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Ignacio Trabucchi creo a la desarrolladora ATV cuando tenía apenas 24 años. Corría el 2003 y junto a Federico Azubel, compañero de la carrera de arquitectura de la UBA se animó al proyecto de la desarrolladora propia. Hoy son tres los socios que lideran ATV: ellos dos y Walter Viggiano, Sus primeros pasos fueron en el barrio de Nuñez con un complejo residencial de baja densidad. "Es relativo responder si fue un buen negocio, lo que sí aprendimos mucho y siempre supimos que la clave era apostar a proyectos distintos. El desafío aún hoy es justamente conciliar la arquitectura con el negocio", afirma el desarrollador. En 2008, a sólo cinco años de haber arrancado, tenía diez proyectos en marcha. Hoy son 25, entre los construidos y los que tiene en ejecución. "Construimos en barrios como Belgrano, Nuñez y Palermo", relata el empresario en un mano a mano con la nacion.
-¿Hay negocio en esos barrios con los valores de la tierra que se manejan?
-Sí, en zonas como Palermo, la incidencia de la tierra no baja de los US$1300 o US$1400 por metro cuadrado, números que te hacen repensar qué es lo que vas a construir. Por eso generar productos con diferencial y marca es clave. En nuestros emprendimientos jugamos mucho con el hormigón visto, la madera, el verde y el vidrio. Desarrollamos departamentos sin columnas en el medio, con losas colgantes y con una habitabilidad que te permite vivir el espacio de otra manera. Son productos dirigidos al consumidor final y que incluso se pueden personalizar durante la obra. Tenemos la marca Sens con la que hacemos casas en altura, son unidades de entre 100 y 300 metros cuadrados, de tres, cuatro y cinco ambientes, en dúplex y triplex. Ahora por ejemplo estamos avanzando con un proyecto en Humboldt al 1900 de US$14 millones de inversión en donde las unidades las estamos prevendiendo desde US$3550 hasta US$3900, el metro cuadrado. Los tickets oscilan entre los US$353.000 y los US$890.000. Son departamentos que, una vez terminados, costarán por encima de los US$5000/m2.
-¿Cierran los números con unidades de esas características?
-Si, estamos calculando un costo de construcción de US$2200 por metro cuadrado.
-¿No dejan afuera un segmento importante con productos tan premium?
-También tenemos otra marca que es LIV, con la que hacemos emprendimientos de dos y tres ambientes de menores dimensiones: tienen entre 50 y 150 metros cuadrados. Es decir el costo de construcción es el mismo pero el menor metraje nos permite generar los tickets más accesibles. Estamos convencidos que el mayor esfuerzo en la construcción redunda positivamente y es un negocio sustentable en el tiempo. Hoy hay que generar proyectos distintos porque no hay compradores para todo como en el 2005. Hacer obras estándar es mal negocio Hay intangibles que suman como la doble altura, el paisajismo, los espacios que integran el interior con el exterior y las terrazas.
-¿Qué planean construir en las tierras que compraron en Palermo Green?
-Compramos uno de los predios de la ex plaza ferroviaria de Palermo sobre la avenida Juan B. Justo. Es media manzana en la que vamos a construir condominios en una zona que es justo el límite entre dos Palermos: Soho y Hollywood. Serán 10.000 metros cuadrados de obra y además de la oferta residencial tendrá basamento comercial. Es un proyecto que, incluyendo la tierra, demandará US$35 millones y lo lanzaremos este año. También estamos viendo la posibilidad de ampliarlo. Además seguimos mirando las nuevas subastas que realiza el Estado en esa zona y también en Colegiales.
-¿Por qué vive en sus obras?
-Me gustan y puedo vivir tranquilo porque además de saber que son de calidad, tenemos implementado un servicio de posventa que establece que durante tres años cubrimos cualquier problema de origen y hasta entregamos un manual de mantenimiento.





