
Se trata de Dain Usina Cultural, en más de 500 m2
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Como es habitual, en Palermo los desarrolladores siempre encuentran una vivienda o inmueble para adaptarlo y acondicionarlo pensado para desarrollar una nueva propuesta que tiente a la demanda.
En Nicaragua al 4800, esquina Thames, abrió Dain Usina Cultural, espacio en el que se combina una librería, un café, restó y un lugar multicultural en el que se pueden realizar varias actividades.
"La librería cuenta con más de 20.000 ejemplares y con la posibilidad de solicitar cualquier libro que esté disponible en la Capital y obtenerlo en 24 horas. La propuesta gastronómica incluye un exquisito menú de autor y un sector al aire libre para disfrutar de la parrilla gourmet", explica Endy Dain, directora del remodelado local.
En el sector cultural se desarrollará una programación anual de presentaciones de libros, cursos de literatura, filosofía y música, mesas de debate con aportes de profesionales de todas las áreas, ciclos musicales, cine debate y actividades de arte.
Detalles
"Se trata de un edificio de los años 40, en un predio de 217 metros cuadrados y con una superficie actual construida de 540 m2. Por un lado se realizó una puesta en valor de la fachada, que se recuperó con la idea de respetar su diseño y construcción original", explica Dain.
En el interior se realizó una remodelación integral, con un carácter más moderno. El local se articula a través de un patio central que conecta todos los espacios, la librería, el café, el restó y, verticalmente, la terraza.
"Cada espacio cuenta con su propia impronta, pero siempre manteniendo la coherencia que transmite el lugar como el equilibrio entre la arquitectura palermitana, clásica, respetada y preservada, con intervenciones cuidadas que aportan color, textura y movimiento al edificio original", indica.
El sector de librería tiene también ciertas reminiscencias industriales, con una pared cubierta de libros y una pasarela a modo de entrepiso a la que se accede a través de una escalera caracol.
En la terraza, denominada Epicuro, se hizo uso de un gran sauce plantado en la vereda que descansa sus ramas sobre un sector, produciendo un efecto de espacio de campo ambientado con grandes y cómodos sillones y mesas bajas de madera.




