
Otra sesión con fuertes críticas de Cristina Kirchner a los periodistas
Apuntó a LA NACION, Clarín, ADEPA Y Fopea; habló de una "oposición no votada"
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Por segunda sesión consecutiva, la senadora Cristina Fernández de Kirchner usó su banca en la Cámara alta para criticar a los medios de comunicación, a los que insistió en calificar como una "oposición no votada" que enfrenta al Poder Ejecutivo.
El embate de la primera dama fue transmitido en directo por Canal 7 y tuvo como principal objetivo a LA NACION, a sus columnistas Joaquín Morales Solá, José Ignacio López y Adrián Ventura. Aunque en esta oportunidad también amplió sus críticas al diario Clarín y al periodista de ese medio Julio Blanck, a la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y al Foro de Periodismo Argentino (Fopea).
Como ocurrió el jueves de la semana pasada, cuando se discutió la ley que reglamenta el control parlamentario de los decretos de necesidad y urgencia, la legisladora citó varios titulares de diarios para marcar lo que, según su razonamiento, señala el diferente trato que los medios le dan al actual Gobierno en relación con el de la Alianza.
Pero fue más allá al afirmar que por haber sostenido esa idea fue víctima de "furibundos editoriales y críticas".
"Es curioso. En la República Argentina uno puede hablar de todo, de los políticos, de los empresarios, de los militares, de los sacerdotes, de las costureras [...], de cualquier cosa, menos del periodismo", dijo.
Después, personalizó sus críticas. Primero, cuestionó el último artículo del periodista de LA NACION Adrián Ventura porque éste había asegurado que el poder era efímero. "Debería decir que el poder político es efímero; el poder que tienen ellos desde la tribuna de doctrina tiene más de cien años", aseguró.
Después se basó en una frase del comunicado que ADEPA emitió la semana pasada respondiendo sus críticas. "Lo dijo ADEPA: lo que se escribe en cada diario es lo que quiere el dueño del diario. Cuando lo digo yo parece ser que se acaba la República", se quejó.
También respondió la columna del domingo último de Joaquín Morales Solá, quien escribió que el presidente Néstor Kirchner "innecesariamente ha decidido competir con la prensa por el control de la opinión pública".
"Esto es lo que el periodista estrella de LA NACION piensa que debe ser el rol de la prensa: no informar, el control de la opinión pública", acusó.
La lista de periodistas citados concluyó con el periodista de Clarín Julio Blanck, que el domingo pasado había escrito una nota en la que destacó cómo algunos personajes poderosos de la historia habían terminado sin poder y, con el paso del tiempo, con sus estatuas derribadas.
"Ninguna estatua"
"No se preocupe, señor Blanck. En principio, porque Kirchner no piensa erigirse ninguna estatua, ni tampoco conozco a ningún justicialista que ande buscando construirle una. Y otra cosa: no tiene que preocuparse porque en la República Argentina las únicas estatuas que fueron derrumbadas y arrastradas por el suelo fueron las del general Perón y las de Eva Perón", sentenció.
"Quiero terminar con declaraciones del lingüista Naom Chomsky: «Las grandes empresas son básicamente dictaduras jerárquicas controladas desde arriba. Si no te gusta lo que hacen, vete. Los grandes medios son tan sólo una parte de ese sistema. Están en la cima de la estructura de poder de la economía privada, que es una estructura muy tiránica»", citó para concluir. Se refería, en realidad, a Noam Chomsky.
Esta vez, desde la oposición se oyó una voz que arriesgó una hipótesis acerca del porqué de los ataques de la primera dama. Lo dijo el jefe del bloque radical, Ernesto Sanz (Mendoza), quien admitió que "hoy la oposición no le hace mella al Gobierno" y por eso "cada vez que hay embates de esta naturaleza el Gobierno elige como opositores a los medios de comunicación".




