
Un recorrido por las casas más lujosas de uno de los barrios más exclusivos de Estados Unidos
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Al este de Nueva York se encuentra una de las localidades más célebres de la alta sociedad estadounidense. Los Hamptons es una zona conocida como el Punta del Este del país norteamericano, donde un cronograma atestado de eventos de élite llena las agendas de sus visitantes luego de un día de playa.
A continuación, las tres propiedades más lujosas del barrio.
1-Old Sag Harbor Road en Southampton, los Hamptons, por Blaze Makoid Architecture
Diseñada por Blaze Makoid Architecture, esta es una casa ideal para una pareja o familia que busque pasar un tiempo de conexión con la naturaleza. En tres pisos, la casa revestida en cedro cuenta con una larga chimenea de acero ennegrecido para pasar los días al lado del fuego, y en el sótano una sala de juegos y una bodega con clima controlado para disfrutar de los mejores vinos.
En el interior de sus 660 m², la casa cuenta con tres habitaciones llenas de luz-incluida una suite con terraza propia- con una decoración contemporánea en tonos claros. Los tres pisos son conectados por una elegante escalera de madera con una baranda negra.
2-Retiro de Red Creek Road en Peconic Bay, los Hamptons, por Marvel
Tres habitaciones y una increíble vista a la bahía de Peconic protagonizan esta casa vacacional con ventanas del piso al techo que dejan ver el océano con vistas dignas de una postal. Los dos niveles unidos en ángulo es una de las características más distintivas de la propiedad, que por dentro está amoblada en maderas de tonos claros.
Los fanáticos del agua pueden disfrutar de una pileta infinita en la terraza trasera. Por fuera, la vivienda está revestida con tablones horizontales de cedro. Mientras tanto, por dentro se puede destacar una enorme chimenea de hormigón marcado con tablas que separa la cocina y los comedores.
Island Creek en Southampton, los Hamptons, por Cary Tamarkin
El arquitecto neoyorkino Cary Tamarkin es la mente maestra detrás de esta obra, quien tuvo en cuenta la historia de la arquitectura moderna de mediados de siglo de Long Island al diseñar esta casa de tres pisos.
Sobre una base de piedra, la vivienda de estilo cubo está revestida con madera de ciprés antiguo de origen local y cuenta con una terraza en voladizo desde el segundo piso. La edificación tiene una plataforma de 114 metros cuadrados que cubre media planta baja, mientras que otro patio al aire libre en el segundo piso está cubierto con un techo de listones para protegerse del sol.
Decorada en tonos azules, grises y amarillos para convenir una sensación de armonía y realzan la naturaleza que la rodea, la casa incluye una sala a modo de zona de juegos y dormitorio para niños. Tiene dos camas y las habitaciones están decoradas en tonos naranja y rosa, contrastando con la paleta de colores elegida para el resto de la casa.




