
Preocupan al Gobierno las divisiones en el Congreso
Tensión luego de la sesión del Senado
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Pese a que los hombres de Eduardo Duhalde intentaron exhibir serenidad ante el fracaso en el Senado para modificar la ley de subversión económica -se sancionó su derogación-, fuentes cercanas al Presidente confiaron que en el Gobierno hay preocupación por las divisiones en el bloque de senadores del PJ.
"Esto podría terminar con la caída de la ley de subversión económica y, por ende, en la caída de todo el Gobierno", aseguró una fuente con acceso directo al Presidente.
La sanción de esa norma es una de las condiciones del FMI -junto con la ley de quiebras y el ajuste en las provincias- para otorgar la ayuda financiera. Sin esa asistencia, Duhalde se vería forzado a anticipar las elecciones, según fuentes gubernamentales.
Ofuscado, Duhalde convocó anoche a Olivos al bloque de senadores del PJ para pedir explicaciones de lo que ocurrió (sobre lo que se informa por separado). También fueron el jefe del Gabinete, Alfredo Atanasof; el ministro del Interior, Jorge Matzkin, y el presidente provisional del Senado, Juan Carlos Maqueda. De los senadores acudieron el jefe del bloque, José Luis Gioja; Marcelo López Arias (PJ) y los miembros díscolos, Jorge Yoma (La Rioja) y Jorge Busti (Entre Ríos).
Duhalde rechazó la derogación de la ley y dijo que "no se puede otorgar impunidad" a los que están procesados por subversión económica. Con la derogación, por tanto, quedaría sospechado de haber cedido ante los bancos, que pedían ese requisito.
En cambio, Duhalde había respaldado el texto que estipulaba sólo la reforma del tipo penal.
Conspicuos miembros del bloque de senadores confiaron a LA NACION que el senador Luis Barrionuevo promovió la caída del proyecto que impulsaban Duhalde y el PJ. Aseguran que convenció a Yoma, a Busti, a Marcelo Guinle (Chubut) y a los de San Luis, Santa Cruz y Entre Ríos.
Otras versiones indicaban que Barrionuevo intentó convencerlos de que votaran en favor del Gobierno, pero que no lo logró. Por eso Gioja debió acordar con los provinciales la derogación de la subversión económica y luego esperar que Diputados la modificara por el texto que en verdad quiere el Gobierno, que luego sería sancionado con fuerza de ley por el Senado.
Jugada
Uno de los díscolos, en cambio, aseguró que Barrionuevo "jugó a dos puntas": organizó la oposición y votó junto con el duhaldismo y Gioja. Esta confusa actitud del senador catamarqueño obedecería a su estrategia de tumbar a Gioja e instalar a Yoma como jefe del bloque. "Todos ellos iban a pedirle a Duhalde la cabeza de Gioja por el fracaso de esta ley", dijo anoche una alta fuente parlamentaria.
"No se dan cuenta de que ahora se complicó todo. Podría fracturarse el bloque, romperse el acuerdo con la UCR y caerse la ley la semana que viene", se alarmó un duhaldista. Las sospechas sobre Barrionuevo alarmaron al duhaldismo porque el Presidente colocó a su esposa, Graciela Camaño, en el Ministerio de Trabajo, para frenar sus ataques.
Por lo pronto, Matzkin, Atanasof, Maqueda; el titular de Diputados, Eduardo Camaño, y el jefe del bloque de diputados, Humberto Roggero, acordaron que el texto sancionado se modificaría en Diputados y que el Senado lo aprobaría sin problemas. Pero todo ese trámite impone demoras para el acuerdo con el FMI. Dos ministros y un senador del PJ intentaron quitarle dramatismo al asunto.
Atanasof aclaró que "no hay ninguna posibilidad de que se consagre la impunidad, porque el Código Penal tiene figuras que lo impiden".
El vocero presidencial, Eduardo Amadeo, aseguró que "si no cambiamos la sensación de inseguridad jurídica no vamos a tener un mango o un dólar de inversión, ni de crédito que necesitamos desesperadamente para nuestra gente, para que trabajen".
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