La cuarenta y el desafío de lograr un espacio que genera calma y felicidad

El ingreso de la luz, al igual que la presencia de las plantas, ayuda a mejorar el estado de ánimo y tienen un impacto directo en la productividad
El ingreso de la luz, al igual que la presencia de las plantas, ayuda a mejorar el estado de ánimo y tienen un impacto directo en la productividad
Jimena Barrionuevo
Gabriela Koolen
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7 de septiembre de 2020  • 17:03

Ocurre de forma inconsciente. Para la mente humana, algunos espacios resultan definitivamente más atractivos que otros. Así, el entorno afecta directamente el estado de ánimo e impacta en el bienestar. ¿Qué hace que un diseño o decoración despierte las emociones? ¿Qué provoca que una arquitectura resulte más agradable que otras? Estas son algunas de las preguntas que intenta responder el neurodiseño, una nueva tendencia vinculada a la sensibilidad del usuario que aplica los principios de la neurociencia y utiliza sus herramientas de investigación para generar experiencias positivas y placenteras en las personas.

En la arquitectura y el diseño interior, esto se traduce en propuestas donde se concibe a los espacios y productos pensando en la percepción del usuario como ser humano integral. Se analizan, por un lado, los comportamientos y necesidades pero, además, se incorporan al aspecto funcional otros factores como el psicológico y fisiológico, que hacen a la experiencia de uso. En este sentido, aumentar el rendimiento, reducir el estrés y la ansiedad, mejorar la calidad de vida, la productividad y bienestar al trabajar desde casa son algunas de las posibilidades que ofrecen la arquitectura y el diseño interior. Y, en tiempos en los que el home office se ha instalado como una nueva modalidad de trabajo para muchos, y se hace necesario permanecer en casa, es un buen momento para evaluar con más sensibilidad si estar puertas adentro nos genera el bienestar que necesitamos. Así, para los casos en los que se percibe que la energía no fluye o ciertos elementos generan un estado de incomodidad, se pueden realizar una serie de cambios para lograr un espacio en armonía.

Existen múltiples herramientas desde el diseño que ayudan a generar un ambiente que incida de manera positiva sobre el estado de ánimo. La elección de la iluminación, el color, los objetos y texturas que elegimos pueden hacer la diferencia. El arquitecto y diseñador Julio Oropel dice que un punto fundamental es la iluminación. En aquellos espacios con poca luz natural, sugiere potenciar con el uso de colores pasteles que aporten calidez y transmiten calma. "Las paredes son el porcentaje mayor de la superficie de cualquier espacio, por lo tanto su color será el que predomine. Es fundamental que este "contenedor" que incluye paredes y techo, sea uniforme, ya que esto traquiliza y en algunos casos también genera sensación de amplitud", afirma. Sugiere colores neutros, blancos o grises cálidos para estas grandes superficies, mientras que el toque de color se puede aportar desde detalles u objetos. En este sentido, apunta que el azul y todas sus gamas viene pisando fuerte este año. Según Oropel, este puede ser un buen momento también para dedicarle energía a las plantas de interior: no sólo es una actividad relajante y que ayuda a enfocarnos, sino que el arquitecto y diseñador destaca también la importancia de incluir el verde adentro de casa.

El contacto con el verde facilita la relajación
El contacto con el verde facilita la relajación

"Creo que este es un momento que nos permite repensar la casa que habitamos en muchos planos: desde el mobiliario, pensando qué se puede reducir o modificar, hasta dedicar un tiempo a pintar o tejer una manta que aporte calidez en un sillón, por ejemplo. A veces uno se da cuenta de que van pasando los años, con todos los cambios de vida que eso trae, y seguimos quizás habitando la casa con la misma disposición del pasado. Esto pasa muchas veces en gente que se jubila y sigue teniendo la casa igual que cuando estaba activa laboralmente, o con adultos que cuando los hijos crecen y se van de casa terminan convirtiendo sus habitaciones en depósitos, o espacios donde se acumula desorden, por ejemplo", dice el diseñador de interiores César Stivaletta, quien aporta diferentes consejos para observar en estos tiempos. Afirma que es mucho lo que se puede trabajar para construir ambientes más armónicos. Lo sensorial es muy importante para el diseñador, ya que ayuda a tocar estados anímicos. Así, sugiere utilizar velas aromáticas, mirra, incienso, o fragancias que nos lleven a un estado de calma. También propone elegir los sonidos y la música de acuerdo al momento del día. "Hay cosas que uno hace para ambientar sólo cuando recibe gente, y hoy pueden transformarse en "mimos" que nos hacemos a nosotros mismos y son necesarios", dice.

Los especialistas sugieren colores neutros para las paredes en general, especialmente en el dormitorio
Los especialistas sugieren colores neutros para las paredes en general, especialmente en el dormitorio

La vieja premisa de que "menos es más" es una clave que se reactualiza en estos tiempos en los que es importante que la casa esté ordenada y permita realizar diferentes actividades, desde trabajar hasta encontrar un sitio en el que ejercitar. Por supuesto, Stivaletta menciona la importancia de la ventilación y la iluminación y sugiere tener en cuenta diversas alturas de luz: desde una luz general de techo, hasta veladores que iluminen los trabajos que se hacen sentados, pasando por la práctica de ejercicio que se pueda hacer en el piso, por ejemplo. Sobre el color, sugiere los neutros para las paredes en general, especialmente en el dormitorio, donde recomienda evitar cualquier tipo de distracción o sobreestimulación para facilitar el sueño. En sintonía con esto, Virginia Domínguez, especialista en color de Alba Pinturas habla de las nuevas tendencias, y menciona el estilo Raw, que se basa en una combinación entre lo natural y lo imperfecto, con materiales nobles como madera con vetas a la vista, textiles con diseños orgánicos y tonos suaves. Una de las principales características del estilo Raw, explica Domínguez, es una paleta de colores que impulsa a la calma, y en este sentido señala dos características fundamentales: colores claros que aportan luz y serenidad, y tonos inspirados en la naturaleza que acompañan perfectamente a los materiales que protagonizan el estilo decorativo.

En cuanto a acciones concretas, las especialistas comparten algunos tips para transformar los espacios

Generar un área tranquila. A la hora de armar un espacio de trabajo en casa, es importante intentar encontrar un área tranquila del hogar, que no sea un lugar de paso e intentar lograr la mayor concentración posible. "Para dar con ese lugar especial, resulta útil hacer un mapa mental de la casa y designar áreas por actividades. Aquí podemos tomar pistas de la metodología educativa Montessori, que divide las aulas en cinco espacios: vida práctica, sensorial, matemáticas, lenguaje, cultura. Designar estas áreas en casa le permite a los miembros de una familia concentrar energías de acuerdo a lo que necesiten o quieran hacer y reducir conflictos que puedan surgir por ejemplo si un padre trabaja en la misma sala en la que otra persona está jugando, haciendo ejercicio o escuchando un podcast", explica Víctor Coutin, fundador de la app de meditación de base científica Aire Fresco -que se puede descargar en forma gratuita con el código calma2020-.

A la hora de elegir la ubicación del escritorio, lo recomendable es que primero se coloque la silla en los posibles lugares de trabajo y la persona evalúe cuál es el espacio que mejor le resulta ya que allí pasará gran parte del día ahí. "Visualizar la puerta de entrada es muy importante porque nos da sensación de seguridad ya que podemos ver qué pasa alrededor. En el caso de no poder ubicar el escritorio de manera que se vea la puerta o que la misma nos quede de espaldas se puede resolver colocando un espejo que refleje la misma", aconseja la health coach, Stephie Bacque.

Incorporar la ergonomía. Desde el diseño es importante incorporar en las áreas destinadas a esta función una silla confortable y un escritorio de proporciones cómodas. La altura correcta de estos elementos en relación a las pantallas favorece poder trabajar correctamente por muchas horas. La parte superior del monitor debe estar en alineada con los ojos o por debajo de ellos.

La importancia de la iluminación. Idealmente, el espacio elegido para trabajar debería estar cerca de una ventana para que sea posible ventilar el espacio y tener una buena iluminación. "Tanto la luz natural como la puntual son fundamentales en estos espacios. Ellas no solo nos permiten ver mejor, sino que también generan climas que van cambiando a lo largo del día. Es importante sentirnos a gusto en los espacios donde pasaremos tantas horas. Esta sensación placentera, sumada a la funcionalidad, repercuten directamente en nuestra productividad", asegura Patricia Chechik, arquitecta y dueña de Live In, un showroom de arquitectura y diseño de interior.

Buscar un efecto low tox. Un aspecto a tener en cuenta, que no es menor, es contar con plantas cerca del ambiente de trabajo. "Las plantas bajan ansiedades, oxigenan y purifican el aire. Si no se cuenta con mucho espacio, las suculentas son una buena alternativa. Está comprobado que nos ayudan en nuestro estado de ánimo ya que nos sentimos acompañados de vida", agrega Bacque.

Lograr un espacio ordenado. Mantener el escritorio ordenado y sin elementos de más, favorece a la concentración. "Como arquitectos, desde el neurodiseño, trabajamos con líneas de diseño puras y sintéticas, un concepto liviano, luminoso y relajado, que a través del orden visual nos haga sentir en un entorno adecuado para pensar y trabajar", destaca Chechik. Por eso, al momento de montar la oficina en casa - y sin perder la funcionalidad ni la estética-, es importante incorporar la tecnología como herramienta y resolver, en un mismo espacio, todo lo relacionado a los equipos que el usuario requiere para sus tareas. Es decir, incorporar al diseño en impresoras, carpetas y otros accesorios como los cables para que no queden permanentemente a la vista.

El orden también tiene que ver con la cantidad y valor de los objetos de los que uno se rodea. Así lo plantea Shunmyo Masuno, sacerdote zen, premiado paisajista y profesor de diseño medioambiental en la escuela de arte Tama en Tokio, en su libro "El arte de vivir con sencillez" (Editorial Urano). Para el experto, el orden está íntimamente vinculado con la simplicidad y es un reflejo del interior de cada uno. Entonces, propone el siguiente ejercicio: todos los días, hacer el intento por mantener la mesa de trabajo limpia y ordenada. "Cuando las cosas estén desordenadas, ordénalas. Cuando se ensucien, límpialas. Antes de terminar la jornada laboral, limpia y ordena tu mesa de trabajo. Las personas que adoptan esta costumbre son las que tienen la cabeza más clara. Son personas capaces de centrarse cien por ciento en su trabajo, sin distracciones que valgan. La clave para conservar una mente fuerte es ordenar en primer lugar los objetos que te rodean". Un espacio limpio y con pocos artículos hace que los niveles de estrés bajen, la mente se relaje y los pensamientos sean más claros.

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