar villas de emergencia mediante la construcción de viviendas económicas, que servirá, al mismo tiempo, como arma contra el desempleo.
Aún no ha definido si Salud se separará de Acción Social. En los últimos días se imponía la idea de que ambas áreas permanecieran unidas, con prevalecencia de la segunda sobre la primera. La candidata más fuerte para ocupar esta cartera es Cecilia Felgueras, actual secretaria de Acción Social de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Más allá de estos nombres y el de José Luis Machinea, seguro ministro de Economía, De la Rúa aún no decidió, afirman sus allegados, los nombres de la mayoría de sus futuros ministros.






