
Se recalienta el clima por la caducidad de los cargos
El PJ estima poco viable el proyecto para cortar mandatos
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Todos dicen estar de acuerdo, pero pocos parecen dispuestos a levantar la mano en el Congreso para disponer la caducidad de todos los cargos electivos, para que la renovación política sea total en mayo.
El proyecto que reclama un sector rebelde del peronismo, ARI y las fuerzas de izquierda enfrenta una dura resistencia en el PJ y en la UCR que tornaría casi imposible que el próximo presidente encuentre un mapa político nuevo, según reconocen los principales jefes parlamentarios.
En el oficialismo consideran que sólo mediante una reforma de la Constitución es posible interrumpir los mandatos de los legisladores nacionales, mientras que en cada provincia debería ocurrir lo mismo para cambiar a los gobernadores y renovar las legislaturas.
“El tema está en debate, pero a simple vista parece complicado sumar una elección más (para convencionales constituyentes) en este contexto”, consideró ayer el duhaldista bonaerense Eduardo Camaño, presidente de la Cámara de Diputados.
Posiciones
El santafecino Jorge Obeid, hombre de confianza de Carlos Reutemann en el Congreso, volvió a reclamar ayer la aprobación de un proyecto de su autoría que contempla modificar la Constitución para establecer el fin de todos los mandatos y la obligación de votar todo de nuevo.
“Si no lo hacemos estamos dejando las cosas por la mitad. Curamos al paciente por fuera y la enfermedad sigue por dentro”, dijo a LA NACION, aunque consideró “muy difícil” que prospere la idea.
El diputado bonaerense José Díaz Bancalari, vicepresidente del bloque peronista, también juzgó “apropiada” la idea de reformar la Constitución. “Yo en particular estoy de acuerdo, pero no creo que hoy sea posible conseguir los votos para aprobar la convocatoria a una constituyente”, reconoció. Con él coincidió Juan Urtubey, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Para declarar la necesidad de una reforma de la Constitución se requiere el voto de dos tercios de los presentes en cada una de las cámaras del Congreso.
Quejas
Sin embargo, el grupo de diputados y senadores rebeldes del PJ considera que no es necesario tocar la Carta Magna para promover la renovación del Congreso y de los cargos provinciales (e incluso municipales). Consideran suficiente aprobar el proyecto de ley presentado por el tucumano José Ricardo Falú, que declara la caducidad de todos los mandatos debido a la emergencia.
“Si la emergencia autoriza a los poderes a conculcar derechos constitucionales de los ciudadanos, como son el derecho de propiedad, la estabilidad del empleado público, el salario y el amparo, ¿por qué no caducar todos los mandatos para que el pueblo tenga la posibilidad de renovar totalmente los cargos?”, planteó el senador Jorge Yoma.
Elisa Carrió, líder y fundadora de ARI, denunció un plan para impedir el acceso al poder de nuevas fuerzas, ya que –expuso– al no renovarse el Congreso se pretende “vaciar de poder al próximo presidente, que tendrá las cámaras en contra”.
Los colaboradores de Carrió admiten que hay sectores dentro de ARI que promueven abstenerse en la elección si no caducan los demás mandatos, porque el PJ y la UCR le impedirían gobernar.
Los comicios de marzo, en principio, son para elegir la fórmula presidencial. Salvo que se opere algún cambio, el nuevo gobierno asumirá el 25 de mayo con la misma composición parlamentaria de hoy.
Duhalde y los gobernadores del PJ discutían la posibilidad de anticipar a marzo la elección de legisladores nacionales previstas para octubre de 2003. Es decir, la renovación de la mitad de la Cámara de Diputados y de un tercio del Senado.
Sin una reforma constitucional, los legisladores que resulten elegidos no podrán asumir hasta el 10 de diciembre de 2003, según coincidieron todas las fuentes consultadas.
En el Senado, el sector mayoritario del bloque peronista mostraba preocupación por declaraciones de Duhalde y de algunos gobernadores (como el bonaerense Felipe Solá) que insinuaban su apoyo a la caducidad de los cargos.
“Algunos de nosotros tenemos todavía ocho años de mandato. Es una hipocresía instalar ese debate”, se quejó un influyente senador de la región patagónica.
En la UCR
En el radicalismo las posiciones están bastante cerradas en ese aspecto.
El jefe del bloque de senadores, Carlos Maestro, y el secretario de la bancada de diputados, Mario Capello, expresaron claramente su oposición a cortar los mandatos.
“No es momento para una reforma constitucional”, dijo Maestro.
El bajo índice de apoyo que muestra el radicalismo desde la caída de Fernando de la Rúa hace temer a los líderes radicales que una renovación total del Congreso dejará al centenario partido con una representación mínima.





