La disminución del interés impacta de lleno en el valor de las cuotas y en la capacidad de compra del posible tomador
4 minutos de lectura'

En una semana siete bancos bajaron las tasas de sus líneas hipotecarias y ahora ya son 12 los que tomaron esa medida. La decisión podría reavivar la llama para reactivar el mercado inmobiliario y lograr que millones de argentinos puedan cumplir el sueño de la casa propia.
En un contexto de desaceleración de la inflación y estabilidad del dólar, los bancos comenzaron a reducir el interés de sus créditos hipotecarios, luego de una segunda mitad de 2025 marcada por una importante suba de tasas. La decisión impacta directamente en el valor de las cuotas y mejora la capacidad de compra de quienes buscan acceder a una vivienda.
Es más, la suba de las tasas impactó de manera directa en el desembolso de los préstamos. A tal punto que abril fue el peor mes en dos años, con solo 1600 créditos otorgados en todo el país: el desembolso de los préstamos UVA cerró a US$29 millones, una baja del 56% a nivel interanual. Se otorgaron apenas US$122 millones, muy lejos de los US$280 millones registrados en el mismo mes del año pasado y 80% por debajo del pico de abril de 2018, durante el auge de los UVA, de acuerdo al monitoreo que realiza la consultora Empiria en base al Banco Central. El volumen también quedó muy lejos del pico registrado en octubre, antes de las elecciones; ese mes se habían desembolsado montos 67% superiores a los actuales.
Que las entidades decidan bajar el interés de sus préstamos es una buena señal para el mercado. "Los bancos no están compitiendo entre sí; están revirtiendo el proceso de suba del año pasado”, explica el economista Federico González Rouco. Según el especialista, el punto de quiebre fueron las elecciones de octubre, donde el oficialismo salió bien parado, que marcó el inicio de un proceso de estabilización macroeconómica que ahora empieza a trasladarse al crédito.
Los 7 bancos que bajaron sus tasas
A la disminución del interés que ya vienen llevando a cabo varias entidades, se les sumaron siete más. Estas son:
- Los bancos del Grupo Petersen: pertenecientes a las provincias de Santa Cruz, Entre Ríos, San Juan y Santa Fe, redujeron tres puntos sus tasas, pasando del 12% al 8,9%. “El flujo es 100% digital, la tasa la bajamos y hoy todo queda trackeado en nuestra herramienta donde los usuarios pueden consultar su trámite y tener seguimiento sin necesidad de ir a la sucursal”, contaron desde la entidad.
- El Banco Hipotecario, uno de los privados más grandes del país, también aplicó recortes y pasó del 10,5% al 9,5%.
- El Banco de Corrientes las bajó del 12% al 9,9%.
- Incluso, el Banco Provincia, que no tiene línea UVA, redujo la tasa de sus créditos hipotecarios del 39,2% al 31,2%.

Estas entidades se suman a las que ya habían comenzado con la disminución. Uno de los primeros en tomar la iniciativa fue el Macro: bajó la tasa de sus créditos hipotecarios y hoy se ubican desde el 8,5% para los clientes del segmento selecta que acrediten sueldos en la entidad.
El ICBC recortó su tasa y pasó a ofrecer la más baja entre los bancos privados. La entidad fijó una tasa preferencial del 6,9% + UVA para quienes acrediten haberes, mientras que para el resto de los clientes se ubica en 9,9%. De esta manera, perfora el piso del 7% y se posiciona como el jugador más agresivo del mercado entre los privados.
El BBVA, el banco privado que hoy lidera el mercado de créditos, redujo del 10,5% al 7,5% para quienes cobran el sueldo en la entidad. Y luego tuvo otra buena noticia para sus clientes monotributistas y responsables inscriptos: bajó la TNA del 17% al 7,5% en el caso de los trabajadores independientes.
Otra entidad que fue por el camino de la reducción fue el banco Santander, que bajó su tasa del 15% al 9,5%. Además, modificó otras condiciones de la línea hipotecaria: ahora financia hasta el 70% de la vivienda (antes era el 80%) y bajaron el plazo de 30 años a 20 años.
Por su parte, el banco Patagonia también redujo su interés y llevó la tasa del 14% al 12,5%.
Fuentes del sector consultadas por LA NACION afirman que “esta disminución responde a que el mercado se encuentra con una mejor situación de liquidez”. Contrario a lo que había sucedido en la segunda mitad de 2025, cuando las entidades subieron sus tasas por encima del 10%.









