
Uruguay interviene el Banco Galicia y lo cierra por 90 días
El BCU lo decidió ante la falta de fondos
1 minuto de lectura'
MONTEVIDEO.- El Banco Central del Uruguay (BCU) intervendrá hoy al Banco Galicia Uruguay SA, debido a que por falta de liquidez no puede cumplir con el flujo de retiros de depósitos que viene sufriendo en los últimos meses, anunció a LA NACION el presidente de la autoridad monetaria, César Rodríguez Batlle.
La decisión del gobierno uruguayo se adoptó luego de que la institución bancaria comunicó que no puede ingresar más dinero en el país para atender los requerimientos de sus ahorristas (argentinos en su gran mayoría), que en cuanto vencen sus depósitos cancelan la colocación. Antes de la apertura del mercado, el BCU comunicará la suspensión de actividades de la entidad, el segundo banco privado del país por depósitos y el primero en patrimonio.
Rodríguez Batlle dijo que "no se trata un problema de solvencia, sino de liquidez", y que mientras el banco esté cerrado podrá acordar con los depositantes la reprogramación de los vencimientos.
El ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, comunicará esta mañana al Parlamento la decisión del Ejecutivo y explicará los motivos de ésta. La administración del presidente Jorge Batlle se propone transmitir tranquilidad a los ahorristas de la plaza local argumentando que el sistema financiero no presenta riesgos y que el caso del Galicia es una consecuencia de los problemas de la Argentina que no contagió al resto de las instituciones, indicaron a LA NACION altas fuentes del Poder Ejecutivo.
El banco estuvo cerrado el jueves y el viernes pasados por una supuesta huelga de su personal, y el lunes y ayer, por el feriado de carnaval.
Nacido en Buenos Aires en 1905, el Galicia es uno de los dos principales bancos privados argentinos. En Uruguay tiene escasa presencia pública: una sede en Montevideo en la zona del Buceo (no en la Ciudad Vieja, como todos los bancos) y sucursales en Colonia del Sacramento, Salto, Punta del Este y la Barra de Maldonado. Pero entre los 20 bancos privados de la plaza uruguaya, es el de mayor patrimonio.
Esta aparente contradicción surge de su condición de casi off shore. En realidad, en octubre de 1999 se convirtió en banco para adecuarse a una modificación tributaria en su país. Pese a constituirse como banco, el Galicia Uruguay siguió operando en los hechos como una off shore más. Fuentes del Banco Central dijeron que de los casi US$ 1600 millones de depósitos que tenía en noviembre pasado, sólo 700.000 correspondían a residentes uruguayos.
Según el último dato divulgado por el BCU, el Galicia tenia al 30 de septiembre activos por US$ 1739,2 millones y pasivos por 1525,7 millones. Su patrimonio de US$ 213,6 millones significaba entonces el 21,7% del total de la banca privada. El segundo banco es el Comercial, con el 17%, seguido del BBVA, con casi el 10%, y el BankBoston, con el 8,7 por ciento.
Después de esa fecha, el Galicia captó más depósitos antes de que se impusiera el corralito en la Argentina el 3 de diciembre. Luego, los depositantes argentinos apelaron a sus ahorros en el Galicia Uruguay para hacerse de liquidez, ya que el corralito les impedía retirar dinero de las cuentas en su país.
Según datos del Galicia en Buenos Aires, a comienzos de diciembre los depósitos llegaban a 1490 millones, y en esos dos meses se fueron 507 millones.
Uruguay ha sido durante décadas un refugio seguro para los depositantes argentinos sobre la base de dos fundamentos: el respeto por los contratos privados y el mantenimiento de un régimen de secreto bancario que preserva la identificación de los ahorristas, salvo en casos extremos de investigación judicial. Esto hizo que cuando en la Argentina se dispuso la conversión de depósitos a bonos del Estado en forma compulsiva, Uruguay se beneficiara posteriormente con el ingreso de capitales argentinos, hecho que se reitera ante cada escenario de riesgo.
Ello ocurrió desde mediados de 2000, en medio de la crisis política de la administración De la Rúa y su dificultad para lograr equilibrio fiscal y una reactivación económica. Luego, en febrero-marzo de 2001 se produjo un fuerte ingreso de capitales, cuando los ahorristas vieron que su gobierno no lograba capitalizar el apoyo del "blindaje financiero". Más cerca de fin de año, el flujo de dinero se hizo más intenso.
De ese dinero salido, una parte usaba a Montevideo sólo para triangular y salir hacia Nueva York, Suiza u otras plazas seguras. Otro monto significativo se volcó a bonos del Tesoro uruguayo y una porción importante a depósitos bancarios.
Debido a su condición de plaza segura, no existe aquí ningún régimen de garantía de los depósitos que permita a los ahorristas hacerse de sus fondos si el banco en cuestión no responde por ellos.
1
2Cuándo empieza a regir la ley de modernización laboral: los aspectos constitucionales
3Corrupción en la Andis: Ornella Calvete dijo que los US$700.000 ya estaban en su departamento cuando se mudó y eran de su padre
4Con sigilo político, el Gobierno ajusta la reforma de la ley de glaciares y negocia con aliados para blindar la votación en el Senado


