La ex planta textil de Perón y Anchorena será reconvertida en un espacio de oficinas clase B
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El viejo Edificio Cervantes volverá a vivir. De la mano de la desarrolladora Caspian, que lo adquirió en 2007 a la Textil Cervantes, la antigua fábrica de la esquina de Perón y Anchorena será reciclada para convertirla en un edificio clase B de cinco plantas con cocheras y moderno equipamiento.
Con una superficie de 9000 m2, los trabajos estarán a cargo de la constructora Socmer, y se estima que estarán terminados el mes próximo. El precio estimado de alquiler es de US$ 15 el m2 (también se podrá rentar por plantas).
"La característica diferencial de este edificio serán las plantas de 1700 m2. Pero no es éste el único rasgo distintivo, ya que también cuenta con ubicación estratégica desde el punto de vista del transporte público. Además, ofrecerá cinco cocheras por planta y un estacionamiento vecino", destaca Alberto García Hamilton, coordinador del alquiler por parte de la firma Toribio Achával. Con la fachada mantenida casi totalmente, salvo por la cubierta metálica a modo de mansarda en el quinto nivel, agregado, el edificio está muy bien equipado si se tienen en cuenta las prestaciones. Contará con piso técnico, aire acondicionado de volumen de aire variable (VAV) independiente para cada piso y ventanas con doble vidrio DVH. Con grandes ventanas, brinda muy buena luz natural, e incluso en el piso más alto hay una vista abierta al horizonte por encima de las vías del ferrocarril. La luz diurna también ingresa por un gran patio interior, que será un lugar de recreación. Tiene tres ascensores nuevos y los accesos estarán controlados con tecnología de punta.
"Con semejante superficie por planta el aprovechamiento del metro cuadrado se maximiza. Y los espacios de trabajo que se generaron son muy agradables, con ventanas por las dos calles y al patio central interno. La altura de las losas es de cuatro metros y quedarán sin cielo raso, para aprovechar el espacio y la estética que se logra junto con las columnas con capitel sin vigas. La gente trabajará en ambientes de amplias dimensiones, en contraposición a lo que suele suceder en oficinas muy pobladas", concluyó García Hamilton.





