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Para Daniel Salaya Romero numerosas familias pretenden comprar algún departamento usado, pero se les achicó la capacidad de ahorro por la inflación y el escaso aumento salarial, para colmo hace una década que no hay créditos hipotecarios reales, afecta a potenciales clientes que optan por alquilar. En el segmento residencial, los alquileres se incrementaron un 25% en pesos durante 2011 y un 5% en dólares. Lo más requerido, según Héctor Castaño, son las unidades chicas de hasta dos dormitorios con valores que parten de los 1200 pesos para los monoambientes; 1600 pesos los de un dormitorio y de 2400 a 3000 pesos los de dos dormitorios, variando de acuerdo a la zona y su estado.
Matías Vinelli, de la inmobiliaria Vinelli, comentó: "El mercado se mantiene firme, pese a que los gastos de impuestos y expensas lo encarece porque el monto de estos insumos, en aumento creciente, castiga la rentabilidad, que igual ronda el 5% anual y el público que los requiere es joven, entre 25 y 40 años".





