
A mediados de la década del 90, cuando la tendencia expansiva del Real Estate desplegaba su abanico de novedades, en el ámbito de la construcción y el diseño fueron, sin embargo, los amenities los protagonistas indiscutibles de un momento del mercado que incluso a nivel internacional superaba día a día las noticias de la semana anterior, ofreciendo una batería de servicios tan atractivos como originales en una competencia sin fin.
Este concepto aplicado en las imponentes torres en la ciudad no tardó también en incorporarse en edificios de menor volumen y más allá del imprescindible marketing, las exigencias de la demanda de diferente capacidad adquisitiva requería por lo menos una pileta (aunque a veces diminuta), una parrilla y un salón de usos múltiples (aunque su superficie fuera muy exigua). Lo mismo sucedió en las afueras: las urbanizaciones, más allá de sus dimensiones y a diferencia del comienzo en que los barrios privados chicos (los countries siempre contaron con importante infraestructura) apenas incluían una cancha de fútbol o de paddle, sumaron con el tiempo al menos una pileta y otros espacios posibles se volvieron realidad dentro de estos predios. Puntos de vista aparte, hay que admitir que estos servicios en verdad sumaron para la mayoría de la gente un plus en confort, bienestar y hasta incluso un estilo de vida, hoy con más variantes y nuevas opciones.
En los últimos años de esta década parece que además del confort hay otro aspecto que ha comenzado a marcar un rumbo -todavía incipiente en las ciudades-, como la conciencia verde que implica alentar espacios con abundante y diversa vegetación -no importa sus dimensiones- en terrazas, techos, balcones amplios donde el bienestar se identifica con la ecología y en claro contraste con el cemento de las urbes.
¿Será este paso el que antecede a una conciencia también de sustentabilidad (por ahora aplicado a los edificios de oficinas) a los residenciales? ¿Será posible pensar en construir siguiendo los lineamientos de esta tendencia saludable en las viviendas? Se han realizado durante este año encuentros y se ha debatido entre quienes ya incorporaron este concepto del cuidado del medio ambiente relacionado con la construcción, lo que muestra un avance en ese sentido. Pero queda un extenso camino por delante y un enorme desafío que consiste en lograr que ese concepto de sustentabilidad se convierta en un compromiso cotidiano e ineludible de todos.






