
Wasmosy le pidió disculpas a Menem
El presidente del Paraguay habló directamente con el jefe de Estado y negó haber tenido intención ofensiva hacia el país; no hubo protesta formal.
1 minuto de lectura'
"Carlos, te pido no una, sino mil disculpas." Eso fue lo primero que le escuchó decir por teléfono el presidente Carlos Menem a su colega paraguayo, Juan Carlos Wasmosy, ayer al mediodía.
Wasmosy pidió perdón por la frase que pronunció en una entrevista que concedió a La Nación en Asunción: "En la Argentina hay diez veces más corrupción que en el Paraguay", dijo, sobre lo que se nforma en la página 6.
El embajador argentino en Paraguay, Néstor Ahuad, se encontraba ayer en Buenos Aires: tenía previsto reunirse con el canciller Guido DiTella por la tarde para ponerlo al tanto de los últimos acontecimientos de la crisis política paraguaya.
Temprano, en la mañana, antes de ingresar en la reunión de gabinete en la residencia de Olivos, Di Tella pidió que lo comunicaran con Ahuad. Le contó que el vicecanciller Andrés Cisneros iba a citar de urgencia (una medida que en diplomacia es equivalente al sonido de una alarma) al embajador del Paraguay en la Argentina, Oscar Facundo Ynsfran.
Antes de que Ynsfran ingresara en el despacho de Cisneros, DiTella habló con su colega paraguayo,RubénMelgarejo, a quien le expresó "su sorpresa" por los dichos de Wasmosy, según un comunicado que emitió ayer la Cancillería.
Devolución de gentilezas
A esa altura de los acontecimientos, funcionarios del Gobierno competían para ver quién se mostraba más disgustado con el presidente paraguayo.
"Son declaraciones desafortunadas", opinó el vicepresidente Carlos Ruckauf. También atacaron los ministros del Interior y de Defensa y el secretario general de la Presidencia, acerca de lo que también se informa en la página 6.
Di Tella prefirió no hacer declaraciones a los periodistas que lo esperaban ansiosos en la puerta de la residencia de Olivos. Mientras tanto, Cisneros recibía aYnsfran; luego atendió un llamado de la vicecanciller del Paraguay,Leila Rachid Lichi.
Wasmosy percibió el impacto que habían tenido sus palabras y tomó cartas en el asunto: no sólo le pidió disculpas a Menem, también a DiTella y al embajador Ahuad.
En todos los casos, según contaron fuentes muy seguras a La Nación , el presidente paraguayo dijo que no había querido ofender a nadie, y menos a los argentinos.
Wasmosy explicó que su intención fue plantear que la corrupción no es "patrimonio exclusivo" delParaguay, que también existe en otros países. Y recordó que él había mencionado a los Estados Unidos.
"Fue una desafortunada transcripción de sus palabras", dice que le dijo Wasmosy a Menem, según el comunicado de la Cancillería.
El amigo dilecto
Para mostrar que realmente estaba consternado, el presidente paraguayo prometió a su colega argentino que convocaría a una conferencia de prensa. "En circunstancias como ésta, más que explicar o aclarar, corresponde pedir disculpas", insistió delante de los periodistas.
"Está lejos en mi espíritu o en mi intención agraviar de algún modo al fraterno gobierno del presidente Menem, un amigo dilecto del Paraguay", siguió Wasmosy.
Pero su relación conMenem no atraviesa por un buen momento desde que el controvertido general Lino Oviedo, el principal adversario político de Wasmosy, ahora jaqueado por la Corte Suprema de Justicia de su país, ingresó en la residencia de Olivos, a mediados del año último.
Oviedo llegó a Buenos Aires como candidato consagrado del oficialista Partido Colorado, título que Wasmosy no le reconocía.Por eso mismo se molestó cuando supo que Menem lo había recibido.
Volvió a indignarse cuando le contaron que el ex brigadier Andrés Antonietti podía recalar en Asunción como embajador argentino.
Antonietti, que es un amigo confeso de Oviedo, fue a parar a Montevideo, y el general, a la cárcel: lo condenaron a diez años de prisión e inhabilitación por haber intentado un golpe de Estado contra Wasmosy en abril de 1996.
Las crisis judicial y política, que desató el encarcelamiento de Oviedo, generó un nuevo distanciamiento entre Menem y Wasmosy.
Después de recordar varias veces que la plena vigencia del sistema democrático es una condición necesaria para pertenecer al Mercosur,Menem suspendió dos viajes a Asunción.
El presidente paraguayo tuvo que cancelar un festejo por el séptimo aniversario del Mercosur, que iba a realizar el 26 de marzo último: ninguno de sus colegas del bloque comercial confirmó su presencia.
Poco después, Menem le mandó a decir que un inesperado problema de agenda le impedía viajar a Yacyretá para inaugurar la turbina número 20.
El último fin de semana se encontraron en Santiago, Chile, durante la segunda cumbre de las Américas. Hicieron las paces y decidieron encontrarse el próximo miércoles en Yacyretá. La cita pudo haberse cancelado, pero el encuentro se confirmó, según Ahuad, tras el pedido de disculpas de Wasmosy.
Las comparaciones suelen ser odiosas
Al presidente Carlos Menem las comparaciones también le jugaron una mala pasada: en julio de 1994, al referirse a una marcha de protesta, dijo que "cuántas tendrían que hacerse en Brasil, donde el salario mínimo es menos de la mitad" que en la Argentina.
El entonces presidente del Brasil, Itamar Franco, le contestó que su frase había sido"poco elegante". Menem le pidió disculpas y se ocupó de invitarlo personalmente para una cumbre del Mercosur que pocos días más tarde se realizaría en la Argentina.
Franco no se quedó tranquilo: amenazó con faltar a la cumbre e instruyó al entonces embajador del Brasil en la Argentina, Marcos de Azambuja, para que le pidiera otra explicación al canciller Guido Di Tella.
Tan enojado estaba Franco que hasta incursionó en un terreno delicado: por esos días, la Argentina había quedado eliminada del Mundial de Fútbol que se jugaba en los Estados Unidos, en un partido contra Rumania, tras una dramática sanción que recayó sobre Diego Armando Maradona.
Franco sugirió que Menem estaba "nervioso" por lo que le había sucedido a la selección argentina, en el mundial que consagró campeón al Brasil. "La mayor crisis en las relaciones bilaterales en 20 años", tituló entonces el Jornal do Brasil.
Los deslices de Cavallo
El ex ministro de Economía Domingo Cavallo también fue protagonista de entredichos diplomáticos por odiosas comparaciones.
Ninguno tuvo tanto impacto como la de Menem, porque una protesta dirigida a un ministro de Economía no tiene tanta trascendencia como las que recibe unpresidente. De cualquier manera, el disgusto de los embajadores de México y de Colombia con Cavallo llegó a ser muy grande.
Cuando denunció que en la Argentina había "mafias enquistadas en el poder" y quiso dar una idea de las consecuencias que podía tener la sanción de una ley que consideraba hecha "a medida" del empresario Alfredo Yabrán, Cavallo alertó que la Argentinapodía transformarse en Colombia.
ConMéxico tuvo problemas cuando intentó evitar la expansión de la crisis del tequila, en el verano de 1995.En sus esfuerzos por explicarle a los inversores extranjeros que la economía argentina era más sólida que la mexicana, a Cavallo se le escaparon frases poco diplomáticas.
1
2Con un superhéroe animado, Milei lanzó su redes oficiales en inglés: la cuenta fue suspendida por varias horas
3Pese a sus dichos, Tapia está imputado en una causa que se inició por una denuncia de ARCA
4Escándalo en la AFA: un sponsor principal interrumpe pagos a los “intermediarios”, exige una auditoría y la renuncia de Tapia

