Rapa Nui una vigente tradición familiar que crece

La firma patagónica, perteneciente a Fenoglio, que se especializa en delicadeces dulces llegó a Buenos Aires con el fin de continuar su proceso de expansión
Guadalupe Fernández Fronza
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15 de febrero de 2016  

Fenoglio llegó a Buenos Aires para seguir expandiendo su oferta de chocolates. Además, bajo la marca Rapa Nui, en los distintos locales se puede disfrutar de un helado artesanal o un café con pastelería casera.

En 2015, Rapa Nui inauguró tres de sus cuatro locales en la Ciudad de Buenos Aires. Para las aperturas eligieron casas con historia que sirvieran de contrapunto a la tradición chocolatera de la familia: "Son casas renovadas donde destacamos sus valores arquitectónicos, sacando a la luz lo mejor de su historia ya que paralelamente Rapa Nui inicia un proceso de renovación refrescando su imagen, sus productos y packaging", contó Diego Fenoglio, uno de los protagonistas de esta tradición que comenzó en Italia, allá por 1930 cuando Aldo Fenoglio ya trabajaba en la elaboración de chocolates.

Con la llegada de la guerra decidió emigrar y fue así como llegó junto a su mujer Inés a San Carlos de Bariloche donde instalaron la primera chocolatería: Tronador. El emprendimiento familiar creció y uno de los hijos del matrimonio, Diego, sería quien forjaría el nuevo y renovado camino de esta tradición chocolatera: Rapa Nui Chocolates.

"Rapa Nui es chocolate producido artesanalmente utilizando materia prima seleccionada. Trabajamos , día a día, sobre la calidad de los productos que ofrecemos e innovamos permanentemente sobre la base de nuestra sólida tradición familiar", comentó Fenoglio.

Las sucursales están ubicadas en la zona de Recoleta, Belgrano y Caballito. "Entre la primera apertura de la calle Arenales y las cuatro aperturas realizadas en 2015 pasaron cuatro años en los que la aceptación de nuestros productos fue creciendo a través de la recomendación boca a boca", comentó Fenoglio.

Entorno hogareño

En cuanto a diseño y distribución de espacios, el criterio de los arquitectos que trabajaron allí fue aprovechar la impronta de cada casa: "Buscamos amplificar el lenguaje existente para contextualizar una intervención contemporánea, de calidad, funcional, donde todo el equipamiento se diseñó especialmente. El concepto de Rapa Nui se fue adaptando a cada locación, cuidando afanosamente de no hacer lo contrario ya que el riesgo era perder la particularidad de cada casa. Hay una correlación directa entre producto, locales que invitan a permanecer y tránsito de consumidores", afirmó Fenoglio.

El local de Arenales al 2300 tiene aproximadamente 250 m2 y fue el primer local de Rapa Nui afuera de Bariloche. "En este espacio que ya tiene cinco años se empezó a trabajar la nueva imagen de Rapa Nui, vinculada a un contexto de ciudad como Buenos Aires. Luego, el concepto se aplicó en las nuevas aperturas del año 2015: en Elcano, con un local de aproximadamente 280m2 cuya apertura demandó una inversión de $4.950.000; Casa Goyena, con una dimensión aproximada de 270m2 y una inversión de $5.750.000 y por último el que está ubicado en la calle Uruguay, de 350m2 y una inversión cercana a los $6.350.000. Los costos de inversión incluyen la refacción y puesta a punto de todas las locaciones, casas alquiladas presentes en la memoria del barrio.

Opciones para todos los gustos

Además de chocolates, Rapa Nui comenzó hace siete años a elaborar helados. Y en sus locales también la cafetería se complementa con la pastelería. Los preferidos del público amante de los chocolates son, entre otros, Trinidad de Avellanas, El huevo de Nui –Cciola y Fra Nui: frambuesas bañadas en chocolate blanco y negro, un producto exclusivo de Rapa Nui. En helados, los más solicitados son Gianduia Di Torino y Triple tentación.

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