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CasaCalma Wellness Hotel es un refugio en el corazón de la ciudad, en Suipacha 1015. Los desarrolladores lo definen como un espacio de bienestar: saludable, fresco, amable y orgánico.
El establecimiento, de 1100 m2 que tiene 18 habitaciones (dos por piso), mezcla las comodidades y la intimidad de una casa. Allí se complementan desde un jardín vertical hasta una cálida biblioteca donde la decoración interior inspira al huésped y le permite internarse en un mundo propio.
El desarrollo, que cuenta con una inversión aproximada de 2.200.000 pesos, ofrece un spa en cada habitación y un servicio de gastronomía orgánica. "La comida allí tiene sabor y aroma de hogar gracias a los productos frescos, sanos y orgánicos. En CasaCalma el huésped puede contar con un chef personal, descansar y nutrirse en medio de la gran metrópolis", comenta Carlos Levit, responsable de la arquitectura del lugar.
Entre lo diferencial se encuentra un exuberante jardín vertical creado por Cristina Lemeuthe, "que envuelve todo el edificio por dentro y por fuera; las maderas claras, los muebles curvados y los colores suaves invitan a la tranquilidad y el descanso", dice Levit.
Los cuartos fueron concebidos como una sala de relax. De generosas dimensiones con el baño integrado, cuentan con una minipileta, sauna y ducha escocesa.
"Son espacios de intimidad y bienestar. También los productos de baño y de spa son orgánicos", explica Levit.
El valor de la habitación estándar en CasaCalma ronda los 250 dólares la noche. Los desarrolladores proyectan la instalación de nuevos hoteles ecológicamente responsables en la Argentina.
La clave de CasaCalma es que justamente está apuntado a todos los targets. "Todos buscamos instantes de calma, queremos sentirnos bien. Proponemos todo esto en un ambiente que es sumamente amigable. Sin estridencias ni acartonamientos", concluye Levit.




