
Víctimas del terrorismo piden "memoria, dignidad y voz"
Lo hicieron dos argentinos y una española, víctima de la ETA
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Con fuertes críticas a la política de derechos humanos instaurada por el gobierno de Néstor Kirchner y su sucesora Cristina Fernández, tres víctimas del terrorismo subversivo, una española y dos argentinos, brindaron anoche una conferencia en la que expusieron sus historias y reclamaron "memoria, dignidad y voz".
El Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), presidido por Victoria Villarruel, organizó el encuentro en el que disertaron Irene Villa González (víctima de ETA a los 12 años y que perdió sus piernas y tres dedos de una mano), Clotildo Barrios (obrero metalúrgico y padre de Juan Eduardo Barrios, de 3 años, asesinado por Montoneros el 6 de diciembre de 1977) y Arturo Larrabure (hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, que estuvo en cautiverio 372 días y fue asesinado por el ERP en 1975).
La cita fue en el hotel Sheraton de Retiro, que sufrió un ataque guerrillero en 1972 en el cual murió una turista canadiense y varios extranjeros sufrieron heridas. Entre las casi 300 personas que asistieron fueron vistos el ex secretario de Planeamiento Guillermo Walter Klein (sufrió un atentado en su casa), José Saccheri (hijo de un profesor universitario muerto por la subversión), el ex embajador ante las Naciones Unidas Emilio Cárdenas y decenas de militares retirados.
Los tres testimonios coincidieron en destacar la necesidad de que se reconozcan los derechos humanos de las víctimas de los hechos terroristas. "Los atentados aniquilan la idea de vivir en un mundo justo. Es importante asumir los hechos. Contarlos. Es sanador. No hay que negar la realidad", dijo Villa González al destacar la actitud de la sociedad española frente a los ataques de ETA. "Lo que nos queda para mantener la dignidad es el apoyo social que por aquí, en la Argentina, brilla por su ausencia. Pero en España tenemos apoyo y respeto de la sociedad", agregó.
Impacto
Fue impactante el testimonio de Barrios: "Soy un obrero metalúrgico y tengo presente hoy, como si fuera ayer, todo lo que sucedió. La visión de mi hijo en el ataúd supera todo lo lindo que me acuerdo de él. A mi hijo lo mató un grupo de guerrilleros porque fue con su mamá a pagar una boleta de luz en una sucursal del Banco Provincia en el cual ellos mataron a un policía".
Para Barrios, "las víctimas del terrorismo somos ignoradas, a nadie le importa. Veo a muchos funcionarios que fueron guerrilleros, ministros y diputados". Y fue interrumpido por parte del auditorio que gritó: "Y el presidente [por Néstor Kirchner]".
Larrabure también narró su experiencia y advirtió que no está "dispuesto a aceptar que se mienta a los jóvenes sobre la historia del país" en relación con el terrorismo. "Llevamos más de cuatro años con una manipulación más que grotesca e inverosímil de la actitud de la subversión", dijo al recordar que alguno de los "asesinos" de su padre figuran en el monumento a la memoria frente al Río de la Plata.




