
Cuatro proyectos que actualmente están en obra suman más de 130 millones de pesos. Algunos también se reciclan
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MAR DEL PLATA.- Transcurría la década del 80 cuando la hotelería de categoría preparaba su desembarco en estas playas, que tentaban a la clase alta porteña con sus arenas amplias y sus sierras que asomaban allá lejos, desde el Oeste. En ese tramo final del siglo XIX, dos estancieros irlandeses se lanzaron a poner en pie el colosal edificio del llamado hotel Saint James, que ocupaba cuatro manzanas cercanas a lo que hoy es Bahía Varese, entonces conocida como Playa de los Ingleses.
Por razones poco claras, el proyecto quedó a mitad de camino y entonces el brillo, la comodidad y el lujo prometidos para los viajeros hubo que buscarlos en el Bristol Hotel, que se inauguró en 1888.
Más de un siglo después, un nombre muy parecido al de aquel emprendimiento trunco se prepara para brillar sobre la fachada de una novedosa propuesta que a partir de diciembre marcará otro hito en los servicios turísticos de la ciudad: el primer hotel boutique de Mar del Plata, en pleno centro comercial de la calle Güemes.
Una apuesta que avanza casi a la par con la construcción de otro establecimiento hotelero en la zona de Playa Grande. Una continuidad al impulso que el rubro tuvo a partir de la temporada pasada, cuando volvieron a abrir sus puertas –ahora con nuevos dueños– dos símbolos de estas playas: los hoteles Provincial y Sasso.
La inversión proyectada para estos cuatro emprendimientos supera los 130 millones de pesos e implica uno de los movimientos más fuertes que aquí registra la industria de la construcción en los últimos años.
El Sainte Jeanne Hotel Boutique & Spa tiene fecha de apertura para diciembre próximo. Está en las inmediaciones de los coquetos barrios Los Troncos y Stella Maris, en el corazón de la calle Güemes, uno de los centros comerciales de mayor crecimiento que tuvo la ciudad en las últimas dos décadas.
Su edificación de cuatro pisos y estilo francés se distingue entre los locales que en ese sector ocupan primeras marcas, entre ellas un banco, una cadena de hamburguesas internacional y más de una decena de firmas de ropa. "Son 27 habitaciones repartidas en tres pisos y el cuarto está reservado al spa", explica la responsable del proyecto y la dirección de la obra, la arquitecta Laura Napp.
En planta baja y con vista a la calle tendrá dos espacios abiertos al público: un café y una pastelería, ambos de estilo francés. Los inversores son de la Capital y, según se pudo conocer, nuevos en el rubro. Pero ya anticiparon su interés en ampliar su presencia en el mercado apenas se vean resultados positivos del Sainte Jeanne.
En Playa Grande habrá que esperar algo más para la inauguración. Sobre la calle Matheu al 100 toma forma la apuesta marplatense de la cadena Elegance, que tiene otros dos hoteles en Tandil y Tres Arroyos. El proyecto se había anunciado años atrás, pero en los últimos meses pasó al terreno de los hechos con las excavaciones previas a los cimientos y las losas que hoy lucen a menos de 200 metros de los balnearios de Playa Grande.
A cargo del estudio Mariani-Pérez Maraviglia, tiene seis niveles destinados a las 36 habitaciones. En lo más alto estará el spa, la piscina, el gimnasio y solárium. Y en el primer piso ofrecerá un salón de eventos/restaurante de 350 m2.
El lugar elegido también está en una etapa de recuperación y despegue: desde el verano último se volcaron por allí varias inversiones comerciales, en particular del rubro gastronómico, que le dieron vida y ritmo los doce meses del año a una calle Alem que se había acostumbrado a ver locales abiertos y movimiento intenso de gente casi exclusivamente durante la temporada estival.
"Alem tiene un perfil muy vinculado a la juventud y aparecen emprendimientos, en especial gastronómicos, que siguen eligiendo esta zona", comentó Guillermo Barrera, titular de una inmobiliaria en esa zona de Playa Grande. Además reconoció el interés de empresas importantes que quieren instalar sucursales. "Hay una corriente en crecimiento que apunta a invertir en esta ciudad con proyectos a largo plazo", remarca.
Invertir millones en un rubro que cuenta en la ciudad con más de 70.000 camas repartidas en 550 hoteles de distintas categorías, incluidos tres cinco estrellas, no es casualidad. Mar del Plata logró en los últimos tiempos escaparle a la estacionalidad y también tiene una demanda de servicios muy intensa de marzo a diciembre. "La ciudad recibe más de 8 millones de turistas al año de los cuales sólo algo más de tres corresponden a la temporada alta", explica Pablo Fernández, presidente del Ente Municipal de Turismo.
Uno de los disparadores de aquella demanda es el mercado de congresos y convenciones, ramo en el que la ciudad es líder entre los destinos del interior. Buena parte de los nuevos hoteles cuenta con salones reservados para este tipo de acontecimientos, así como otros han invertido e invierten en remodelaciones y mejoras para no quedar relegados. En la actualidad, y en vísperas de una nueva temporada, hay una docena de hoteles de distinta categoría en pleno proceso de refacción de instalaciones.
Sólo la reapertura del ex Gran Hotel Provincial, ahora NH Provincial, tiene un presupuesto de 90 millones de pesos. Se acaba de completar la instalación de modernos equipos de aire acondicionado y se continúa en la reconstrucción de habitaciones aún no habilitadas.
La otra inversión fuerte completada antes del último verano se concentró en Punta Mogotes. El sindicato gastronómico se quedó con el tradicional edificio del Sasso y con más de 20 millones de pesos lo equipó casi a la par de un cinco estrellas, aunque no pueda cargar con esa categoría ya que se trata de un hotel gremial.
Modelo Puerto Madero
Con menos estridencia que hace unos meses, el rumor sigue vivo, aun cuando desde distintos sectores se lo desmiente. En las oficinas del Ministerio de Defensa de la Nación se habló en más de una oportunidad de la Base Naval Mar del Plata y la posibilidad del traslado de sus fuerzas y buques a un nuevo destino. Lo relacionan con la posibilidad de que esas tierras se conviertan en el Puerto Madero marplatense.
Un proyecto que incluiría un puerto deportivo y único en esta ciudad, paseos comerciales y gastronómicos, y además, un hotel. Todo a un paso de la Escollera Norte, espacio elegido por el municipio, el Consorcio Regional Portuario y el gobierno nacional para construir la futura terminal de cruceros, hasta ahora la única de las propuestas que está acordada y con posibilidades claras de próxima ejecución.
El supuesto traslado de la Base Naval movilizó a gremios que agrupan al personal civil que allí se desempeña, incluidas manifestaciones públicas y gestiones ante la cartera de Defensa. Desde allí llegaron voces tranquilizadoras para los oficiales y trabajadores que, de todas maneras, conviven con el rumor de ese gran emprendimiento inmobiliario a los pies de los links del G. C. de Playa Grande.




