
Giacinta Ruspoli y su madre alquilan departamentos en la histórica residencia familiar para ayudar a cubrir los gastos de mantenimiento de la propiedad
3 minutos de lectura'

La princesa italiana Giacinta Ruspoli ha transformado parte del patrimonio histórico de su familia en un alojamiento de lujo en el corazón de Roma. Junto a su madre, la princesa María Pía, recibe personalmente a los huéspedes en la Residencia Ruspoli Bonaparte, un palacio del siglo XVI con cuatro suites que en su día fue hogar de figuras clave de la historia europea. Las tarifas diarias parten de los US$470 e incluyen desayuno y servicio de mayordomo.
La iniciativa aborda un desafío al que se enfrentan las familias aristocráticas propietarias de inmuebles históricos: los costos de conservación de estos edificios. En Italia, los títulos nobiliarios perdieron su reconocimiento legal con la Constitución republicana, que entró en vigor en 1948. Sin los antiguos privilegios asociados a la aristocracia, familias como los Ruspoli necesitan encontrar maneras de preservar sus residencias.

“Nos consideramos meros guardianes de estas propiedades. Los tiempos cambiaron. Mi familia quiere compartir con otras personas toda esta belleza que recibimos como un regalo”, dijo Giacinta.
Situada cerca de la Piazza di Spagna y de algunas de las calles comerciales de lujo más famosas de la capital italiana, la Residencia Ruspoli Bonaparte ocupa un edificio histórico con amplios salones, chimeneas de piedra, mármol y elementos decorativos de época.

Cada una de las cuatro suites tiene más de 90 metros cuadrados y combina muebles antiguos con comodidades modernas. La propiedad también tiene una conexión con la historia francesa: Hortense de Beauharnais, reina de los Países Bajos y madre de Napoleón III, vivió en el palacio con su hijo durante parte del siglo XIX.
El alojamiento permite a los visitantes experimentar la arquitectura y la decoración de una residencia aristocrática sin que la familia tenga que ceder la propiedad. El servicio incluye desayuno y mayordomo, y se pueden reservar otras experiencias por separado.

Otro castillo familiar
La iniciativa no se limita a la residencia romana. La familia también posee el Castillo Ruspoli, en Vignanello, en la región del Lacio, a unos 80 kilómetros al norte de Roma. La propiedad pertenece a la familia desde el siglo XVI y conserva un jardín renacentista considerado uno de los tesoros históricos de la finca.

El castillo ofrece alojamiento para los visitantes, quienes pueden explorar el edificio y sus jardines. El objetivo es acercar al público a un lugar histórico normalmente asociado con la vida privada de la aristocracia italiana.
La apertura de estas propiedades responde a una tendencia entre las familias que buscan nuevas fuentes de ingresos para el mantenimiento de palacios, castillos y jardines históricos. El negocio del alojamiento transforma propiedades de alto costo de mantenimiento en proyectos de turismo cultural, sin que ello elimine su función de preservar la historia familiar.



