La nueva generación de parques industriales: de centros logísticos a ecosistemas productivos
Infraestructura, tecnología y servicios redefinen un mercado que transforma estos espacios operativos en entornos competitivos, eficientes y pensados para las personas.
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El mercado industrial ya no es lo que era, viene con cambios acelerados y profundos, impulsados mayormente por las nuevas modalidades de consumo.
Lo que durante años funcionó como simples predios logísticos hoy se está transformando en algo mucho más complejo: verdaderos ecosistemas productivos. Espacios donde la eficiencia ya no depende solo de la ubicación o los accesos, sino también de la calidad de la infraestructura, la tecnología disponible y, cada vez más, de la experiencia de quienes trabajan allí.

El punto de inflexión llegó antes de lo esperado. Impulsado por el crecimiento del e-commerce y la consolidación de modelos omnicanal, el sector aceleró una evolución que parecía lejana. “Todo lo que proyectábamos a cinco o seis años, terminó ocurriendo mucho más rápido”, explica Ernesto Iboldi, responsable del Sector Industrias de Achaval Cornejo.
En este nuevo escenario, las naves industriales dejaron de competir solo por metros o altura: hoy el diferencial está en los servicios. Espacios de coworking, conectividad de alta calidad, infraestructura tecnológica y amenities que mejoran la vida diaria empiezan a formar parte del estándar.

Esta transformación también está reconfigurando el mapa empresarial. “Las pymes, históricamente instaladas en zonas urbanas del conurbano, están migrando hacia parques industriales en busca de mayor seguridad, mejor infraestructura y condiciones más competitivas”, describe Iboldi. Un movimiento que no solo responde a la presión urbana, sino también a una necesidad de profesionalización.
El auge del e-commerce también impulsó la búsqueda de espacios de última milla, especialmente en el primer cordón del AMBA, donde hoy se demandan naves de entre 5.000 y 8.000 m². La rotación más rápida del stock redujo la necesidad de grandes superficies y reforzó la importancia de la proximidad. “Hoy todo está interconectado: la tienda, el depósito, la venta online. Eso hace que la operación sea mucho más dinámica”, explica Iboldi.

En términos geográficos, el corredor norte sigue siendo el más buscado, aunque crecen con fuerza los desarrollos en el oeste y en zonas del sur como Canning. Los parques de gran escala —150 hectáreas o más— conviven con otros de 40 a 60 hectáreas que reciben a empresas medianas y pequeñas. En todos los casos, la competencia entre municipios por atraer inversiones se volvió un factor clave. “Hay mucha competencia entre los municipios por bajar las tasas para captar empresas”, señala.
Achaval Cornejo acompaña ese proceso con asesoramiento integral, desde la elección del predio hasta la revisión documental y la prefactibilidad con los municipios. “Las tasas de seguridad e higiene pueden ser del 4% en un municipio y del 1% en otro. Para una empresa eso es muy significativo”, advierte el especialista de Achaval Cornejo.

El resultado es un mercado industrial más sofisticado, competitivo y orientado a la eficiencia: un sector donde la infraestructura ya no alcanza, donde la tecnología es indispensable y donde los servicios dejaron de ser un diferencial para convertirse en el nuevo estándar.
Para más información, contactarse con Achaval Cornejo al WhatsApp 1141632228.
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