El acceso es libre para todo público; así buscan atraer a los habitantes de las localidades vecinas
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Las maquinarias viales trabajan a buen ritmo y los camiones con materiales levantan nubes de polvo en el camino que se construye y que, atravesando Nordelta, vinculará la bajada Bancalari con el centro comercial.
Las tareas estarán concluidas en un mes y entonces barrios como Laguna del Sol o Santa Bárbara tendrán un acceso muy rápido a esta especie de shopping a cielo abierto, al que puede llegarse también por la ruta 27.
El acceso es libre para el público y ésa es la apuesta de los desarrolladores: atraer a los pobladores de Tigre, Pacheco, Benavídez o Rincón de Milberg, además de los barrios de Nordelta, que deseen hacer sus compras en locales donde se instalaron primeras marcas o simplemente pasear en ese lugar donde en la actualidad hay ocupados 50 locales.
La propuesta recuerda una peatonal porteña, con los comercios a los costados y el cielo azul como techo, salvo los gazebos de cristal como protección para los días de lluvia. "Quisimos hacer una típica calle comercial urbana, que es lo que no hay en la zona, un punto de encuentro tanto para los que viven en los barrios de Nordelta como para toda la zona aledaña", dice Alberto Spanier, que junto con Javier Fleider están a cargo del desarrollo de esta obra que ahora realizó sólo su primera etapa.
"Este tipo de centros es una tendencia que crece en el mundo. La gente no quiere subir y bajar continuamente escaleras mecánicas en un lugar del todo cerrado", asegura Fleider.
El paseo comercial tiene ahora una extensión de 100 metros y hay 52 locales en dos plantas en funcionamiento. Se puede comprar flores, encargar una película, adquirir un par de zapatillas, tomar un helado o un café al lado de la fuente.
En etapas
A unos 200 metros se ven las columnas de lo que será Jumbo, que estará bordeado de unos 14 locales comerciales destinados al área de servicios, como pinturería o bicicletería. "Para julio estará lista la estructura exterior del hipermercado y en otros tres meses más estimamos que estará en funcionamiento. Con la apertura se terminará de darle mayor masividad al proyecto", destacan los desarrolladores, que llevan invertidos unos 10 millones de dólares.
Los espacios actuales tienen 50 metros cuadrados, es decir, 5 metros de frente por 10 de fondo. Los alquileres se pactaron por 4 años y los montos locativos rondan los 50 pesos por metro cuadrado.
"Creemos que cuando venzan los contratos nadie querrá irse porque el centro estará en todo su apogeo -asegura Spanier-. La mayor cantidad de público se registra después de las 18, especialmente viernes, sábado y domingo, y en su mayoría son parejas jóvenes, con hijos de hasta 10 años que, a pesar de que responden a un target alto, cuando hacen las compras se fijan en los precios."
La tercera etapa, la de los cines, matizada con una variada propuesta gastronómica, estará concluida para fines de 2006.
Tanto Spanier como Flieder quieren destacar que el acceso es libre como en cualquier centro comercial, aunque está especialmente cercano a los barrios de Nordelta. "El acceso por la ruta 27 es directo, y en un mes estará finalizada la ruta a través de Nordelta que vinculará a los barrios más cercanos al acceso de Bancalari. Una vez terminado tendrá un recorrido de más de 400 metros, 150 locales, que creemos que es un número razonable, más el Jumbo y los cines. Estamos muy satisfechos porque se hizo algo diferente."




