Se instalan nuevas marcas que buscan posicionarse y competir en plena época veraniega
1 minuto de lectura'
Como es habitual con cada temporada veraniega, las marcas renuevan el impulso de llegar a los balnearios de la costa atlántica para ofrecer sus productos a los turistas que concurren entre fines de diciembre y marzo.
Algunas abren para estar presente todo el año y otras sólo abren sus puertas mientras se extiende la temporada alta. Los rubros que lideran la apuesta son los de indumentaria y gastronomía.
Entre ellos se encuentra la empresa de zapatillas John Foos, que restauró y abrió su espacio sobre la calle Bunge en Pinamar, con un depósito en la planta alta, en el que predominan el azul eléctrico, el cemento descubierto y las líneas rectas que recorren las paredes de los exhibidores de los artículos. "La iniciativa responde a la difusión de la marca con la colección 2014 para ver la respuesta del público sobre nuestros modelos", dijo Ricardo Fernández Mora, gerente de marketing de John Foos.
Para elegir sus locales priorizan la circulación de la gente, el posicionamiento de la zona y las marcas vecinas. Invirtieron 450.000 pesos en mercadería más 200.000 de refacciones, reacondicionamiento y la decoración. También en esta localidad abrió Ceviche, el restaurante especializado en comida peruana, nikkei y sushi, en Playas Hotel Pinamar, sobre Bunge al 200. Esta marca apostó por expandir su propuesta gastronómica en un local de 300 m2 que cuenta con un salón principal, exteriores, decks y gazebos.
Al respecto del negocio en la costa, Gustavo Rubel, dueño de Ceviche, indicó: "Apuntamos a satisfacer a nuestros clientes, a los que vienen todo el año, y acompañarlos en su lugar de veraneo y esparcimiento".
Los locales son propios y, por lo general, suelen invertir 120.000 dólares promedio. "Pero también proyectamos franquicias para llegar al interior", agregó.
Se comercializa una selecta carta con base de cocina peruana (ceviches, chicharrones, cordero, salmón blanco, frutos de mar y risotto), nikkei y, la pieza fundamental, sushi.
En tanto que Cardón reabrió en Cariló, en un espacio de más de 70 m2 rodeado de verde en la calle Boyero al 1400. "Se trata de una reapertura para aprovechar la temporada de verano y mantener el local abierto todo el año", contó Ramiro Alarcón, gerente de comunicación y marketing de esta marca.
Cardón, para instalar sus locales, privilegia distintos elementos, como una ubicación céntrica preferentemente en las ciudades con una población mínima de 30.000 habitantes o puntos emblemáticos como Cariló para la costa atlántica. "Es importante contar con un local de una superficie mayor a los 100 m2. Por apertura invertimos aproximadamente 200.000 pesos; en el caso del espacio en Cariló es una franquicia a cargo de Hernán Lapehue, Gustavo Cersosimo, Roberto Spilkin", dijo Alarcón.
En este espacio comercializan ropa de cuero, calzado, marroquinería, accesorios y platería criolla, entre otros artículos. También en Cariló abrió la cadena de helados Moratto, con "la intención en primer lugar de explotar el alto consumo diario que hay en esta zona durante la temporada y, en segundo lugar, es una vidriera para la marca que se encuentra en expansión en todo el país", dijo Mariano Tortora, socio y director de franquicias de esta compañía.
Inauguraron en la galería Las Golondrinas, en 50 m2. Entre las áreas que no pueden faltar, Tortora indicó que son clave el sector exterior para las mesas y la ubicación. Los negocios de la marca son todos franquiciados y en esta ocasión invirtieron 300.000 pesos. Además de los helados ofrecen pastelería y cafetería.

Alto perfil
Otro espacio donde la gastronomía moderna es protagonista es el de Sushi Pop. Es un local de delivery solamente, por lo tanto suelen buscar zonas que favorezcan el radio de entrega. "Estamos a dos cuadras de la terminal vieja, a 10 del centro y a 5 minutos de barrios de alta demanda como Los Troncos y Playa Grande. El local tiene cerca de 75 m2", explicó Martín Serrano, responsable de comunicación.
La idea, en principio, es focalizarse a posicionar la marca en la temporada, pero si la clientela responde bien seguramente se quedarán todo el año. Para seleccionar sus locales eligen los "que permitan instalar una cocina amplia para producir y cumplir con eficiencia, un sector de logística que logre ser un nexo entre la cocina y los clientes. "Siempre contamos con los sectores clásicos como un depósito y baños vestuarios para el personal", dijo Serrano.
"El local de Mar del Plata es un caso especial ya que estaba prácticamente listo e invertimos cerca de 50.000 pesos. Para abrir uno en el microcentro porteño a principios de 2013 invertimos 750.000", precisó.
Lo principal es el sushi y ese será el foco en Mar del Plata, "pero nuestro menú no se limita sólo a eso, ofrecemos muchos productos como Asia Pop (con platos típicos de Tailandia, Mongolia, China y la India en formato box), la línea Green con ensaladas y wraps, entradas, postres y bebidas", contó Serrano.
Mientras que la marca Pecosos llegó a Garay al 3000, en Mar del Plata, con una inversión de 200.000 pesos en un espacio que promedia los 60 m2. En sus inmuebles la decoración facilita a las madres para encontrar los talles por segmento de la ropa para chicos.




