
Delimitada por la Avenida del Libertador, Uruguay, del Arca y el río, la zona crece con nuevos desarrollos multifamiliares; el mercado de las casas, siempre activo
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Punta Chica tiene, sin duda, un encanto especial. No sólo por su entorno de calles intrincadas y amplias y su arboleda privilegiada, sino también porque conserva un aire de tranquilidad y seguridad que lo transforman en un sitio con una demanda siempre constante.
Son apenas unas 30 manzanas delimitadas por las calles Uruguay, del Arca, la Avenida del Libertador y el río, y es, indudablemente, el rincón más selecto de la localidad de Victoria, en el partido de San Fernando.
Y como no podía ser de otra forma, en este pequeño rincón exclusivo el mercado está siempre muy activo no sólo en lo que se refiere a la compra y venta de propiedades, sino también en lo que hace a nuevos proyectos. De hecho, los especialistas coinciden en que se construye, y bastante.
Con epicentros en la Avenida del Libertador y las calles Arias y del Arca, ahí se están desarrollando nuevos emprendimientos multifamiliares, siguiendo un poco la tendencia de lo que sucede en barrios vecinos como Acassuso o Martínez.
"La mayor parte de lo que se construye son obras de 3 o 4 pisos, con unidades de entre 1 y 3 ambientes, siempre con buena cantidad de servicios y amenities", comentó Horacio Mieres, director de Mieres Propiedades.
Amedeo Rizzi, vicepresidente de Meyer Propiedades, coincidió y agregó: "Además de la Avenida del Libertador, que es la calle por excelencia, del Arca y Arias especialmente son muy buscadas para construir, ya que son las únicas donde todavía se encuentran terrenos libres y donde, además, se pueden encontrar superficies que superen los 10.000 m2 con las cuales se puede acceder a excepciones al Código de Planeamiento para poder levantar viviendas multifamiliares. Además, abajo, justo frente a las vías del Tren de la Costa es donde menos afecta a los vecinos la construcción en altura, ya que no molesta a nadie".
Bárbara Jaureguiberry, de la inmobiliaria que lleva su nombre, agregó que esta tipología de edificios pequeños "ofrece las ventajas de vivir en departamento, con servicios de primer nivel, cocheras y otros amenities y en un entorno único que es difícil de encontrar en otras zonas del norte".
No extraña, entonces, que el principal mercado sea el de las familias, especialmente matrimonios de más de 40 años de buen poder adquisitivo y con hijos en edad escolar, que buscan tranquilidad, seguridad y precios competitivos.
Al respecto, Jaureguiberry explicó: "Es una zona de gente tradicional que en muchos casos se ha mantenido en las cercanías por generaciones, arraigada por la paz que emana el lugar y la naturaleza que la enmarca. También está, claro, el público náutico, que quiere estar cerca de las marinas y guarderías, o quienes buscan vivir en un barrio cerrado náutico". Con lo que coincidió Mieres: "Los compradores son vecinos que quieren quedarse en la zona cuando venden sus casas o que quieren que sus hijos estén cerca, e incluso inversores que ponderan los menores precios".
Rizzi comentó que la zona tiene una gran ventaja competitiva respecto de varios de sus barrios vecinos: "Muchos de los que quieren mudarse a Martínez o Acassuso ven en Punta Chica una opción, ya que tiene las mismas características, pero precios que están un 20 o 25% más bajos".
Distintos mercados
En esta zona tan particular, la demanda es sostenida y tiene mercados bien diferenciados: "Por un lado están quienes buscan las casonas sobre las Barrancas, que tienen terrenos enormes y vista al río. Estamos hablando de propiedades muy importantes con valores que no bajan del millón de dólares. Pero también hay muchas operaciones con casas más pequeñas, de cerca de 350 m2 sobre lotes de 500 o 600 m2, y precios de 350.000 a 500.000 dólares", explicó Rizzi.
"La mayor parte de los pedidos que recibimos son de casas de unos 300 m2 cubiertos, con lotes de más de 300 o 400 m2, con precios de 300.000 a 400.000 dólares. Sin embargo, también hay mucha demanda de casas de estilo, con amplios jardines y vistas al río, y precios que son difíciles de estimar", amplió Jaureguiberry.
"El mercado de las casas tiene un movimiento constante. Los compradores buscan propiedades en lotes de 300 a 2000 m2 y buenas vistas, y también hay muchos pedidos en los barrios cerrados tradicionales, como Bahía del Sol, Marina del Sol, el Barrio Canestrari, Rincón del Arca y otros", agregó Mieres.
En otro sentido, los operadores coincidieron en que la zona tiene un gran potencial de crecimiento, tanto en la parte residencial como comercial: "Afortunadamente el perfil residencial histórico de la zona se mantiene intacto, ya que los nuevos emprendimientos están bien delimitados por el municipio, que estableció sectores específicos para su desarrollo con lo que logró que éstos sumen a las zonas residenciales en vez de invadirlas", dijo Jaureguiberry.
"Veo que está creciendo mucho a nivel comercial sobre la Avenida del Libertador, y cada vez se parece más a Martínez o Acassuso", dijo Rizzi.
Y Mieres concluyó: "Creo que las posibilidades de crecimiento dependerán mucho del tipo de obras que se desarrollen y, también, de cómo acompañe la economía nacional".
La ubicación, clave
Otro de los puntos en que coincidieron los operadores al referirse a las ventajas de Punta Chica es su ubicación. "Creo que está en un punto estratégico de la zona norte, a mitad de camino entre la Capital Federal y Tigre", dijo Jaureguiberry. El eje de las avenidas del Libertador y Presidente Perón, la proximidad de las estaciones del ferrocarril Mitre y la estación del Tren de la Costa aparecen, en ese sentido, como puntos fuertes de acceso. Mieres sumó otro dato importante: "Lo que tiene como atractivo es que tiene muy buenos y rápidos accesos, que está pegada a San Isidro y Beccar, con todas las posibilidades comerciales que esto ofrece y con precios mucho más competitivos".
Valores
Cuando se habla de precios, los especialistas coinciden en que hay zonas diferenciadas. En el sector que va desde la Avenida del Libertador hasta las Barrancas se manejan valores de 1800 a 2000 dólares por m2, mientras que de las vías del Tren de la Costa al Bajo se calculan entre US$ 1200 y 1500 por m2; desde Libertador hacia arriba se manejan los mismos valores que en el Bajo





