Un año a la moda
Cristina Kirchner cambió su imagen a lo largo de su gestión; la mirada de los expertos sobre su look; la opinión de la prensa internacional sobre su estilo; y un recorrido por los locales en que se viste
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A un año como presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner no ha dejado de dar que hablar por el extremo cuidado que dedica a su imagen. Siempre maquillada y como recién salida de la peluquería, enjoyada (nunca se saca su Rolex Presidente ni sus anillos de oro y diamantes), la primera mandataria se maneja en este aspecto con total autonomía, como lo hace cualquier mujer moderna, según explica el diseñador Marcelo Senra, su favorito luego de la diseñadora Susana Ortíz - "Cristina es una mujer joven, jovial, y sabe perfectamente lo que le queda bien y lo que le queda mal", opina el especialista.
Un equipo de ropa diferente para cada día (apenas ha repetido algunos diseños en estos doce meses), con zapatos y cartera al tono; la titular del Ejecutivo tiene predilección por los colores fuertes, las gasas y los géneros con brillo, los cinturones anchos y los tacos altos. Preferencias que consideró prudente atenuar durante la protesta agropecuaria, cuando cultivó un look más ejecutivo, con traje sastre, tonos más apagados, camisa blanca y pañuelos abuchonados al cuello, pelo más corto y maquillaje algo más liviano. Una transformación que para algunos se queda en la forma y no va al fondo: "Me llama la atención que alguien dedicado a la política y al bien común, también pueda ocuparse tanto de su imagen", dice la diseñadora Flavia Martini.
Es que la moda está muy lejos de ser una frivolidad, máxime cuando ocupa un lugar tan destacado en quien conduce los destinos de una Nación. Así lo entiende también el analista político Rosendo Fraga, para quien Cristina muestra un perfil excesivamente alto en su arreglo personal, que no se condice con la realidad que vive el país.
Paseo de compras
Llamada a silencio desde que Cristina la eligió como diseñadora de cabecera, Susana Ortíz, que durante muchos años trabajó en Mar del Plata y hoy tiene su boutique sobre la avenida Callao, es quien mejor interpreta los pedidos de la Presidenta. Le confecciona los modelos que ella le pide de manera sostenida, con lujosos géneros importados y en tales cantidades que, se comenta, estaría prácticamente dedicada a trabajar sólo para ella.
En el ranking de preferencias le sigue Marcelo Senra, diseñador con impronta muy argentina (trabaja materiales como el chaguar y el capullo de seda), con showrrom en Talcahuano y Santa Fe, que en los últimos tiempos le habría confeccionado varios trajes con sedas chinas traídas por la Presidenta en ocasión de su viaje el Lejano Oriente. Géneros desde ya carísimos, adquiridos en mercados de la seda de lujo. Sucede que Cristina tiene gustos caros y se los da. Por lo pronto, en alguna ocasión ha lucido una cartera Hermès, el modelo Birkin en croco, uno de los más caros de la firma francesa, que ronda los 42.000 dólares; se la ha visto también con carteras Vuitton, algo más accesibles, con zapatos Chanel y Ferragamo, y con ropa sospechosa de estar firmada por grandes firmas internacionales. De diseño argentino, poco y nada más. Sí pieles de Breeder´s y ropa para ir de descanso al Calafate de Cardón (avenida Alvear y Callao), firma de la que lució la boina negra en París en la marcha por la liberación de Ingrid Betancourt.
Las boutiques de Cristina
El ropero
Es de imaginar que un cambio diario de ropa sumará, a lo largo del año, centenares de prendas y accesorios que en algún rincón de la casa habrá que guardar. En este caso, el dilema del espacio se plantea en la residencia de Olivos; para dilucidarlo arquitectos consultados por lanacion.com hacen cálculos e imaginan un ropero probable para Cristina, que debería medir ¡50 metros de largo!
Aunque cierto es que tener mucha ropa no es garantía para vestirse siempre bien. La periodista Flavia Fernández, atenta observadora del estilo presidencial, dice que el mejor look de Cristina Kirchner en estos doce meses fue el conjunto que eligió para el acto en conmemoración por el Día de las Malvinas.
Por el mundo
Estados Unidos, Francia, España, Italia, México, China, Argelia...la Presidenta viaja por el mundo y el mundo registra su estilo. Dijo The New York Times en un análisis sobre el peso de la imagen de las mujeres en la política: "Se adelanta a cualquier comentario sobre su interés por la apariencia con su ropa chillona, sus camperas de cuero carmesí, sus joyas llamativas, sus mechones de un marrón que tira a púrpura, su gruesa capa de base de maquillaje y sus pestañas recargadas".
Lo que dijo la prensa internacional
Con humor
"Cristina señala demasiado con el dedo, tiene aires de maestra circuela", dice Nik, uno de los humoristas que con más agudeza destaca los rasgos característicos de la Presidenta. Además del dedo, el maquillaje, los vestidos, el exceso...









