
Pese al rechazo de Milei, la problemática de la morosidad se filtra en la discusión interna del Gobierno
El Presidente la había minimizado como un “problema entre privados”; sin embargo, el asunto podría llegar a la reunión de Gabinete y a la mesa política este martes; en la Casa Rosada se encienden alertas por la avanzada de la oposición
5 minutos de lectura'

El debate sobre la morosidad que afecta a las familias y a sectores empresarios ingresó por la puerta trasera en la agenda del Gobierno, pese a los intentos del presidente Javier Milei por dejarlo atrás. Mientras este martes se reunirán en la Casa Rosada tanto el Gabinete como la mesa política, este lunes no se descartaba que el tema se pueda tratar en algún pasaje de esos encuentros.
Por el momento, en el Gobierno se muestran confiados en que las cifras de personas en esa situación están a la baja, según explicaron fuentes de Balcarce 50. En la misma sintonía, relativizaron el incremento en las estadísticas de junio y julio, cuando la mora aumentó de 12, 77% a 12,94%. Exhibían, por caso, números del Banco Nación correspondientes a agosto.
En tanto en el Parlamento, la oposición busca llevar la situación al recinto la semana próxima, en una sesión especial prevista para el 9 de septiembre, lo que mantiene al oficialismo en alerta.
“Hay que esperar el temario y ver”, dijo una de las fuentes consultadas por este diario sobre lo que puede suceder mañana tanto en Gabinete, que estará encabezado por el presidente Milei, como en mesa política, que se reunirá más tarde, con Karina Milei a la cabeza.

En caso de darse ese planteo, no se descartaba que Patricia Bullrich, que integra ambas instancias gubernamentales, pueda dar su punto de vista.
Se trata de la única dirigente que marcó una posición diferente al resto del oficialismo y planteó una búsqueda de modificar hacia adelante la situación. “Siempre que hay debate, Patricia da su opinión”, dijeron fuentes del oficialismo ratificando el perfil de la dirigente.
En paralelo, en el Congreso ya están los más de 50 proyectos con distintas propuestas, que van desde planes de refinanciación y quitas de intereses hasta límites a las tasas, suspensión de embargos y mayores controles sobre bancos y fintech. Son iniciativas que reúnen un amplio espectro de la oposición.

También se expresó sobre la problemática presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo. “No se puede tener una mirada superficial y decir que no interesa”, dijo quien acaba de volver de visitar al Papa León XIV, en Roma, previo a la llegada del Sumo Pontífice a la Argentina, prevista para noviembre próximo.
El propio Colombo estuvo esta tarde en la Casa Rosada como parte de las reuniones para preparar la visita papal. Allí lo recibió Karina Milei. Al menos hasta después de ese encuentro, en Balcarce 50 no se esperaban comentarios del Ejecutivo sobre las declaraciones de Colombo, según explicaron fuentes oficiales ante la consulta de LA NACION.
Desde que comenzó el debate alrededor de la situación de morosidad, en la mayoría del Gobierno se mantuvo una línea definida sobre el tema, en la que marcaron distancia sobre cualquier tipo de responsabilidad en el tema y apuntaron a un conflicto entre privados.

La única integrante del oficialismo que planteó esa voz disonante fue Bullrich. La semana pasada, durante la sesión en Senado, la espada libertaria en la Cámara alta planteó que la solución a la creciente morosidad debe partir de las entidades financieras que otorgan los créditos.
En esa línea sugirió que, a la hora de tomar un préstamo, el futuro deudor sea avisado sobre el costo financiero total que tendría su crédito. “Cuando uno mira la letra chica, se da cuenta del robo que se está haciendo”, dijo. Agregó que eso “no se puede permitir”.
La senadora dijo, de todos modos, que el problema del 12,8% de los morosos no puede ser resuelto por el “100% de los argentinos”, ni por el “87% que pagó” sus deudas, pero afirmó que al oficialismo le “preocupa” el asunto.
Para ella, son los bancos y las fintech los encargados de “generar mecanismos concretos de refinanciación, hacerse cargo y ayudar”. Bullrich barajó distintas alternativas: refinanciar, comprar la deuda o generar préstamos con un mayor plazo.

La voz de Bullrich se erigió así como la única que planteó una opción dentro del campamento violeta sobre el tema. Pero Milei optó por decir que se trata de “un problema entre privados”.
“No hay elementos para culpar a la política del gobierno por lo que está pasando con la morosidad. Están utilizando políticamente una categoría de mercado que entra en la definición de repugnante y se está tratando de cargar esas culpas sobre el Gobierno”, dijo Milei en un reciente paso por Rosario.
En la misma línea, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dijo en declaraciones radiales en las últimas horas: “No creemos que sea necesario que el Estado intervenga; cada vez que el Estado intervino en algo, las cosas terminaron peor”.
Sin embargo, la problemática de la morosidad -instalada en la conversación pública- preocupa al Gobierno, que buscará la manera para que no escale en la misma proporción en que lo hizo el debate por la extranjerización de tierras, tal vez la última gran derrota legislativa y discursiva de la Casa Rosada.
1
2La Iglesia lanza un llamado al Gobierno por la morosidad: “No se puede decir que no interesa”
- 3
Renunció el director de la Oficina de Presupuesto del Congreso tras el avance oficialista sobre el organismo
4Series, libros y visitas: qué dicen los informes de los especialistas que controlan a Cristina Kirchner una vez por mes
