Por encima de un cerco avanza sobre la vereda la copa en flor de una Magnolia stellata. Este año su floración es más densa que la de años anteriores. Sin duda la favoreció la luz que inunda el día acrecentada por la poca humedad ambiental. Las abundantes flores son como grandes margaritas de 12 a 18 pétalos lanceolados blancos, que se apoyan sobre los gajos desnudos. Cuando caigan y sean reemplazados por frutos y semillas, también brotarán sus hojas ovaladas verde brillante.
Los orígenes de las magnolias, incluso de la Magnolia stellata, según los botánicos, son vegetales poco evolucionados; las flores no tienen definido el número de partes, y sus órganos de reproducción no están protegidos. Los frutos gruesos y pesados no son tampoco un modelo de ingenio; tienen un solo grano por concavidad y no han elaborado ningún sistema de propagación. Parece que desde la era Terciaria se habían instalado en el hemisferio norte y las glaciaciones las empujaron hacia Europa.
La jardinería del siglo XVIII las instala en los jardines, pero ya provenientes de Japón, se les da el nombre del botánico francés Pierre Magnol. Pronto se propagaron hacia América y hacia el hemisferio sur.
La Magnolia stellata crece formando una mata baja y compacta, o si se le deja un tallo principal, forma un arbolito de copa extendida, más ancha que alta. Tiene la ventaja de que comienza su floración cuando la planta es aún muy joven y pequeña. Si se trasplanta de una maceta al suelo, se debe preparar bien el sustrato, mezclando tierra y turba. Con ella pueden resultar exitosos algunos métodos de reproducción; el más fácil, el gajo con una estaquita que haya empezado a brotar protegiéndola bajo un recipiente de vidrio.
En nuestros jardines, con las condiciones naturales del suelo y el clima se desarrolla sin cuidados especiales. Si se instala en un período seco es conveniente regar en profundidad por lo menos dos veces al mes y proteger el suelo de la extrema sequedad, removiéndolo superficialmente y colocando una gruesa capa de hojarasca y chips. Los paisajistas destacan que la compañía de azaleas y camelias harán más notable su presencia.





