
Rousselot dijo que es un preso político
Comenzó ayer el juicio oral contra el ex intendente de Morón; acusó a Duhalde
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"La intención no era cometer un delito", aseguró el ex intendente de Morón Juan Carlos Rousselot en un descargo ante el Tribunal Oral Nº 4 de Morón, que tramita la instancia final del juicio por supuesto "peculado de bienes y trabajo contra la administración pública" y amenazas.
La frase fue una respuesta al fiscal Alejandro Varela, que había logrado jaquear al ex jefe comunal.
Rousselot llegó a la sede de la Cámara de Apelaciones y Garantía Penal de Morón, donde se realiza el juicio oral, quince minutos antes de la hora señalada para comenzar las deliberaciones. Lo acompañaron Gerardo, uno de sus hijos, y sus tres abogados defensores.
Como en otras oportunidades, responsabilizó al ex gobernador bonaerense Eduardo Duhalde por las acciones judiciales contra su persona, que incluyeron una detención de 22 días, entre marzo y abril del año último.
"Duhalde prohijó la detención con el fiscal (Andrés) De los Santos", dijo el ex intendente.
Agregó que también el anterior mandatario provincial y presidente del PJ bonaerense "puso a dedo a Guillermo Crespo (el concejal que lo reemplazó en la intendencia) para destruir" toda su actuación.
Varela y el otro fiscal, Alejandro Jons, no siempre pudieron sacar a Rousselot del terreno de la disputa interna del PJ, al que el ex intendente pretendía circunscribir el problema legal.
Aun así, pudieron hacer que aceptara que no hubo un convenio con la Fuerza Aérea ni autorización del Ministerio de Defensa para convalidar las ahora inconclusas obras en el casino de oficiales de lo que fue la VII Brigada Aérea de Morón.
Allí se pretendía trasladar a comienzos de 1999, poco antes de las elecciones internas del justicialismo, el Hospital Municipal Ostaciona de Lavignole.
Los fiscales también lograron que constara que tampoco hubo autorización expresa del Concejo Deliberante y que estas carencias hacían incierto saber qué pasará con el dinero municipal que se destinó para estas obras.
Entre los trabajos, se dio prioridad a un vestíbulo de acceso en el que se iba a hacer un acto para, por lo menos, presentar la obra al entonces presidente de la Nación, Carlos Menem.
Para la defensa, no era necesario un convenio escrito. Rousselot, en tanto, argumentó que los concejales habían aprobado el presupuesto de salud con el que se hacían los trabajos y que él tenía facultades para pasar fondos de una partida a otra.
El ex secretario de Servicios Públicos Néstor Achinelli rechazó la imputación contra su persona porque, dijo, actuó como auxiliar del ex intendente.
Hoy el tribunal que preside Pedro Rodríguez escuchará el testimonio de varios concejales y del ex intendente interino Guillermo Crespo. Mañana será el turno de cinco oficiales de la Fuerza Aérea.
Buenos muchachos
En el juicio oral también se investiga una supuesta amenaza de Rousselot contra quien fue su secretario de Gobierno en la Municipalidad de Morón, Carlos Bonicalzi.
El ex intendente reconoció que le dijo: "No se metan con mi gente, paren la mano", porque pensó que eran autores intelectuales de un asalto contra Miguel Bruno, otro de sus colaboradores.
El intercambio reflotó los recuerdos de hechos violentos de la última década de la política local.
Entre ellos, un intento de atentado con explosivos, en 1993, que le costó la vida al victimario, Roberto Petinari, presidente de Lawn Care, la empresa concesionaria de la recolección de residuos.
En abril del año último, poco después de la detención de Rousselot, desconocidos asaltaron al fiscal de la causa, Andrés de los Santos, y balearon su automóvil.
Ayer, Rousselot dijo que Bruno es el único testigo que le es desfavorable en la causa judicial por peculado y que declaró "presionado".
Bonicalzi le devolvió la gentileza recordando las vinculaciones del ex intendente con José López Rega, ministro de Bienestar Social en el gobierno de 1973 (peronista), y, por elevación, con la cuestionada Alianza Anticomunista Argentina (Triple A).
Acusación
Por su parte, el actual intendente del distrito, Martín Sabbatella, cargó contra Rousselot al considerar que "se está juzgando a alguien que se creyó emperador de Morón".
Sabbatella subrayó "el enorme daño a todos los vecinos" que, según él, implicó el paso de Rousselot por la intendencia.
"La sociedad no sólo nos demanda honestidad y eficiencia a los políticos. También pide a la Justicia que investigue los actos de gobiernos sospechosos y que averigüe cómo hacía Rousselot para gastar 25 mil dólares por mes con tarjeta de crédito", afirmó.





