
Similitudes y diferencias entre Canal 7 y Venezolana de Televisión
La cadena estatal VTV tiene el doble de presupuesto que la emisora argentina
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Canal 7 y Venezolana de Televisión (VTV) no tienen muchos puntos en común. Pero el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ya utilizó las instalaciones de la emisora estatal. En una de sus visitas, Canal 7 le cedió el espacio para que transmitiera el ciclo "Aló presidente", que se ve en VTV, los domingos al mediodía, y que suele durar unas cinco horas.
Canal 7 maneja un presupuesto de 36 millones de pesos. VTV, en cambio, casi lo triplica: 53,2 millardos de bolívares (aproximadamente 81,5 millones de pesos), además del equivalente a casi $ 30 millones adicionales para su modernización tecnológica. Algo que contrasta notablemente con la falta de renovación que muestra la pantalla estatal local.
Desde febrero de 2001, Canal 7 forma parte del Sistema Nacional de Medios Públicos, junto a Radio Nacional, y depende de la Secretaría de Medios y Comunicación, que encabeza Enrique Albistur. No hay un presidente, sino un interventor, el licenciado Ricardo Palacio, que aseguró que en mayo dejará su cargo y normalizará el funcionamiento de la emisora. En tanto, las decisiones de programación fueron dividas salomónicamente entre sus dos directores: Ana de Skalon, mujer del legislador Miguel Bonasso y amiga de la pareja presidencial, a cargo del área Periodística y No Ficción, y el autor Leonardo Bechini, que se ocupa del área de Ficción.
El Canal 8 venezolano, depende del Ministerio de Comunicación e Información, y su titular, Andrés Izarra, es el presidente interino de la emisora, en lugar del periodista Vladimir Villegas, que dejó el cargo en diciembre último. Además existe una junta directiva de siete miembros.
En ambos canales, quienes deciden la programación tienen ciclos propios. En Canal 7, Bechini escribe y dirige dos ciclos: "Un cortado" y "De la cama al living". En Canal 8, Vanessa Davies, miembro suplente de la junta directiva, conduce el periodístico "Contragolpe", y Néstor Francia, miembro principal de la misma junta, está al frente de "La hojilla", un programa que se ocupa de "desmontar argumentalmente las campañas mediáticas adelantadas por los medios adversos al gobierno", según informa la página web de la emisora.
"Sin disidencias"
"Como todo en Venezuela, la polarización afecta hasta la programación. VTV es un canal que está secuestrado por el gobierno, en el que no tiene cabida la disidencia, en el que no se cubren noticias que no tengan un ángulo favorable a Chávez. Lo que te diría el gobierno es que los otros cuatro canales privados son tan antichavistas que finalmente se compensa", explica Antonio Fernández Nays, jefe de información política del diario El Nacional de Caracas.
Aquí, los noticieros de Canal 7 se ocupan de informar ampliamente la agenda presidencial, pero no hay ciclos políticos. Hasta ahora, no fue la política, sino la cultura la que desató la polémica, cuando se decidió el levantamiento y posterior reposición de "Los siete locos" y "El refugio de la cultura". El propio Gobierno tomó cartas en el asunto: el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se disculpó en cámaras y aseguró el regreso de los ciclos. Dos meses atrás, el Gobierno había bajado la programación de verano que prometía figuras como Moria Casán y Mónica Ayos.
La programación de VTV está compuesta por 11 programas de información y opinión, entre los que se destaca "Aló presidente", el más visto del canal, y el informativo "La noticia", que tiene tres emisiones. El espacio dedicado a la cultura es mayoritariamente musical, con ciclos de rock, jazz, folklore y música clásica.
Los ciclos más vistos de Canal 7 (con un promedio mensual de 1,6 puntos) son los musicales, y los periodísticos. Sin dudas, el más visto es "Folclorísimo", que se emite los domingos, y que ha llegado a superar a América, Canal 9 y Canal 13, con sus 7 puntos de rating. En la lista siguen las transmisiones de los festivales folklóricos (5 puntos logra el de Cosquín), "Saludarnos" (2,7), "Desayuno" (2,2), y los ciclos de cine.
En Venezuela, en cambio, el rating es una herramienta mucho más cuestionada que aquí. "Aquí todo está politizado. Ellos –por el gobierno– dicen que tienen el máximo rating. Y los canales privados dicen exactamente lo mismo", dice Fernández Nays.




