
Proyectan unificar Río Negro y Neuquén
Los gobernadores Verani y Sobisch convocarán a un plebiscito en 2003 para que en ambas provincias opinen sobre el tema
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NEUQUEN.-- Río Negro y Neuquén proyectan unificarse en 2007 para achicar gastos y sumar fuerzas. Con ese objetivo de mediano plazo, los gobernadores Pablo Verani y Jorge Sobisch rubricarán mañana, en Viedma, un acuerdo político para convocar a un plebiscito en 2003 y permitir así que los ciudadanos de ambas provincias se pronuncien sobre la cuestión.
La idea no es nueva y en la región tiene varios padrinos. Pero la bandera fue plantada nuevamente por Sobisch en el discurso del 1° de mayo último al inaugurar otro período de sesiones ordinarias en la Legislatura.
La cita entre estos dos gobernadores que pertenecen a partidos políticos distintos -Verani es radical y Sobisch, del Movimiento Popular Neuquino- será mañana, a las 11.30, en la capital de Río Negro.
Los mandatarios firmarán un convenio marco para llevar adelante este proyecto. El acuerdo incluirá básicamente dos puntos: la propuesta se plebiscitará junto con las elecciones del año próximo y, si los habitantes de ambas provincias están de acuerdo, Neuquén y Río Negro se fusionarán en 2007 en un solo Estado.
Si las provincias del norte de la Patagonia se unificaran la población sumada superaría el millón de personas y el presupuesto del nuevo Estado provincial se ubicaría en el orden de los 2000 millones de pesos. Por supuesto que existiría un solo Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y los servicios de salud, seguridad y educación también quedarían integrados.
En medio de la crisis, Río Negro y Neuquén presentan notables asimetrías. La provincia gobernada por Verani está en apuros económicos. El gobernador hace años que no puede pagar los sueldos en tiempo y forma a los empleados públicos, los bonos circulan desde hace casi una década, el sistema de salud está en terapia intensiva y los alumnos de las escuelas perdieron este año más de 30 días de clase porque los docentes no cobraban desde el verano.
Un dato que revela la magnitud de la crisis: la provincia no tuvo recursos para medir la desocupación en mayo ni en octubre del año último.
A pesar de su postura crítica respecto de la devaluación, Sobisch tiene la fortuna de gobernar una provincia con ingresos dolarizados a través de las regalías que cobra del gas y del petróleo, la principal fuente de ingresos de Neuquén. Por eso aquí no circulan bonos, los hospitales todavía atienden a los pacientes, en las escuelas se dictan clases y se pagan los sueldos en pesos, casi en término.
Claro que, pese a que el Estado aún funciona, el cordón de pobreza, especialmente en esta capital, es muy grande. La última tasa de desempleo de Neuquén fue del 16,7 por ciento, pero se calcula que hoy el índice llega al 20 por ciento.
La unión de ambas provincias haría nacer una región con un envidiable potencial económico.
Río Negro y Neuquén se complementan. La primera de las provincias tiene intensa actividad frutícola, mucho turismo y ganadería. La segunda es sólo rica en recursos hidrocarburíferos y turismo en menor medida.
En la mente de Sobisch el proyecto de Río Negro es apenas la escala de uno más ambicioso: la unificación de toda la Patagonia. Y aunque por ahora su idea final no ha madurado, tras la reunión con Verani el gobernador de Neuquén piensa visitar a las autoridades de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Los funcionarios de Neuquén sacan cuentas y concluyen que las hoy solitarias provincias de la región pueden modificar su peso político dentro de la Argentina.
La Patagonia unida, y sin contar La Pampa, pasaría a contar con una población de 1,7 millón de personas y a manejar un presupuesto de 3600 millones de pesos.
No hace falta reformar la Constitución
Para cumplir el proyecto de regionalización que impulsan los gobernadores patagónicos Pablo Verani (Río Negro) y Jorge Sobisch (Neuquén) no sería necesaria una reforma de la Constitución nacional, aunque sí la aprobación de la iniciativa por parte de las legislaturas provinciales y del Congreso nacional.
Así lo establece la Carta Magna en su artículo 13, en el que se habilita a las provincias a fusionarse o a formar nuevos distritos.
Sobisch ya inició contactos con el Poder Ejecutivo para buscar apoyo político a la idea de unificar la Patagonia. La semana última explicó su plan al presidente Eduardo Duhalde y al ministro del Interior, Jorge Matzkin, en una reunión que mantuvieron en la residencia de Olivos.
Los gobernadores proponen convocar a un plebiscito para que los habitantes de la Patagonia decidan si quieren unirse, pero aparte de eso sería fundamental un consenso nacional amplio que permita la aprobación de las dos cámaras del Congreso.
"Verdadero desarrollo"
"Coincidimos en la necesidad de potenciar un verdadero desarrollo de las regiones en la Argentina, eliminando la innecesaria superposición de funciones de los organismos burocráticos", precisó Sobisch cuando terminó la reunión con Duhalde.
Para el gobernador será "una verdadera reforma estatal, relacionada con el crecimiento y la posibilidad de crear un Estado más chico y eficiente".
Los protagonistas del acuerdo
Verani / UCR-RIO NEGRO
- Población: 549.204 habitantes.
- Presupuesto: 818 millones de pesos.
- Desocupación: por falta de recursos, la provincia no la midió ni en mayo ni en octubre del año último, por lo cual no hay datos confiables.
- Legislatura : unicameral.
- Situación económica: existe una notable asimetría respecto de Neuquén. Desde hace años los sueldos de los empleados públicos no se pagan en fecha: los bonos circulan desde hace una década: el sistema de salud es deficitario y está en crisis y los docentes no cobran sus haberes desde el verano.
Sobisch / MPN -NEUQUEN
- Población: 471.825 habitantes.
- Presupuesto: 1100 millones de pesos.
- Desocupación: el desempleo, según la última medición, alcanza el 16,7 por ciento, pero se calcula que el índice llegaría al 20 por ciento.
- Legislatura: unicameral.
- Situación económica : es más holgada que la de Río Negro. Los ingresos de la provincia están dolarizados, pues provienen de las regalías que cobra de gas y petróleo, principal fuente de recursos. Al escaparse de los efectos de la devaluación, paga los sueldos a tiempo y los sistemas docente y sanitario funcionan aceptablemente.




