Un financista audaz que nunca le soltó la mano a “Chiqui” Tapia
Ariel Vallejo había reabierto las puertas de Sur Finanzas hace menos de un mes; LA NACION reveló la primera denuncia en su contra hace un año
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Ariel Vallejo se hizo un lugar el mundo del fútbol de la mano de Claudio “Chiqui” Tapia. “Somos la billetera del fútbol”, era su slogan favorito. Su acenso vertiginoso fue tan pronunciado como su caída. Terminó cerrando todas las sucursales de su financiera y tocó fondo. Pero nunca le soltó la mano al presidente de la AFA. Ni en las charlas más reservadas.
LA NACION reveló el caso de Vallejo hace casi un año, el 2 de noviembre de 2025. En ese momento, solo tenía una causa judicial en el fuero Penal Económico por una financiera denominada Centro de Inversiones Concordia. A partir de ese momento, se multiplicaron los expedientes en distintos fueros. El financista llegó a estar investigando en una docena de causas judiciales y en la mira del Banco Central por el “rulo financiero”.
Vallejo arrancó en la zona Sur de la provincia de Buenos Aires con apenas tres empleados. Su negocio explotó durante la pandemia. En menos de cinco años, abrió más de veinte locales.
Para expandir su marca usó al fútbol como pocos. Sur Finanzas llegó a ser el sponsor principal de la Liga Profesional (en 2024), de la Selección argentina, y terminó en la camiseta de varios equipos como Racing, Banfield, Barracas (el club de Tapia), Platense, Los Andes, Atlanta y Temperley, entre otros.
A Tapia lo conoció en diciembre de 2022. Argentina acababa de ganar la Copa del Mundo de Qatar y el país era puro festejo. El primer contacto fue a través del presidente de Morón, Gabriel “Conejo” Mansilla. “Te voy a ayudar para que tengas más visibilidad”, le prometió el mandamás del fútbol argentino en la primera charla. A partir de ese momento, Vallejo usó el nombre y la imagen de Tapia para abrirse puertas.
“Me sacaba una foto con el Chiqui y me llamaban todos”, admitió en más de una charla reservada. Sur Finanzas se transformó en sponsor pero también en prestamista de los clubes.
San Lorenzo es un caso especial. Ese club recibió más $1600 millones de préstamos en distintas transferencias y unos $300 millones por los derechos de TV, según un documento elaborado por autoridades del club. Por uno de esos préstamos, de $477 millones, Sur Finanzas obtuvo una ganancia de $22 millones en apenas 18 días. En total, siempre según documentos oficiales, los intereses por refinanciación de todos los acuerdos ascendieron a más de $117 millones.
En la lista de los préstamos también aparecieron otros clubes como Argentinos Juniors Racing, Temperley, Los Andes, Excursionistas, Deportivo Morón y Defensores de Glew.
En su momento de mayor esplendor, Vallejo coqueteó con la política y hasta llegó a soñar con una candidatura a intendente de Lomas de Zamora. “¡Feliz día compañeros! Peronistas somos todos, solo falta que lo descubran", posteó el último 17 de octubre.
Autos de lujo, viajes por el mundo y sociedades en Miami
El ascenso de Vallejo se trasladó a su patrimonio. En la sede central de su financiera, en la localidad de Adrogué, solía estacionar una Ferrari California, de color negro que estaba valuada en 350.000 dólares. Su flota de autos importados incluyó un Audi Q2, un Mercedes Benz GLC 300 (de 2021), inscripto a nombre de su madre, Graciela Vallejo (65), un Porsche Macan (2023), un Porsche 718 Boxster (2019), un BMW X2 20I (2019), y un BMW X4 20I (2018).
La mayoría de los autos se escondían en un garage, frente a la sede central de Sur Finanzas.

Vallejo también solía viajar por el Mundo. A fines de 2024, se dio el lujo de llevar a toda su familia a la Rivera Maya para despedir el año. En las redes sociales quedaron registros de los traslados internos a bordo de una limusina blanca.
Su lugar en el Mundo era Miami. LA NACION reveló que creó varias empresas en esa ciudad, justo en la previa del Mundial. Entre otras cosas, planeaba abrir un restorán que sería promocionado por los jugadores de la Selección. ¿Era una promesa de Tapia?
Pero la gran apuesta era lanzar una tarjeta de crédito con la figura de Lionel Messi. “Se vienen cositas…”, publicó, enigmático, el empresario en junio del año pasado desde su cuenta de Instagram. Para ese entonces ya tenía firmado un acuerdo millonario con Mastercard Cono Sur. Vallejo planeaba realizar una gran presentación de la tarjeta y tenía pensado pedir el apoyo de otras instituciones para darle difusión. Todo se derrumbó con el avance de las causas judiciales.

Su acenso vertiginoso se interrumpió a fines del año pasado, con allanamientos, embargos, y una multiplicación de causas judiciales que lo obligaron a cerrar las puertas de su empresa. En la intimidad se quejó más de una vez por la falta de apoyo del presidente de la AFA, pero nunca le soltó la mano. “Para mí es el mejor presidente de la historia del fútbol argentino”, llegó a decir en una entrevista con LN+ antes del último Mundial.
En cambio, se enfrentó a otros dirigentes cercanos a Tapia. El grupo de los “secanucas”. “Algunas personas son leales contigo debido a los intereses que tienen. Una vez cambien esos intereses también lo hará su lealtad”, fue una de las frases que publicaba desde su cuenta de WhatsApp cuando arrancó el escándalo.

En los últimos días, Vallejo había levantado nuevamente el perfil con motivo de la reapertura de Sur Finanzas. “Hace un tiempo me habían quitado la posibilidad de trabajar. Hoy tengo el privilegio de pensar en volver a abrir las puertas mañana. ¡Volvimos a poder hacer lo que mejor sabemos: trabajar y dar oportunidades!“, posteó el financista en sus redes sociales el 1 de octubre luego de abrir una sucursal en la localidad de Canning.
Horas después, el nuevo juez de la causa principal, Tomás Rodríguez Ponte, ordenó una batería de medidas de prueba y otra vez lo puso contra las cuerdas.
Vallejo presumía que no era todo. “Ya le había avisado a la familia que lo podían detener”, contó a LA NACION una fuente que tiene acceso a su círculo íntimo.




