Allí donde operó por décadas la ex algodonera se instalaron 8 fábricas. En total posee 32 hectáreas
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Hacia los años 60, Algodonera Flandria era una pujante industria textil que empleaba a más de 2500 personas transformándose así en el polo textil más importante del país.
Fue vital la intervención de un visionario como Julio Steverlynck, de origen belga, que la fundó en 1926. Pero los vaivenes hicieron que la Algodonera Flandria quebrara en 1996 y el predio completo con las maquinarias fuera adquirido por Algoselan en 2001. El presente permitió que las sólidas instalaciones de la vieja fábrica se transformasen en la base para el crecimiento de un pujante parque industrial pyme.
Atraídos por el fuerte arraigo de la cultura textil, los buenos accesos y la capacidad ya instalada, empresarios del sector vieron en Villa Flandria el lugar donde radicar sus empresas y así recobrar el esplendor que alguna vez tuvo el pueblo.
"Al comprar la quiebra de la Algodonera Flandria y ver cómo ante casos similares, antiguas empresas eran desguasadas y vendidas por partes, vimos la oportunidad de recuperar las instalaciones y reconvertirlas en un parque industrial pyme textil", explica Carlos Diforti, titular del Parque Industrial Villa Flandria y presidente de Algoselan, industria con más de 50 años de trayectoria. A partir de la devaluación, el alicaído sector textil vio la oportunidad de resurgir para sustituir las importaciones. Según la fundación ProTejer, en los últimos dos años esta industria invirtió 1250 millones de pesos.
En el parque ya se encuentran en funciones ocho empresas dedicadas a diversas etapas de producción textil: desde las que fabrican maquinarias hasta las tintorerías industriales. Ya absorbieron cerca de 350 empleados directos, mientras otras 250 personas trabajan de manera indirecta. Seis empresas están ocupando sus naves industriales, y se aprestan en los próximos meses a habilitar sus líneas de producción. "Estimamos que en poco tiempo llegaremos a los 1000 empleados", se ilusiona Diforti.
Servicios
El Parque Industrial Villa Flandria se encuentra a orillas del río Luján y tiene la ventaja de contar con todos los servicios en cantidad y calidad. "Apenas tomamos posesión de las instalaciones nos abocamos a aggiornar la instalación eléctrica, construimos una planta transformadora de gas y actualmente estamos trabajando en la planta de tratamiento con los estándares europeos 2005", asegura Diforti.
Esta última planta es uno de los fuertes del parque industrial puesto que cuenta con dos piletones, uno para homogeneizar los efluentes y otro para tratarlos. Actualmente se lo equipa con tecnología suiza.
"Vimos en Flandria el lugar que reunía todos los requisitos para el desarrollo: los servicios, en primer lugar; el criterio ecologista del cuidado del medio ambiente; la ubicación en cuanto acceso y cercanía con nuestro mercado, y la zona eminentemente textil, que contribuye para trabajar en políticas comunes y generar sinergias", asegura Ruben Schussel, de Italcolore, industria de origen italiano actualmente en proceso de instalación.
El parque posee casi 60.000 m2 cubiertos vacantes, de modo que puede incorporar nuevas construcciones. El predio en total tiene 32 hectáreas totales. Como parte de la infraestructura original se incluyen tres generadores de energía con capacidad de hasta 1250 kW cada uno. "Pensamos reacondicionarlos y sumarlos a un generador hidráulico instalado en una represa sobre el río Luján", informa Diforti.
El hecho de convertirse en un polo textil trae sus ventajas: las empresas generan negocios entre ellas, y al integrarse ahorran los costos de mantenimiento de la infraestructura y áreas comunes.
También contratan servicios en común, como fletes; incluso está en formación un taller mecánico y tornería que abastecerá las necesidades de las distintas empresas. "Como los requerimientos de espacio y la adecuación de las instalaciones varían según la empresa, es difícil establecer un valor de alquiler; pero como parámetro podemos decir que se cotiza alrededor de un dólar por m2", informa Diforti.
Otro aspecto que destacan los empresarios del parque es el alineamiento de los distintos organismos del Estado -nacional, provincial y municipal, que apoyaron y continúan en esa línea- a la iniciativa de nuevas inversiones para transformar el predio en un parque.
El intendente municipal de Luján, Miguel Prince, destaca: "El municipio tiene la voluntad de alentar la inversión y todo lo que signifique producción y empleo. Los 14 empresarios que hoy están en Flandria pueden dar cuenta de nuestra intervención directa para que puedan acceder a tarifas preferenciales, obras de infraestructura y otras facilidades para su radicación".
Las empresas que se instalan gozan de beneficios de la ley de promoción industrial N° 10.547, y franquicias y beneficios tributarios o administrativos establecidos por la ordenanza municipal N° 4597 y su modificatoria N° 4630.
Una historia de varias décadas
El Parque Industrial Villa Flandria mantiene vigente el recuerdo de sus inicios. En el centro de las naves se instaló un monolito en homenaje a Julio Steverlynck, su esposa y a la encíclica papal Rerum Novarum, nombre que también tomó la banda de música que sigue tocando y que representa la idioscincrasia del lugar: la dignificación del hombre a través del trabajo. "Steverlynck fue un adelantado en cuanto a los derechos del trabajador: implementó las vacaciones pagas, el aguinaldo y los premios por producción", explica Carlos Diforti.
En el edificio donde funcionó el comedor se instalará el Museo Textil, con la historia del lugar.
Datos útiles
Ubicación: a orillas del río Luján, en Jáuregui, partido de Luján. Con acceso pavimentado a las rutas nacionales N° 5 (Luján-Mercedes), N° 6, N° 7 (San Andrés de Giles-San Antonio de Areco-Camen de Areco) y N° 8 (Pilar-Buenos Aires); ruta 192 y ferrocarril.
Superficies: 32 hectáreas, con naves que totalizan 120.000 m2 cubiertos.
Sup. ocupada: 65.000 m2
Fracciones: 72 unidades desde 220 hasta 3175 m2




