
Renunció el intendente de la capital tucumana
Ante la situación económica comunal, el bussista Oscar Paz prefirió alejarse.
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SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- Ante la difícil situación económica que padece la comuna, el intendente de la ciudad de Tucumán, Oscar Paz, presentó ayer su renuncia al cargo luego de los serios incidentes que protagonizaron los empleados municipales, indignados por la deuda salarial que los afecta.
"Voy a renunciar porque no puedo o no me dejan encontrar la salida (al conflicto)", explicó el intendente de esta capital, que en las elecciones de junio último se había presentado como candidato a vicegobernador de Fuerza Republicana con Ricardo Bussi, hijo del actual mandatario provincial, general (R) Antonio Domingo Bussi.
Se estima que el texto con la renuncia de Paz será tratado y eventualmente aprobado pasado mañana por el Concejo Deliberante tucumano. Entretanto, el Ejecutivo de la capital quedó a cargo del presidente de aquel cuerpo, el justicialista Juan Carlos Mamani.
El reemplazante de Paz deberá cumplir su mandato sólo hasta el 29 de octubre, cuando asuma el intendente electo, el actual vicegobernador republicano Raúl Topa. El dirigente, si bien responde también al bussismo, pertenece a una línea interna diferente de la del actual jefe comunal tucumano.
Protestas
La renuncia de Paz estuvo precedida de varios días de protestas sociales por parte de los empleados municipales, que exigían el pago de los sueldos de mayo y junio.
Las manifestaciones incluyeron incidentes serios cuando los trabajadores apedrearon, anteayer, algunos edificios públicos. Ayer, unos 400 empleados se congregaron nuevamente frente a la Legislatura, pero, salvo algunos roces con la policía, no hubo mayores disturbios.
En la manifestación, que se desarrolló en forma pacífica, estuvieron el diputado nacional Alfredo Neme Scheij (UCR); el legislador provincial electo por Pueblo Unido, Gumersindo Parajón, y un grupo de diputados provinciales de distintas bancadas políticas.
El secretario general adjunto de los empleados municipales de Tucumán, Osvaldo Acosta, detalló que los legisladores se comprometieron a realizar gestiones ante el gobierno nacional para conseguir los fondos necesarios para hacer frente a los problemas financieros que afronta la comuna.
"La municipalidad está en una situación financiera caótica, no encuentra una salida y sus ingresos no alcanzan para pagar al 30 por ciento de los empleados de la comuna", explicó el dirigente gremial.
El motivo principal del descontento social es la deuda que la administración del gobernador Bussi mantiene con los trabajadores estatales como consecuencia de la grave crisis financiera de la provincia.
Esta situación motivó una generalizada protesta social, a la cual el intendente Paz había respondido con la amenaza de descontar el día de sueldo a los manifestantes.
La advertencia recalentó aún más los ánimos de los empleados municipales, que anteayer protagonizaron un duro enfrentamiento con la policía y causaron destrozos en los edificios del municipio y de la gobernación, frente a la plaza Nueve de Julio, en pleno centro tucumano.
Las protestas frente a la Casa de Gobierno y los cortes de rutas en varios sectores de la provincia se suceden semana tras semana desde que Ricardo Bussi perdió las elecciones provinciales frente al peronista Julio Miranda.





