
Los nuevos barrios incorporan lagunas como elemento paisajístico, que además eleva el valor de las casas cercanas; cómo hacer el estanque propio. Consejos y precios
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Tener un espejo de agua, ya sea natural o artificial, es una característica que hoy comparten la mayoría de los barrios cerrados y chacras que se encuentran en las distintas zonas de la provincia de Buenos Aires.
A la hora de diseñar un lago, éste puede ser de diversas formas y adaptarse al entorno natural. Geométrico, en caso de que sea rectangular o cuadrado, o bien redondeado, en forma de riñón, ocho, medialuna. Puede incluir, además, una isla ubicada en el medio del espejo de agua.
Este tipo de aportes naturales no sólo sirven para el deleite recreativo o visual, sino también para la valoración de la propiedad, y son una ayuda cuando es necesario nivelar el terreno mientras se hace una construcción.
¿Cómo? La tierra de la excavación se utiliza para rellenar las zonas bajas del terreno y el pozo es la base de la futura laguna o estanque. Debido a eso es que muchos emprendimientos cuentan hoy con lagos, donde se puede disfrutar de actividades náuticas y de recreación. Es, sin duda, un atractivo elemento diferenciador y no sólo para grandes emprendimientos inmobiliarios. También cuando la vivienda tiene un parque de superficie suficiente se puede incorporar un estanque como elemento paisajístico.
"El agua le da mucho valor agregado. Las chacras que cuentan con costa de laguna tienen un valor tres veces superior a las que no tienen", comenta Luis Chiodo, socio gerente de Fish & Lakes, empresa especializada en el manejo y la construcción de lagos y lagunas.
Uno de los aspectos que hay que tomar en cuenta cuando se planea la construcción de un espejo de agua es la seguridad, en especial si hay niños pequeños.
Los especialistas recomiendan suaves pendientes, donde el lago, si es grande, baje un metro cada cinco de largo. De esta manera, si un niño ingresó en el agua sin supervisión de un adulto, es posible sacarlo a tiempo sin que corra ningún riesgo.
También hay que prever, a la hora de planificar la construcción, la cantidad de luz solar que va a recibir la laguna o estanque.
"Las horas de sol que tiene que tener el lugar donde se ubique deben ser como mínimo seis y evitar en lo posible la cercanía de árboles", recomienda Peter Schrotter, de Wassertechnik, empresa dedicada a proyectar y conservar todo tipo de espejos de agua.
Antes de empezar su construcción, no hay que pasar por alto que se debe tener acceso a suministro de agua para llenarla.
Si el lugar cuenta con un molino, se puede usar, o si no utilizar alguna bomba de agua que se halle en las inmediaciones. Pero si va a estar aislada, hay que prever la instalación de una bomba de agua, para mantener el nivel y la oxigenación del agua.
Es necesario recordar que las altas temperaturas quitan oxígeno al agua, y además que por el proceso de fotosíntesis las plantas consumen oxígeno durante la noche, por lo que es fundamental mantener la bomba de agua funcionando en ese lapso.
El precio y la duración de la construcción son variados. Si se trata de un pequeño estanque puede llevar entre dos o tres días. En el caso de uno más grande, de entre 500 y 1000 metros, se calcula diez días, siempre y cuando el buen clima acompañe.
En lo que respecta al costo, disminuye según el tamaño. Para un lago de 1000 m2 el metro cúbico de excavación tiene un costo de 20 pesos, mientras que en uno de 5000 m2 el precio es de 14 pesos. "El costo mayor siempre es el movimiento del suelo, el 80% del total. El resto pueden ser peces, plantas, algún oxigenador, un tratamiento para mejorar el agua inicialmente", cuenta Chiodo.
Vida acuática
Si se diseña un estanque pequeño, por lo general de material; uno mediano de seis por seis metros; una laguna pequeña de entre 100 y 400 m2, o una gran laguna, de entre 10 y 100 hectáreas, es fundamental la profundidad. "La profundidad necesaria para una laguna con un ambiente armónico es de 0,80 m en adelante", detalla Schrotter.
Los peces y las plantas no sólo cumplen una función estética, sino que también brindan equilibrio en el ecosistema acuático. "En el primer año de vida de la laguna se forma un ecosistema", afirma Chiodo, que cría peces para este fin.
Problemas de vegetación acuática invasora, larvas de mosquitos, sanguijuelas y parásitos son controlados por peces que se alimentan de ellos.
La gambusia consume las larvas de los mosquitos; el pejerrey brinda equilibrio al zooplancton; el temolo ruso controla el plancton, y el salmón siberiano controla algas invasoras, algunas plantas acuáticas, y además se utiliza para la pesca deportiva.
Otros peces que también son agradable a la vista y dan equilibrio al medio ambiente por su alimentación variada, ya que son omnívoros, son el koi y el goldfish.
También se puede sembrar pejerreyes, tarariras, y muchas variedades de coy, que son carpas de colores.
Sin embargo, no hay que sobrepoblar el lago ya que se rompería el equilibrio ecológico y surgirían los problemas que se buscaba evitar.
Chiodo recomienda que por hectárea de lago se siembren entre 200 y 300 kilos de peces de diversas especies.
También, plantas
En cuanto a las plantas, hay distintos tipos que pueden adornar el estanque o laguna, y que cumplen funciones de oxigenación y estéticas.
"Para un estanque de dos por tres metros, el gasto promedio en plantas es de entre 300 y 400 pesos, siempre y cuando no se elijan excentricidades que encarezcan el precio, como puede ser el loto", comenta Erica Boller, del Jardín de las Ninfas, que desde hace 25 años se especializa en plantas acuáticas.
Por un lado se encuentran las acuáticas, donde el nenúfar (nymphea), con su amplio colorido, es su mayor exponente.
Otra variedad son las plantas acuáticas flotantes arraigadas en el fondo. En este caso, la amapolita de agua (hydroclesis) es una buena opción, ya que es una planta autóctona y sus flores amarillas le aportan color al agua.
Por otro lado, está la variedad de palustres que están arraigadas en tierra y salen del agua, y las marginales, que son muy parecidas a las anteriores, con la diferencia de que están más en el borde. Entre las primeras, la más conocida es el papiro, seguido por los juncos, las totoras y las pontederias.
Estas plantas, además, sirven para proteger las costas. En cuanto a las marginales, que pueden crecer en el agua o en zonas muy húmedas, se hallan las nomeolvides y lirios acuáticos, entre otros, que agregan color al espejo de agua. Por otras parte, se pueden colocar plantas flotantes como, por ejemplo, el camalote, característico del Delta, el repollito de agua o la lentejita.
Por último, pero no por eso menos importante, las plantas oxigenadoras, que se encuentran debajo del agua y cumplen la función de oxigenarla a través del proceso de la fotosíntesis. En este caso, la elodea es la más conocida.
Costos
Independientemente de las plantas o peces que se elijan, no hay que olvidarse del mantenimiento. En este caso, el precio también varía según la superficie.
"El costo para un barrio cerrado es de entre 1000 y 3000 pesos por mes, mientras que los particulares pueden pagar entre 800 y 1500 pesos", detalla Chiodo, que se encarga del mantenimiento de las lagunas de Martindale, el Club Náutico de San Isidro y los countries Los Ombúes y Las Palmas, entre otros.





