Traspaso de mando polémico: se aleja la posibilidad de un acuerdo entre Macri y Cristina

El macrismo ratificó que hará la ceremonia en la Casa Rosada, pero la Presidenta quiere ir al Congreso; el misterio se trasladó ahora a quién tiene la banda y el bastón
Mariana Verón
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8 de diciembre de 2015  

La Presidenta, ayer por la tarde, en Juncal y Uruguay, donde supervisó la mudanza desde Olivos
La Presidenta, ayer por la tarde, en Juncal y Uruguay, donde supervisó la mudanza desde Olivos Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Gómez

En medio de un tironeo interminable que incluyó hasta la intervención del escribano general de la Nación, Natalio Etchegaray, la pelea entre Cristina Kirchner y Mauricio Macri por el lugar en donde el presidente electo recibirá los atributos de mando entró en un punto de difícil retorno, y cuando sólo faltan dos días para el traspaso se aleja la posibilidad de un acuerdo.

Macri ratificó ayer a su equipo de colaboradores que recibirá la banda y el bastón en la Casa Rosada, con o sin Cristina. La Presidenta, por el contrario, insistió en que al único lugar al que irá es el Congreso, junto con la militancia kirchnerista, que la despedirá desde la plaza, sin ingresar al recinto. "Va a ser como dice la Constitución", respondió ayer por la tarde la propia Cristina cuando una guardia periodística la encontró saliendo de su departamento de Juncal y Uruguay, adonde se mudará cuando deje la quinta de Olivos.

Con la disputa todavía sin zanjar, quedaron abiertas las heridas políticas y personales que hacen más complejo un acuerdo, sobre todo después de que la Presidenta contó en una carta pública que Macri la había maltratado por teléfono cuando hablaron el sábado pasado.

La insólita pelea incluyó ayer la intervención del escribano general de la Nación, que por pedido del secretario general de la Presidencia, Eduardo de Pedro, aclaró que el mandato de Cristina vence recién cuando Macri jure ante la asamblea legislativa, ceremonia que se hará pasado mañana, a las 12, en el Congreso.

El macrismo insistía en los últimos días en que el líder de Pro entraba en funciones desde las 0 del 10 de diciembre, afirmación que ayer debió desmentir Natalio Etchegaray. En su explicación, el escribano general sostuvo a LA NACION que si fuera así también caería el mandato del vicepresidente, en este caso Amado Boudou, que es quien, según establece la Constitución Nacional, debe tomarle juramento al nuevo presidente.

Histórico en las ceremonias de jura, Etchegaray consideró que, por tradición, el acto de entrega de los atributos presidenciales debería hacerse en la Casa Rosada, en línea con lo que propone Macri, pero abundó que no se trata de un "problema legal" sino de "buenos modales" entre quien se va y quien llega. Dijo, además, que él irá al lugar al que lo cite el nuevo presidente.

Etchegaray deberá refrendar la jura de los ministros del gabinete macrista, que se hará en el Museo de la Casa Rosada, por la tarde. Ayer, funcionarios de Macri recorrieron el lugar. Todo el traspaso está coordinado, desde la seguridad, la transmisión televisiva y la recepción a las delegaciones extranjeras en la Cancillería. El desacuerdo es por la entrega de los atributos del poder.

Sin feriado, la sede del gobierno porteño se movió ayer al ritmo de un día laboral. El futuro jefe de Gabinete, Marcos Peña, se reunió con Federico Pinedo, el nuevo presidente provisional del Senado, que confirmó que "no hay una negociación" respecto del acto de traspaso, cerrando la puerta a una marcha atrás por parte de Macri. Voceros del presidente electo ratificaron que su decisión de llevar la ceremonia a la Casa Rosada es un hecho.

Para sorpresa de los funcionarios macristas, Cristina Kirchner tiene previsto ir igual al Congreso. Ayer, en el entorno de Macri se preguntaban para qué. Si no hay entrega de banda y bastón, no es necesaria su presencia. Etchegaray apuntó que no tiene que firmar ningún acta, pero por cortesía, sostuvo el escribano, Macri debería dejarla ingresar.

Ella irá al Congreso, la dejen o no darle los atributos. El esquema con el que trabaja el actual gobierno es que Cristina saldrá de la quinta de Olivos en el helicóptero presidencial el jueves por la mañana hasta el helipuerto de la Casa Rosada y de ahí se trasladará en auto al Congreso. Una vez que se produzcan la jura y el discurso de su sucesor, lo acompañará hasta la puerta y se irá a Aeroparque a tomar el vuelo de línea que la llevará a Río Gallegos.

El misterio de los atributos

En otro capítulo de la disputa, ayer se sumó el misterioso debate sobre dónde están actualmente los atributos de mando. El orfebre Juan Carlos Pallarols ratificó que el bastón presidencial está guardado en su caja de seguridad. El jefe de la Casa Militar, Agustín Rodríguez, tiene la banda que confeccionó la sastrería militar y que se entregará al presidente electo. Desde el macrismo, en cambio, insistieron en que los atributos están ya en su poder.

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