
Por Cristina L. de Bugatti Para LA NACION
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En el campo de alrededor de 700 hectáreas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Castelar, un predio de 30 hectáreas está ocupado por el Jardín Botánico Arturo Ragonese.
Allí se ha inaugurado el Centro de Visitantes, recientemente construido, con dos auditorios, valiosa biblioteca, laboratorio y sala de exposiciones, a disposición de estudiantes y público.
El ingeniero agrónomo Arturo Ragonese egresó de la Facultad de Agronomía de la UBA en 1938, y ya antes había publicado, junto con A. Burkart, un trabajo sobre alfalfa y otro sobre los límites de los bosques andino-patagónicos. A partir de entonces su vida es un camino fecundo en la investigación, la exploración y las publicaciones.
Como director del Instituto de Botánica Agrícola del Ministerio de Agricultura de la Nación, se rodeó de investigadores de alto nivel científico, que enriquecieron las ciencias biológicas.
Uno de sus trabajos importantes fue ampliar el estudio de las floras regionales, sobre la base del herbario de Spegazzini, botánico de origen italiano que durante 50 años se dedicó a estudiar nuestra flora, e iniciar una colección de plantas vivas para instalar, en 1947, un jardín botánico en terrenos que el Ministerio tenía en Castelar. Al crearse el INTA, asumió como director. Hasta su muerte, en 1992, el ingeniero Ragonese hizo invalorables aportes a la docencia y las ciencias agropecuarias, recibiendo importantes premios.
Hacia 1990 se había desafectado ya el escaso presupuesto de este jardín, que quedó en total abandono. En 1996, la doctora Ana María Molina fue designada directora y en l998 inició el Proyecto de Reactivación del Jardín Botánico, al que se ha denominado Arturo E. Ragonese en homenaje a su fundador.
En 2003 se obtuvo un subsidio del programa Invirtiendo en la naturaleza, por una alianza entre el Botanic Gardens Conservations International (BBCI), Earthwatch, World Wild Life Foundation (WWF) y el Banco HSBC, con el propósito de abrirlo a la comunidad en 2007.
Se ha restaurado su colección viva y sus relaciones con el Herbario del INTA, el Banco de Germoplasma, y los laboratorios de Conservación y Propagación de Aromáticas, que lo habilitan para realizar investigaciones. Los sectores que pueden recorrerse son Regiones Fitogeográficas; Gramíneas; Palmeras; Alamos; Casuarinas; Araucarias; Eucaliptos; Robles; Arboles Urbanos y Tropicales; Gimnospermas: pinos, cedros, ginkos, cicas, etcétera; Aromáticas.
Tanto para solicitar visitas guiadas como para saber acerca de las variadas actividades que ofrece la institución hay que comunicarse por el (054-11) 4621-6255/0840/1819, jardinbotanico@cnia.inta.gov.ar, www.inta.gov.ar/botanico .





