Sbattella dio un paso clave para seguir en la UIF a pesar de los graves señalamientos opositores

En una audiencia convocada como instancia previa a su ratificación por cuatro años más al frente del organismo, el funcionario escuchó críticas por su falta de antecedentes técnicos y las irregularidades en casos emblemáticos
Paz Rodríguez Niell
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15 de febrero de 2014  

El Ministerio de Justicia celebró ayer una audiencia pública para escuchar a quienes se oponen y quienes defienden que José Sbattella sea nombrado por cuatro años más al frente de la Unidad de Información Financiera (UIF), el organismo que lucha contra el lavado de dinero.

La audiencia empezó a las ocho y duró seis horas. Críticas muy duras a los resultados de su gestión se alternaron con apoyos fervientes a la continuidad de "Pepe", como lo llamaron sus defensores más acérrimos. Lo cierto es que todos, los 35 oradores y él, sabían que era un acto básicamente testimonial: la Presidenta ya decidió su permanencia en el cargo y no requiere ningún acuerdo extra para eso.

"He venido sin ninguna expectativa de conmover la decisión del Poder Ejecutivo", inició su exposición el senador radical Ernesto Sanz, el primer orador. El legislador marcó "seis puntos" por los que, a su juicio, no podía mantenerse a Sbattella en el cargo. Fueron los mismos que esgrimieron casi todos los opositores: su falta de antecedentes técnicos, su deficiente gestión interna en la UIF, una mala representación de la Argentina en el GAFI, su "deslucido" rol en el blanqueo, las acusaciones penales en su contra y las fallas en la persecución del lavado de activos del narcotráfico.

Después fue el turno de Margarita Stolblizer, que le adjudicó a Sbattella una "inoperancia absoluta" evidenciada en "los retrasos en los procesamientos de los ROS", los reportes de operaciones sospechosas sobre los que trabaja la UIF. Destacó las increíbles demoras en los casos contra el vicepresidente Amado Boudou y el empresario Lázaro Báez, y en la causa por lavado de dinero en la fundación Madres de Plaza de Mayo.

La primera en defenderlo fue Susana Trimarco, la madre de Marita Verón, desaparecida en 2002. "Él y su equipo me escucharon. Allá en Tucumán nadie les tocaba un pelo a los Ale [acusados de lavado de dinero y señalados como los responsables de la desaparición de su hija]. Yo no conozco todas esas causas [por las de Boudou, Báez y las Madres], pero en mi causa yo estoy satisfecha."

La audiencia fue en un salón de la planta baja. Allí, un funcionario del Ministerio de Justicia ordenaba las exposiciones. Debajo de la tarima estaba Sbattella, con seis asesores y una veintena de personas que habían ido a apoyarlo. A la derecha, los expositores; en su mayoría, kirchneristas. Entre ellos, los diputados Diana Conti, Carlos Moreno y Eric Calcagno; el abogado Eduardo Barcesat, y el arquitecto Eduardo Saiegh, que denunció que la dictadura lo secuestró y torturó para sacarle su banco (el ex Banco Latinoamericano).

Uno de los ejes centrales de la defensa de Sbattella fue su trabajo para impulsar las investigaciones de lavado de dinero por hechos de la última dictadura. "Lo que hace la UIF es patria", dijo Barcesat. Los promotores de la continuidad de Sbattella también insistieron en su "hombría de bien" y su larga militancia política.

"Encuentro canalla poner énfasis en cuánto se tardó en mandar a la Justicia uno u otro reporte", dijo Conti, en respuesta a que Sbattella dormía los casos contra funcionarios. A su lado, Moreno dijo: "Éramos en La Plata más de 3000 compañeros y no somos más de 400 vivos. El Pepe se quedó en una isla de Pacífico, como soldado japonés peleando contra Estados Unidos. Quien diga que es corrupto, no lo conoce". Terminó casi llorando. Fue ovacionado.

En cambio, entre quienes cuestionaron su gestión, además de Sanz y Stolbizer, fueron Gabriela Michetti, Federico Pinedo, Pablo Tonelli, Martín Lousteau y Patricia Bullrich.

"Quiero salirme de las consideraciones personales y concentrarme en lo que la UIF no hace", dijo Lousteau. Afirmó que el organismo sólo trata el 0,7% de los casos que recibe y que, pese a que amplió su planta, sus 190 empleados únicamente resuelven en promedio "entre medio y un ROS por año". Coincidió con Tonelli, que destacó que la Argentina, después de cuatro años de gestión de Sbattella, sigue en la lista de países que son "altamente riesgosos o no cooperan con el GAFI".

Al final, Sbattella hizo su defensa, menos encendida que la de sus partidarios. Negó que le falten antecedentes, dijo que en cuanto a las causas en su contra "rige el principio de inocencia" y aseguró que la Argentina ya cumplió con casi todas las observaciones realizadas por el GAFI en 2012. Estaba tranquilo y se fue contento. Sabe que ahora sólo le queda un trámite formal. Que el Ministerio de Justicia evalúe las impugnaciones y le remita, en las próximas semanas, la propuesta formal para su nombramiento a la Casa Rosada.

Contrapuntos en una audiencia caliente

EN CONTRA

  • Gabriela Michetti

    Senadora por Pro

    "Sbattella debería poner el mismo énfasis que pone para perseguir delitos de la dictadura en investigar casos como el de Báez"

    Martín Lousteau

    Diputado por Pro />"La UIF trata el 0,7% de reportes sospechosos que recibe. Precisaría varios siglos para resolver lo que le llega en un año"
  • A FAVOR
  • Diana Conti

    Diputada

    "Hay una campaña virulenta de Clarín y la nacion en contra de Sbattella"

    Eric Calcagno

    Diputado por FpV

    "En nombre de la civilización vengo a apoyar la continuidad de Sbattella"
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