En Soler y Arévalo, la desarrolladora Brody Friedman levanta un edificio de nueve pisos
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La descentralización generó en los últimos tiempos que muchas empresas orientaran su oferta hacia zonas que antes eran impensadas. Precisamente Brody Friedman comenzó la construcción y comercialización de un edificio premium de oficinas en Soler y Arévalo. A tres cuadras del subte y a cuatro de la avenida Juan B. Justo, en Palermo.
"Entendemos que el abanico es amplio, pero hay algunas empresas más ávidas por esta zona. En primer lugar, aquellas que trabajan con la creatividad. Palermo es un área que inspira, e incluso muchas compañías ven con buenos ojos la posibilidad de que sus empleados caminen por el barrio y compartan un almuerzo distinto. Los distiende y eso se traduce en productividad y menos estrés. Estarían en este segmento agencias de publicidad, comunicación, productoras, tecnológicas (creadoras de software y sistemas). En segundo lugar, hay una importante demanda insatisfecha de profesionales que buscan descentralizar sus oficinas del microcentro para mudarse a lugares más tranquilos, sin que eso implique perder una buena imagen corporativa. Este año se trasladaron cerca de 1200 familias al barrio, lo que implicará mayor demanda de oficinas tanto para aquellos que necesiten una cerca de su casa como para los profesionales que tengan que atender esa nueva demanda", explica Andrés Brody, de la desarrolladora.
El nuevo edificio contará con dos unidades por piso; modulares, de 55 m2, que se podrán integrar, tanto de manera horizontal como vertical (dúplex), en plantas libres de 120 metros cuadrados. "Estimamos que el valor de renta rondará entre 15 y 20 dólares mensuales por metro cuadrado, un 10% inferior a los valores del microcentro", agrega Brody.
Para cumplir con los objetivos de imagen de profesionales y empresas, Brody Friedman diseñó el frente en vidrio y hall de acceso recubierto totalmente de mármol, más iluminación acorde. La tecnología es otro de los fuertes de la propuesta: acceso inteligente, sistema de video, vigilancia y ascensores de última generación.
En esta zona, "la demanda supera la oferta, por eso los precios de alquiler apenas están uno o dos dólares por debajo de las oficinas del microcentro. No vienen por precio, sino por calidad de vida. Ahora están empezando a generarse nuevos proyectos de oficinas, justamente porque la oferta es casi nula", explica Brody sobre el mercado de oficinas de Palermo.
Esta empresa ya desarrolló otros inmuebles de oficinas, como el de Ciudad de La Paz al 300, Belgrano, con 37 metros de frente, inteligente, con el sello del estudio Aisenson.




