Sabbatella acordó, pero no tendrá lista propia de diputados
Será candidato a gobernador con una colectora; le prometieron tres lugares en la lista kirchnerista
1 minuto de lectura'
Dos horas de reunión al mediodía. Y otra hora más, cuando caía la noche. Todo, para conocer la orden, tajante, de Cristina Kirchner. "Los diputados y senadores nacionales los elige la Presidenta".
La frase se la dijo el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, al diputado y candidato a gobernador bonaerense Martín Sabbatella, que pretendía que la Casa Rosada le habilitara una lista propia de candidatos a legisladores nacionales para las primarias del 14 de agosto. No ocurrió. Sabbatella se quedó así con su propia candidatura a gobernador, con una lista de adhesión (o colectora) dentro del kirchnerismo, y deberá meter sus candidatos al Congreso en la única lista oficialista.
En la tarde corrió incluso la amenaza del sector sabbatellista de apartarse y volvió el eslogan de la "tijerita" para cortar boleta con la posibilidad de separarse del kirchnerismo. Pero finalmente el diputado de Nuevo Encuentro se rindió ante el pedido presidencial con la promesa de Zannini de que le garantizaba a su espacio tres lugares en la lista de diputados nacionales.
Eso sí: Sabbatella se fue de la Casa Rosada, poco después de las 21, confirmando el secreto mejor guardado del Gobierno. "Los dos candidatos a gobernador [por él y Daniel Scioli] vamos con la boleta de Cristina Kirchner", dijo ante los periodista cuando salía del despacho del secretario legal y técnico.
El diputado intentará ahora conseguir que Carlos Raimundi, Ariel Basteiro y Hugo Cañón logren colarse en la boleta que llevará Cristina para el Congreso. Allí, también habrá lugares para La Cámpora, está aprobada la incorporación de Facundo Moyano, uno de los hijos de Hugo Moyano, por el sector sindical, y las postulaciones de diputados a los que se les termina el mandato, como Jorge Landau o José María Díaz Bancalari. También esperan espacio las organizaciones sociales aliadas al Gobierno.
A pesar de la resistencia de Sabbatella, la Presidenta ya le había hecho llegar dos meses atrás su intención de no habilitarle una colectora de legisladores. El objetivo de la Presidenta es garantizarse un Congreso afín y evitar tener que negociar con los extrapartidarios en un mandato en el que se quedará sin reelección.
Sabbatella sí podrá llevar sus propias listas de gobernador -cargo para el que se postula-, legisladores provinciales, candidatos a intendentes y concejales, una concesión que era resistida por Scioli y por intendentes del peronismo bonaerense.
"No podíamos ir contra la decisión de Cristina", justificaban anoche en el búnker sabbatellista la decisión de sucumbir a los deseos presidenciales. El propio líder de Nuevo Encuentro había amenazado con romper su acuerdo si no le garantizaban una lista aparte. Pero finalmente aceptó.
El apuro por acordar se debió a que hoy a la medianoche vence el plazo para la inscripción de alianzas electorales, previo a la presentación formal de las listas de candidatos para todas las categorías, el próximo sábado 25.
Metida de lleno en la campaña, la Presidenta supervisó ayer cada detalle de la negociación con Sabbatella. En la Casa Rosada descuentan que la jefa del Estado irá por un nuevo mandato.
Miden en la ciudad el "efecto Schoklender"
Preocupados por el impacto que podría tener en la campaña porteña el caso de Sergio Schoklender, el comando del senador Daniel Filmus encargó siete mediciones de encuestas de última hora para conocer la reacción social ante el escándalo por el manejo que hizo el ex apoderado de Madres de Plaza de Mayo de los fondos públicos para planes de vivienda. El caso preocupa a la Casa Rosada por el impacto que podría tener en la Capital, que deberá ir a elecciones el 10 de julio en medio del escándalo. La campaña del kirchnerismo porteño recién arrancó anteayer, con una pegatina de afiches y la emisión del primer spot televisivo de Filmus.




