
Sobre la avenida Las Heras se inauguró la segunda sede de la Clínica de la Columna, que atiende un promedio de 1500 personas por mes
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El sobrepeso, el aumento del sedentarismo, los problemas posturales, los extensos lapsos delante de las computadoras portátiles y una sumatoria de malos hábitos, poco a poco fueron revalorizando la importancia de la quiropraxia. Una de las mejores muestras es el crecimiento que experimentó en los últimos tiempos la Clínica de la Columna, espacio que nació a fines de 2007 y que recientemente abrió su segunda sede en el barrio de Recoleta (en la avenida Las Heras 2305 a metros de Pueyrredón).
El nuevo centro quiropráctico, que ronda los 200 m2 y que demandó una inversión de 500.000 pesos (la mayor parte se destinó a instalaciones y camillas), cuenta con un sector destinado a la recepción del público, espacio de espera para diez personas, un área para niños, dos salas de primera visita, un salón de ajuste con cuatro camillas quiroprácticas y una sala de conferencias donde se brindan charlas quiroprácticas todas las semanas. "En el centro trabajan dos médicos quiroprácticos y cuatro asistentes, y contamos con una capacidad de atención por día de 120 a 170 personas", afirmó Diego Mellino, director de la clínica y presidente de la Fundación Quiropraxia Para Todos (FQPT) por medio de la cual atiende a personas de bajos recursos.
Ahí, el trabajo de los profesionales está abocado a detección, análisis y corrección de subluxaciones vertebrales (desalineación de algunas de las vértebras de la columna) para eliminar la interferencia nerviosa, que puede afectar negativamente a la salud. "La idea es cuidar el sistema nervioso para que el organismo funcione con su máximo potencial", explicó Mellino. Y agregó: "La quiropraxia no trata síntomas ni enfermedades, sino que busca corregir las causas, no los efectos; se ocupa de cuidar a las personas para que manifiesten su pleno potencial interno".
Los especialistas explican que un sistema nervioso libre de interferencias o subluxaciones en la columna nos hace flexibles y adaptables a cualquier situación de estrés. "Cuanto más fuerte se encuentre nuestro sistema nervioso menos le afectarán los impactos que reciba del entorno. El estrés, la contaminación ambiental y psíquica, la tensión emocional, las caídas, la vida sedentaria, las malas posturas, el tabaco, los medicamentos, la mala alimentación, las preocupaciones financieras, la ansiedad por el trabajo... Todo esto puede producir subluxaciones vertebrales, que al principio son asintomáticas", dijo Mellino.
Para el director de la clínica, la elección del lugar no resultó algo casual: "Este es un lugar al que pueden acceder personas tanto de Buenos Aires como de sus adyacencias, ya que hay muchas líneas de colectivos que pasan por aquí", explicó.
Actualmente se atienden en la clínica un promedio de 1500 personas por mes, de las cuales el 80% llega a la consulta por dolores de cabeza, molestias en el ciático, la espalda o hernias de disco.
Tanto la Clínica de la Columna como la FQPT tienen como objetivo la difusión de la profesión quiropráctica en todo el país. "Para eso seguiremos abriendo sucursales en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, luego en ciudades del interior y finalmente en el resto de América del Sur. Nuestro objetivo, tratar de que la gente deje de sobrevivir para comenzar a vivir en plenitud", concluyó Mellino.



